por Isma Álvarez Paz | 10/07/2022 | Otros relatos
O sea que, si no entendí mal, el asunto del postureing en redes sociales va más o menos así:
-Los autorretratos hay que hacérselos desde to lo alto, como si el fotógrafo estuviera subío en el segundo peldaño de una escalera de escayolista. Esto es así a la buena fin de que no se te vea más papada que a Alfred Hitchcock poniendo cara de extrañao. Es algo que está contemplado en las leyes elementales de la física: «Todo cuerpo enfocao desde abajo, mal».
-Si quieres molar, hay que poner jastags de estos: #Molanding#Picofdedei#CervezaFrejquita. Por alguna razón, nadie en su sano juicio pone #CervezaFría. La cerveza, en los jastags, tie que ser frejquita. Y punto. Aunque los amigos te dejen de hablar por memo. También es muy importante que, aunque seas de Calahorra, la mayoría de los jastags vayan en inglés. Poner #MeSudaElEntreteto, #MeGoteaLaSobaca, o #MeSeDerriteLaPepita es inadmisible. Lo correcto es #SummerVibes#SunnyDay#SummerLife, y mierdas por el estilo.
-No, en serio: NO os hagáis autorretratos desde abajo. Salvo que sea para ponerlo como foto de portada en vuestro próximo libro «Ginnie, la morsa irredenta». En ese caso sí, porque os ahorráis de pagarle el selfie a una morsa modelo.
-Es importante saber que con faltas severas de ortografía no se puede posturear en condiciones. Escribir «extreñido» «haber si nos bemos» o «senófogo», no puntúa para el campeonato internacional de posturanding. Ni para un campeonato interparroquial, ni pa nada. #MasturbatingInThePublicBathroomOneMoreTime
-Es más importante si cabe no obsesionarse con el asunto del autorretrato. La famosa influencer Amanda Carallo llegó a hacerse un selfie de un autorretrato de sí misma, y no le dio tiempo ni a aplicar los catorce primeros filtros cuando se generó un agujero espacio temporal de la hostia. Resumiendo: en la actualidad vive en un universo paralelo como cuáquero trans al frente de una explotación agropecuaria de morsas que se hacen selfies desde abajo. Cosa mucho más digna, por otra parte, que cuando era influencer de fosa séptica en este universo.
-Si eres muy osado y decides hacerte fotos de cuerpo entero, hay que meter barriga, sacar pecho, estirar cuello, ladear cabeza, adelantar una pierna graciosamente, espalda recta, hombros hacia atrás, mirada hacia el horizonte como si hubiera algo de interés o todo te la sudara de canto, suave flexión en los brazos, manos gráciles, calambre en el gemelo, lumbago galopante, UVI móvil para evacuarte de la zona graciosamente. O sea, todo supernatural que te cagas talmente como si fueras de polipropileno. Los que trabajéis en UVI móvil, a ver si nos desveláis si es verdad que esa gente lleva escrito en el calcaño: ©Mattel -Made in Bangladesh.
-Si no sigues lo del punto anterior y posas de frente, recto como un poste, y con las manos colganderas a cada lado de la anatomía, saldrás exactamente tal y como eres: FATAL. Y además con cierto aspecto de retarder. Da igual que tengas ocho doctorados por la Universidad Pontificia de Burundi. Sales retarder, que eso solo lo corrige el filtro ese que te quita todas las imperfecciones y lo único que sale en la imagen es el aire de tus pulmones y un loro tropical al fondo para desviar la atención de lo mal que sale el aire de tus pulmones. Hay una salvedad en la que saldrás bien: si tienes 40 dioptrías y miras la foto sin gafas y después la borras sin que la haya visto nadie más. NO LE ENVÍES ESO A NADIE, POR DIOS. SÉ EMPÁTICO/A Y RESPETA A LOS DEMÁS SERES HUMANOS.
-Hace años que corre por las redes el rumor de que, a pesar de que tengas menos sex appeal que el grifo una alberca, si publicas entre cinco y ochenta selfies tuyos TODOS los días del año, ligas fijo. OJO, ES UN BULO. REPITO: BULO. #NoFollanding #MachihembringZero #TotalVirgineishon #AbstinentiaSumma El amor propio es esencial, pero en sano equilibrio con la percepción de la realidad, por cruda que esta sea. #TampocoTeFlipes #EnSerio #¡QueNoJoder!
-El punto anterior, multiplicado por mil millones, es aplicable a los aficionados al fotopolling. Y a los profesionales también. En serio: NO SE CONSERVAN REGISTROS DE NADIE QUE HAYA TRIUNFAO MANDANDO FOTOPOLLINGS A DESCONOCIDOS/AS/ES. #NoFotoPollanding #KeepCalmAndMéteteLaChorraPaDentro #Mongolanding. Es más: mi próxima novela contará la historia de uno que mandó una fotopolla y la receptora cayó perdidamente enamorada en sus brazos. En la sección de literatura fantástica la encontraréis.
Se conserva en el International Museum of Prehistoric Mongolism, ubicado junto al parking del McDonald’s de Namirembe, un cráneo de homo habilis al que una hembra mostró su total desinterés golpeándole en la región supraciliar con el mismo canto rodado que el infortunado protofotopóller le acababa de regalar, y en el que había grabado un selfie de su miembro con gran pericia. Tanto trabajo pa al final no machihembrar y perder la vida con graves perjuicios para la salud del homo habilis. Pues millón y pico de años después, aún hay quien no ha pillao la lección histórica. Pa que luego digan que no son importantes las humanidades…
-Las frases motivacionales, por el contrario, son un arma infalible en el fondo de armario de todo/a influencer de Aliexpress que se precie. Tú pon un selfie mirando al horizonte junto al mar, obviando que eres tú quien está sujetando la cámara y rezando para salir en el encuadre más o menos y que se no se te caiga el esmarfón al agua, que entonces sí que se te iba a quedar cara de monguer, y debajo pon un copia-pega de frasespacopiapegar.com:
«la fuerza que habita en ti, conspira para que tus sueños se hagan presentes en cada pequeño milagro de la vida».
Con un par. No vas a machihembrar ni nada, pero tienes garantizao que ocho de cada diez piensen que eres #MonguerOfTheDay. Los dos restantes no llevan gafas, o están muy ocupaos haciéndose selfies desde abajo.
Yo de verdad que tiro la toalla con la triste convicción de que jamás dominaré los entresijos del posturanding.
por Isma Álvarez Paz | 05/07/2022 | Otros relatos
Tras una semana de experiencia como operao de túnel carpiano, concluyo que es una cosa que debería hacerse todo el mundo porque conlleva innumerables ventajas:
-Los primeros días tomas drogaínas y escupepacientes que no solo te alivian las molestias en el remo que te hayan intervenido, sino también las diversas dolencias menores que a partir de cierta edad se van teniendo en diversas zonas del cuerpo de la persona humana. Sobre todo las localizadas en tórax, abdomen, extremidades superiores e inferiores, cabeza, cuello, cadera, culamen, y otras. Y en lo que resta de anatomía. Por un momento, y gracias a la magia de los fármacos, casi se podría decir que mejoras muchísimo y, al fin, logras sentirte como cuando tenías 40. O sea, regular. Eso que te llevas.
-No puedes pasar la fregona, como no sea con la mano sana. Y para pasar el mocho con una mano, vale más que te estés quieto porque los resultados vienen a ser como espolvorear el suelo con miel, cocacola y batido de Sugus, escupir encima, y tratar de limpiarlo con un manojo de helechos. Eso no es normal como queda, primos. Conclusión: te libras de fregar y en casa ni te chistan al respecto porque tienes la ciencia de tu parte. Y si te chistan, friega con una sola mano y que se jodan con los lamentables resultados. Verás cómo se les quita la tontería.
-Fomenta muchísimo el dominio de todas las lenguas vivas y muertas conocidas. Si eres muy terco y muy depravado y aun así decides fregar como una persona normomanal (que tiene las manos normales), recitarás en impecable acadio el Código de Hammurabi sin dejarte ni una coma. En mi caso, durante unos 15 segundos, logré ciscarme en medio santoral y en la lista completa de faraones del Imperio Medio en una mezcla de euskera, arameo y murciano. Cosa que me supuso una demanda conjunta de la Federación de Faraones y Faraonas, la Asociación de Cagondiolaris, el Frente Popular Arameo, y la Fundación Acho, Ereh Tontoelpijo.
-Es verdad que no puedes hacer grandes cosas con la mano operada. De hecho, tratar de comerse un yogur el primer día es misión imposible salvo que pegues el vasito a la mesa con cinta de doble cara, que entonces sí puedes meter cuchara y rebañar a placer. De lo contrario, el yogur se desplazará sobre la mesa como si aquello fuera una ouija. De hecho, puse en la mesa unos papeles con las letras del abecedario pintadas, y ahora me sé todos los secretos de la muerte de Kennedy, y los del señor que repartía caramelos con droja a la salida de los colegios. Pero os jodéis, que no os lo cuento. Esto es una cosa que solo podemos conocer los operaos de túnel carpiano con acreditación oficial.
-Pasados un par de días, podrás disfrutar del yogur estándar de 125 gramos, porque ya habrás desarrollado la habilidad de encajarte el vasito en la mano lela por el método click de Famobil y meter cuchara a placer con la mano buena. Yo tenía un click cowboy al que le encajaba en el muñoncete la pistolilla de plástico cutre exactamente igual. El inconveniente es que la familia se descojona de ti. Consejo: cómete el yogur en soledad. Es importante señalar que esto no ha sido probado con el yogur ese tocho de un kilo, pero me da que sería de aplicación lo de hablar lenguas muertas con fluidez. Si queréis comer un kilo de yogur os compráis un pack de 8 yogures de persona normal, y sin separarlos os encajáis uno de ellos y se quedan pillaos los 8 a la vez. Es una técnica depuradísima que os regalo con mi natural generosidad. Como curiosidad, lo de que los packs de 8 sean indivisibles se debe a la solidaridad de Frank Cartowright, famoso fabricante de vasitos para yogur operado de túnel carpiano. Suerte para quitar las ocho tapas vosotros solitos.
-Durante la convalecencia te consuelas pensando que eres como Cervantes. Pero en idiota. Cervantes, en su manquez, escribió una obra maestra de la literatura universal. Tú te encajas vasitos de yogur por el método Click de Famobil porque no das pa más.
-Tan pronto como salgas del hospital en el que te hayas operado, la mano chunga se convierte de forma inmediata en un superimán de neodimio que atraerá to lo que se mueve a tu alrededor. De forma mágica, TODO SER ANIMADO O INANIMADO de tu entorno TE VA A HOSTIAR LA ZONA «SIN QUERER». Pasas al lado de alguien, y te roza «sin querer». Vas en el bus, y una señora al pasar en busca de un asiento te estampará con la esquina de su bolso Bimba -en el que a juzgar por la textura lleva un ladrillo refractario- en tol meñique. Te cagas. Por cierto, ¿por qué coño han quitao a Lola de la correa esa de llevar el bolso colgao? ¿Se han peleao y se ha quedao Bimba con el negocio?
Mi consejo es que cuando salgas a la calle te pongas el brazo en cabestrillo como queriendo decir MANTENTE ALEJADO DE MI PUTA MANO. Mi conclusión es que el cabestrillo anula automáticamente todas las propiedades magnéticas de tu mano. Si el cabestrillo es fosforito y lleva luz estroboscópica, MEJOR. Porque aun así habrá quien no lo vea.
Hay otras ventajas pero no os las cuento hoy, que estoy cansao de teclear torpemente con una mano na más. Como si fuera un enchufao en un ministerio. Y eso sí que no.
Hala. Con Dios.
Pd: esto, habiéndome operao primero la mano no dominante. Ardo en deseos de ver qué nuevos retos me esperan cuando me hagan el mantenimiento de la buena. Va a ser acojonante.
por Isma Álvarez Paz | 22/06/2022 | Otros relatos
-¡Atención! ¡Tomen posiciones! ¡Hay que liberar a los rehenes!
-Mi capitana, yo esta posición me niego a tomarla porque no me combina con la guerrera ¡Me niego, me niego, y me niego!
-¡A ver, Martínez! ¡Cámbiese de posición con el agente Comemiérdez!
-¡Si, mi capitana! Además me viene de perlas porque en mi posición hay ángulos muertos!
-¡Ay, entonces no! ¡Si hay muertos, yo pasando! ¡Antes prefiero no combinar! ¡Qué asco, tía!
-¡Permiso para hablar, mi capitana!
-Hable, sargento Baba Kumar Nahdarapanta
-Las perlas de las que habla el agente Comemiérdez, ¿Son de cultivo ecológico y sostenible y con las ostras debidamente aseguradas?
-¡Vete a la mierda, Apu!
-¡Oigh, qué desagradable estereotipo racializado! ¡Capitana! ¡Exijo que le afee la conducta al agente Comemiérdez!
-¡Silencio! ¡Dejen de jod… les ruego que, en pos del debido diálogo y la concordia se centren en la operación. Ya resolveremos estas pequeñas desavenencias en la reunión grupal de apoyo y resiliencia de esta tarde y…
-¡Capitana! ¡Hay que abortar la misión! En el comando no se dan los requisitos de paridad, igualdad, y/o identitarios establecidos en la Ley de «Sólo chachipiruli es chachipiruli».
-Yo me viá cagar en tos tus muertos, agente Chumínez…
-Si no le importa, en mis muertes, capitane.
-A ver, somos el mismo número de hombres, mujeres, cis, trans, meta, mega, tera, micro, acondroplásicos, caucásicos, parsis, rastafaris, hutus, tutsis, Innuits, gallegos, calígrafos coreanos, señoras de Murcia con padrastros en el meñique y aizkolaris ¿CUÁL ES EL PUTO PROBLEMA?
-No es verdad. Comemiérdez me ha dicho antes que se ha levantao con inclinaciones a medio camino entre aizkolari, hutu, y señora de Murcia con padrastros en el meñique. ¡YO ASÍ, NO!
-¡Y espérate pues que no me entre lo de ser aizkolari y te remangue dos hostias así de lao, que no te encuentra ni Patxi Lobatón! ¡Cagüenlahostia!
-MAPUTU KARIMBA LUMUMBE KARAKATUMBA
-¿Qué hostias dice el hutu este?
-No sé, pero pa mí que no se ha enterao muy bien de a qué venimos. Lo digo por lo de las palas y la pelota, que lleva toda la mañana dando la matraca pa ver quién le echa una partida…
-Eso explica su camiseta de tirantes y la gorra de la Caja Rural de Ruanda…
-Mi capitana, es la hora de la oración, así que tié usté que parar el operativo. En na y menos, ya estoy listo. Esto es un desenrollo alfombra, enrollo alfombra, y ya. A ver, ¿Pa dónde queda Cuenca?
-Pero este ¿a qué religión se ha apuntao ahora?
-A una por correspondencia, me parece. Lo que pasa que ha pillao na más que el primer fascículo y ya no ha pedido más. Además de ser un hombre de fe, es muy rata el cabronazo.
-¡Acho, pijo! ¡Hay ca vé loh putoh pelleho ahto que me han salío en er deo pequeñico!
-¡Mi capitana! Comemiérdez se ha decantao claramente por ser señora de Murcia con padrastros en el meñique ¡Ya podemos iniciar la operación! ¡Así, sí!
-Espérate, que er tontopollas este no ha acabao los rezos.
-…Joselito de mi vida, eres niño como yo, por eso te quiero tanto y te doy mi corazón. Tomaló, tuyo es, mío no…
-¡El capitalismo siempre arrasando con to! ¿pos no se ha quedao el cabronazo de Joselito con tol corazón del muchacho pa él solo? ¡A las barricadas! ¡Viva la Falange Libertaria de Unificación Marxista del Sagrado Corazón!
-Yo pido la baja por depresión como está mandao…
-我想我要把我的阴茎拿出来
-¿QUÉ COÑO QUIERE AHORA EL CHINO DISLÉXICO CON PERSPECTIVA DE JAPONÉS?
-Pues se ha sacao la chorra, así que o bien precisa orinar, o está pidiendo carnalidad sin tiento…
-¡TODO EL MUNDO EN POSICIÓN! LAS ARMAS PREPARADAS! ¡CUADRÚPEDEZ! ¡LANCE LAS BOMBAS LACRIMÓGENAS!
-¡Ay qué ilu! ¿Cuáles? ¿Las de aroma a sándalo, las de patchouli de bengala, o las de almizcle sesuarl de la pradera?
-Yo, viendo cómo está el chino disléxico con perspectiva de japonés, dejaría toda referencia sexual al margen, no vaya a ser que se ofenda.
-¡Mi capitana! ¡El líder de los secuestradores quiere hablar con usted! ¡Que dice que ahora se autoperciben como rehenes, y los rehenes, libremente, han decidido sentirse secuestradores, pero con ligera discapacidad!
-¡Ya la hemos cagao!
-¡Ahí va la bomba lacrimógena!
-¿Cuál has lanzao?
-La que viene con aroma a cacahuete y pistacho, mi capitana
-PERO ¿TÚ ERES TONTO, MUCHACHO? ¿Y SI ALGUNO ES ALÉRGICO AL CACAHUETE, QUÉ? ¿TÚ SABES QUÉ PAQUETE NOS PUEDE CAER?
-Mi capitana, el secuestrador que ahora se autopercibe como rehén se está hinchando, y es como que no respira el muchacho. pa mí que le está dando un chos anasifilítico de esos…
-ES QUE A QUIÉN COJONES SE LE OCURRE TRAER BOMBAS LACRIMÓGENAS CON TRAZAS DE ALERGENOS
-Entonces, ¿a quién hay que darle de hostias al final?
-Mira, yo paso. Que se arreglen entre ellos, y si les peta que se liberen, o se secuestren, o se la pelen con un ladrillo.
-¡hohtia, pijo! ¡Ca bien ca güele la hohtia lacrimógena ehta! ¡Igualico que lo que é er baterclou de la dihcoteca mi puablo, acho!
¡AGGGGGHHHHHHHHH!
-¡Pero tú pa qué te pones a esnifá de la bomba lacrimógena, gilipollas! ¿Tú sabes lo que cuesta eso?
-¡HOSTIAS! ¡LA CAPITANA SE HA HECHO EL ANNAPURNA ESE!
-¡SE DICE HARAKIRI, IGNORANTE!
-¡Coño! ¡El chino disléxico con perspectiva de japonés, sabe idiomas!
-Pues otra operación que la hemos cagao rotundamente ¡Un exitazo!
-¡Boh! ¡Verás cómo nos lo descuentan del sueldo!
-¡COF, COF! ¡HOHTIA, QUÉ TOH MÁH TONTA ME HA DAO SA MIERDA, ACHO! LO BUENO AH QUE ME S’HAN QUITAO LOH PADRAHTROH DER DEO PEQUEÑICO…
-Pues ya no puedes autopercibirte como señora de Murcia con padrastros en el meñique.
-¡Ah, pues habrá que ser aizkolari lo que queda de mañana, joder! Hutu no, no le vaya a parecer mal al hutu de las palas de playa, y tampoco quiero yo andar con apropiaciones culturales ni hostias de esas. ¿Nos echamos unos potes, o qué?
——
FIN
por Isma Álvarez Paz | 16/06/2022 | Otros relatos
En el hermoso pueblo de Hachimoto, ubicado a los pies del monte sagrado de Karahada, donde las tibias aguas de mar interior de Motomami mecen las pequeñas y encantadoras embarcaciones que los valientes pescadores locales denominan «Hashi Kotaro Komatsu», que en el dialecto de la prefectura de Osotogari significa «Los tifones y maremotos nos comen los huevos por detrás», la vida reiniciaba su ciclo diario en el preciso instante en el que el gigantesco sol comenzaba a despuntar al alba.
-Amigo Kagharato, observa cuán gigantesco despunta por el horizonte el padre Sol, que nos trae la luz y la alegría de una nueva jornada.
-No es que sea gigantesco, gilipollas. ¿No ves que es un filtro de esos de Instagram? Vale que sea el padre sol, pero tú no eres más tonto porque no vas al Tatami Tontorogui Do a entrenar a jornada completa. Que te lo tragas to sin rechistar ¡Alienao! ¡Por eso votas a Unichi Podemari!
-¡Será mejor lo tuyo, amigo Hachiriko, que se dice por los Taskari Bare-To que votas a Shanti Agho Abaskamori ¡Derechato! ¡Fachatogari!
El jefe de policía de Hachimoto, el señor Matute San, patrullaba las calles sobre su dragón reglamentario, repartiendo haikus delicadamente caligrafiados según la más pura tradición de los antiguos calígrafos formados en el gabinete del maestro escriba Kalimero Kaponata. El famoso Gabinete Caligrafi, ubicado en las afamadas Cuevas de Ka Bra Les, en la prefectura de We Lakesu. Allí, se escribieron deliciosos haikus como «Voy camino Hokaido» «La culpa fue del Konichiwa», o «Hay cuatro flores de loto para ti, cacho geisha».
Normalmente, y dado el exquisito sentido de la urbanidad de los Hachimotenses, apenas se veía obligado a corregir ligeramente la conducta no del todo impecable que algún ciudadano, más por descuido que por maldad, pudiera contravenir alguna norma de convivencia.
Así, el buen Matute San, pasaba los días regalando sus delicados pergaminos primorosamente caligrafiados: «A la sombra del sagrado monte Origami, impasible aguardaba tu vehículo la llegada de la madre luna, que en su bondad infinita releva al padre sol cada jornada para procurarle el descanso que todo guerrero precisa. Cuatro días llevas aparcao en carga y descarga, peaso cabrón. Son 89.000 yenes. Artículo 2 del Reglamento General de Circulación de Hachimoto. ¡Por espabilao!»
El primor, llevaba a Matute San a elaborar no más de tres o cuatro pergaminos diarios. Un número mayor hubiera sido considerado una terrible falta de respeto hacia su trabajo y, de cara a la ciudadanía, una evidente falta al honor que, de producirse, le obligaría a hacerse el Hara Kiri al llegar el ocaso. Si fuera al amanecer, lógicamente, habría de hacerse el Hara Kikiriki, igualmente doloroso, pero con el valor añadido del puto gallo dejándose la laringe en el empeño de anunciar la llegada del sol gigantesco con filtro de Instagram sin haber necesidad ninguna.
Muchas de las intervenciones del honorable Matute San, llegaron a pasar a los anales de la historia de Hachimoto. Como aquella vez que resolvió un terrible conflicto de lindes entre las familias Karapijo y Menthekato. Cuando ya estaban a punto de sacar sus respectivas katanas para tratar de harakirizarse mutuamente, apareció el buen agente de la ley para poner orden. Un pequeño pergamino delicadamente iluminado por los ilustradores de la prefectura de Pintoi Kholoreo, y unos sencillos versos caligrafiados sobre la marcha en menos de dos horas y media, aplacaron los ánimos de Karapijos y Menthekatos, que para pasar el rato se habían puesto a hacer delicadas figuritas de papel, que se intercambiaron en prueba de buena voluntad. Los Karapijo habían realizado un logradísimo misil intercontinental con capacidad para cargar una ojiva nuclear de doscientos kilos, mientras que los Menthekato habían elaborado un pene, cosa que los Karapijo no se tomaron a mal sabiendo que los Menthekato carecían de estudios y no daban para más. Igualmente, acabaron llegando a las manos porque los Menthekato sostenían que al arte de elaborar figuras de papel se le denominaba «Ikebana».
-¡Qué dirás, retroimbécil! Eso se llama «Origami» de toda la vida de Inari Taisha. Ikebana es lo de las plantas, ¡joder!
-¿Qué plantas, payasako? ¿Plantas nucleares? ¡A que te arremango un Hostiakari en tol jepeto! ¡Sujétame el Ku Ba Ta, que lo apiolo aquí mismo al enterao este de los nakamichis! ¡Joooder ya!
El pergamino de Matute San, vino providencialmente a poner fin a aquel conflicto de lindes:
-Como el agua clara del arroyo de Fuku Hari
Vientos de las montañas arrastran los negros presagios
Alondras alzan vuelo hacia las cimas doradas de Hokaido
No me andar tocando los cojones que saco la pipa
y aquí no queda ni Piolín ¿Tamos?
¡Hala a tomar pol culo de aquí, y que nun vos vuelva a ver amarraos, porque cagun mi madre, saco el hachiko y córtovos los nakamichis como ta mandao ¿Oísteis? ¡Hala! ¡Desfilando!
Como desfila la procesionaria descendiendo
de los sagrados pinos del bosque de Mun Hie Yo.
Nunca más hubo rencillas entre los clanes Karapijo y Menthekato.
Pero lo que de verdad consagró al honorable Matute San como agente y defensor de la ley, fue aquella memorable ocasión en que el desdichado Koji Kabuto, de los Kabuto de toda la vida, estacionó su Toyota Prius de forma indebida ocupando dos plazas en el abarrotado aparcamiento de la única abacería del pueblo: el Ali Merka. Matute San, al ver aquella tropelía, y tratando de apaciguar su ira con una breve meditación de seis horas, se sentó a la sombra de un drago milenario, donde durante seis días y seis noches, elaboró su famoso haiku «Kumaru Agatomori Arikata», que en dialecto de la prefectura de Kolunga significa «¡Voi dicite una cosina, mongorolo!»
«Vientre materno
espacio infinito de vida
Templo de serenidad y sosiego
Amplitud regalada
que de tanto en tanto,
caprichosa pero sabia,
alberga y da vida a varios seres
que caminan hacia la existencia
en perfecta armonía,
cada quien en su espacio,
compartiendo sin invadir.
¡APRENDE A APARCAR, JOPUTA!
¡VA A COSTATE MÁS LA MULTA QUE EL COCHE!
¡BOBOROLO! ¡MANGUÁN! ¡FALTOSO!»
Y así, la vida proseguía en Hachimoto, como el arroyo que fluye sosegado pero sin parada. Y la madre luna, gigantesca y hasta los nakamichis de tanto filtro de Instagram, vino a relevar al padre sol, que de tanto filtro ya solo emitía rayos UVA pasa.
——————-
(En la imagen, el mítico pergamino que Matute San colocó en el parabrisas del desdichado Koji Kabuto, que se quedó sin su Prius)
por Isma Álvarez Paz | 03/06/2022 | Otros relatos
Entre la multitud de cosas que me interesan muchísimo pa un rato, está el asunto de ponerle nombre a las cosas. Porque claro, a un asturiano le parece normal que al paño de cocina se le denomine «rodillo», que ya me dirás tú a cuento de qué, si ahí no hay ningún tipo de cilindrez, que es es una cosa muy propia de los rodillos y que está en su misma esencia de rodillo. Claro, si fueran con forma de dodecaedro a ver quién coño iba a estirar la masa de la pizza como Dios manda. Se iban a formar una serie de fosas, simas y grietas por las que se colaría la mozzarella y el atún claro Calvo, y jamás se volvería a saber de ellos. Un horror.
Al hilo de este espinoso asunto, propongo que el rodillo con forma de dodecaedro se llame «dodecaedrillo» y se emplee para las pizzas que vayan a llevar piña, a ver si hay suerte y se pierde toda en las simas y no se vuelve a saber más de ella. ¡Degeneraos!
Mucho habría que hablar de los que no son asturianos y llaman al tajalápiz «sacapuntas» pudiendo llamarlo «tajalápiz», como es debido. Pero eso pa otro día que haya que tajar lápices. «Sacapuntas» ¡¡¡Home, no me jodas!!! ¿Qué será lo próximo? ¿Llamar a los tampones «atorachirris»? ¿A los preservativos «fundas pal pijo»? ¡No, home no! ¡Un poco de elegancia, ho!
Pero a lo que voy es al noble arte del «naming», que parece que no, pero es importantísimo en el mundo del marketing, el vending y el supermercading. Tú imagínate que eres la empresa que le lleva el tema del naming al Lidl, que ha decidido que va a sacar su propia línea de yogures bajos en calorías que no engordan, no empachan, y además te regulan la fauna intestinal y el caganding. Y lógicamente tienes que poner en el bote algo que incite al consumidor gord… al consumidor que desea reducir su ingesta de calorías a la misma vez que se pone hasta las trancas, de que adquiera tu producto. Con los yogures normales lo tuvieron claro: la leche es buena lo mismo pa un inglés que pa un catalán. ¿Cómo llamamos a nuestros lácteos? ¡Coño, pues Milbona! Es de cajón.
Pero claro, eso está bien porque son lácteos que engordan con normalidad a personas de todas las nacionalidades. En este caso se trata de lácteos que no engordan y llevan cagobacterias. Hay que afinar. Es un yogur. Que no engorda. Y ayuda a combatir el estreñimiento pertinaz. Pues ya está: «Yoguflac» Y justo debajo, con una tipografía mona, «
Con lactodefecantes
«. Lo del dibujo de flores, nubes, o líquidos azules, es imperativo cuando se quiere suavizar una referencia clara a cualquier secreción corporal de la persona humana. Por eso en los envases de Yoguflac no se pone un dibujo de un señor de Villanueva de la Jara apretando en mitad de unos matorrales. ¿Me seguís, o no?
Luego ya, el Yoguflac 
Con lactodefecantes
, lo vendes en un pack indivisible con sabores a ciruela, apio, ajo de Las Pedroñeras, líquido de frenos y bola de pasamanos. Es indispensable que el pack lleve algún sabor que repugne a todo el mundo. Habrá quien vea conspiraciones en el hecho de que pretendan colarnos los excedentes de yogur con sabor a ajo de Las Pedroñeras, pero eso no tiene ningún sentido porque entonces haría DÉCADAS que no se venderían yogures de coco. O sea, que hay psicópatas en las fábricas de yogures que hacen yogures que no se comen ni las cabras del Himalaya, y lo hacen aposta. Ahí, en plan: «mete esta mierda en el pack indivisible, y que rasquen». ¡Hijos de p*ta!
De este misterio debería hablar Iker Jiménez clarísimamente.
Como dato de interés científico que aporta calidad a este texto, diré que el asunto de ponerle el nombre a la gama de accesorios de cocina del Lidl, fue por razones literarias. El encargao del naming tuvo conocimiento de un libro de Hemingway en el que salía una foto del propio autor friendo un güevo, espumadera en mano, en una trinchera a las afueras de Las Pedroñeras. La mítica obra «Dejad de lanzar granadas, que me tiráis la tierra la trinchera en la sartén ¡Cabrones!». Y dijo el mongolo encargao del naming: «Pos ya estaría. A la gama de cacharros de cocina la llamamos Ernesto, y al que no le mole que se pire a consumir Yoguflac 
Con lactodefecantes
«.
A la nocilla la han llamao «Choco-nussa» porque le pega mucho. Y a los helados «Bon Gelati», como queriendo decir que si la leche era bona, el gelati no se queda atrás ni un pelo. Es un principio sencillísimo. Por eso a los helados no los llaman «Gelati di Merda» ni «Cono Chungo», ni nada por el estilo.
Sin embargo, al papel higiénico, pudiendo llamarlo «Ojal-Limp» lo han llamao «Floralys» siguiendo el principio de flores, líquidos azules y nubes para todo lo que tenga que ver con el tema excreciones y purulencias.
A lo de perfumería, jabones, geles y todo eso, lo han llamao «cien» para que pareciera más barato que si se llamase «mil millones» como pretendía el tonto del culo encargao del naming por aquel entonces. Normal que lo despidieran.
Y no me quiero ir sin postularme pa encargao de naming de Ikea para el mundo de habla hispana, haciendo algunas propuestas de alto nivel:
Pöta: gama de peroles, ollas y cazos.
Palangäna: elemento portátil para el aseo íntimo en casas sin instalación de agua corriente.
Hijuepüta: sartén sin mango (véase Manöpla)
Manöpla: adminículo termoaislante para el adecuado manejo de Hijuepüta (sartén sin mango).
¡Höstia!: espejo de aumento para maquillaje (alta definición).
Fïltra: funda semiopaca de baja definición y alta autoestima para ¡Höstia!
Mamërto: vaso de sidra para beber a sorbitos
Fesöria: accesorio para jardinería y horticultura
Estrapälla: pasapurés
Mankästete: línea de gasas y apósitos adhesivos para primeros auxilios.
Refälfia: objeto sin utilidad aparente que vale mil duros, pero lléveslu pa casa igual. Ya atoparás ónde ponelu.
Cösu: chisme pal esti del pirindolo de tal.
Rabïla: manivela de uso universal para rabilar cosas rabilables.
Fäto: gorra con la visera pa’trás para uso en días soleados
Faltösa: visera frontal para Fäto. Uso en días nublados.
Dislëxia: zinpas para denter la ropa para que se quese después de valarla.
Karretöna: bolsa de la compra de gran capacidad
Estocömomimadreva: servicio telefónico de asistencia y orientación al montaje de mobiliario nórdico.
Gunmimädre: servicio de montaje de muebles para clientes que sobrevaloran sus habilidades manuales.
Hala, atéchense que va a llover. Aquí no sé, pero en alguna parte lloverá. Digo yo. Y si lloviere, no olvidéis comprar un Atëcha (paraguas impermeable para la lluvia). O un «Pinguëme» (paraguas económico no impermeable para la lluvia).
por Isma Álvarez Paz | 24/05/2022 | Otros relatos
Mira que veo cosas por la calle, entre otras cosas porque me fijo mucho. Como los búhos. Pero esto, totalmente verídico, nunca me había pasao. Porque me acordaría fijísimo. Como aquella vez, hace como 30 años, que una señora que me triplicaba la edad, IVA aparte, se acercó a mí bamboleándose en una boda con los brazos abiertos y haciéndome señas como queriendo decir «baila conmigo, rapaz, que te voy a dar lo tuyo ¡Cagon diola!». A lo cual recuerdo que respondí con un «¡Señora, que estoy casao!». Se conoce que por culpa de los nervios. De aquella no daba yo pa más. No como ahora, que doy pa menos entavía.
Total, que os cuento: voy yo tranquilamente, sin meterme con nadie, haciendo gala de mi natural discreción, y diviso en lontananza a una persona de la que no revelaré su sexo ni los años aparentes, ni las circunstancias concretas en las que se hallaba, por mantener la privacidad de la señora de mediana edad en cuestión que estaba sentada en un banco. No vaya a ser.
Iba viendo yo que ahí había miradas furtivas, cosa normal por mi natural gallardía y apostura. Me pasa mucho con diversas criaturas, tales como las gaviotas, que encuentran gran placer en tratar de cagárseme en to lo alto con gran tino y precisión, para lo cual es necesario fijarse bien por la cosa de apuntar. Lo bueno es que, como todo el mundo sabe, las gaviotas son especialistas en acertar con gran tino y precisión en coches, sillines de motos, y otras partes de vehículos a motor, y en to lo alto de las personas humanas no aciertan con tanta facilidad por una cuestión de perspectivas. A Dios gracias.
A lo que voy: había miradas furtivas que inicialmente interpreté como miradas casuales, pero luego ya vi que estaba equivocado del todo porque no eran ni furtivas ni casuales. Eran miradas aposta. Miradas queriendo. Miradas de «te miro porque me sale de mi entrepato torero, ensin el más mínimo disimulo ni recato ¡Chulapo!». Aún me se ponen los pelos como postes de telégrafos.
A mí estas cosas me incomodan, porque como queda dicho estoy acostumbrado a que me ocurra con diversas criaturas, entre las que no están las humanas. Y empiezo a pensar que llevo la portañica abierta, o un lamparón en la pechera, o algo de eso, cosa que me inquieta y me perturba. A veces, incluso me atormenta. Total, que me estaba mirando a mí porque no venía nadie más por la acera en aquellos momentos. Vale que podía ser bizca y estar mirando a otra parte, pero no. Yo para esas cosas tengo un sexto sentido. Un chico lo nota. Lo sabe. Está seguro de estas cosas. Este NO era un caso de estrabismo extremo.
La cosa es que con mi natural empaque y nervios de acero, me dije a pi pispo: «estás a punto de pasar justo delante del sujeto. De la sujeta de mediana edad, más concretamente. Tú mira al frente, impasible el ademán, y no te inmutes José Manuel». Que me llamo Isma, pero da igual. Yo sigo el consejo a pesar de mis naturales nervios cuando una humana desconocida me mira con empeño y dedicación. Con las gaviotas, como estoy acostumbrao, mantengo el tipo con nervios de acero. Pos hete aquí, que una vez en la zona de combate, exactamente en las coordenadas en las que se alcontraba la susodicha, se arranca a cantar una coplilla. Pero una coplilla que si en ese momento sale Lauren Postigo del portal de al lao vestido de gitana y se me coge del brazo con un manojo de claveles, no me extraña ni gota. ¡Me cago en mi p*ta vida!
No recuerdo la letra exactamente, pero era algo en plan:
♬ ¡¡¡En la vía he tenío a naide
que a mí me quieeeraaaaaaa…!!! ♬
Y luego la cosa seguía, pero por la arritmia que me estaba dando, no me acuerdo de más. En ese momento, con el natural sofoco, porque en una situación asina ya se sabe que lo mismo a la susodicha, una voz le susurra al oído que te apuñale por la espalda con una katana o la hostia, no me dio por pararme y darle la réplica con mi mejor voz:
♬ No me extraña, soleá,
que naide te haya querío.
¡te lo digo de verdá!
¡Mehón no digah ni pío!♬
♬Que llevo loh peloh de punta
y loh velloh como ehcarpia
y ya mi mente barrunta
que me infarta la miocardia.♬
♬ ¡Qué fatiguita mah grande
el asunto del amó.
¡Pero pa otra veh, no me canteh!
¡Remátame con er Kalahnikó! ♬
Porque, amiguis, uno es de natural tradicional. A mí se me conquista con una ración de pulpo, unas patatas bravas, o un llavero de Electrodomésticos Manuel.
Pero sin preliminares y mimitos, nada.