por Isma Álvarez Paz | 22/12/2020 | Otros relatos
Evaristín era un niño con la triple condición de ser niño, desgraciao y de San Ildefonso. Que lo pone en el título bien claro, pero siempre hay quien tiene dudas. Si de esta no quedan claras las premisas de esta bonita historia, yo ya no sé…
Evaristín había ingresado en el Colegio de San Ildefonso poco después de nacer, a la tierna edad de dieciocho años. Ya en el paritorio de la clínica gratuita San Rómulo Mártir para Niños Míseros y Desgraciaos, el pequeñuelo había empezado a sospechar que había venido a este mundo a llevar una existencia mísera.
-¡Jo, según nazco ya me han robao 18 añazos! ¡Qué mísero soy!
-¡Calla niño! ¡Haber nacido en la Ruber! ¡No te jode! ¡A ver, que lleven al neonato este a San Ildefonso!
-¡Pero doctor! ¡No lo van admitir! ¿No ve que en siendo un neonato de 18 añazos ya tiene los caracteres sexuales primarios desarrollaos del tó? ¡Pos imagínese los secundarios! ¡Menudo vozarrón tendrá er hioputa!
-¡A ver niño! ![🎶]()
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¡OCHOCIENTOS CUARENTA Y DOS MIL TRESCIENTOOOOOS CUARENTA Y SIEEETEEEE! ![🎶]()
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CIENTO VEINTITRESMILNOVECIENTAS SESENTAISEIS COMANOVENTAYCUAAAAAAATROOOOOOOO PESEEEEEEEETAAAAAAAAAS! ![🎶]()
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-¡Ahí va la hostia! ¿Y ese premio tan raro que has cantao?
-Es que soy un niño tan desgraciao y mísero que canto los premios sin IVA, doctor. Pero puedo superarme. Si quiere se lo canto ya con las retenciones de IRPF debidamente practicadas, que eso se queda en ná y menos.
-¡Vaya, vaya vaya! ¡Veo que tenemos aquí un clarísimo ejemplar de niño mísero y desgraciao! Pues es verdad que a pesar del peazo tranca que se gasta el muchacho, los caracteres sexuales secundarios no se le han desarrollao aún ¡Menuda voz de pito que tiene el cabronaso! ¡Enfermera! ¡Que lo envíen a San Ildefonso a cantar premios de lotería sin IVA!
Ya desde el principio, para Evaristín fue un tormento el asunto de ser niño de San Ildefonso. Para empezar, como era un bigardo de más de 1,90 de estatura y unas espaldas como un armario empotrao, no le cabían los trajes de niño de San Ildefonso, y el pobre tenía que ir a los sorteos vestido con un chándal desparejao. La parte de abajo era de táctel y la de arriba de un chándal de Adidas de cuando Adidas nada más que tenía chándales azul marino de tacto grimoso y con rayas por las mangas. Al pobre lo llamaban «Evaristín, el niño yonkarras de San Ildefonso», y cuando cantaba los premios sin IVA y con las retenciones del IRPF debidamente practicadas, todos se reían de él.
-¡Jo, qué mísero y desgraciao soy!
Y todos se descojonaban aún más por el triste hecho de que aún no le habían cambiado los caracteres sexuales secundarios y tenía voz de pito.
-¡Reíos, cabrones! ¡Yo tendré voz de pito, pero gracias a mis caracteres sexuales primarios, machihembro más que Lorenzo Lamas!
-Ahí lleva razón Evaristín. Es el único del cole que bombea lo que quiere y más. Nos ha cerrao la boca a todos
-¡Evaristín! ¡Yonkarras! ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Todo fue a peor cuando, a causa de su deprimente manía de cantar los premios sin IVA y con las retenciones del IRPF debidamente practicadas, destinaron a Evaristín a cantar las bolas que salían del bombo, y ná más que le salían los números mierder y de chichinabo:
-¡Dooos!
-¡Ciento cincuenta miiiiiil peseeeeetaaaaas!
-¡Cuaaatroo!
-¡Ciento cincuenta miiiiiil peseeeeetaaaaas!
-¡Ochentayuuno!
-¡Ciento cincuenta miiiiiil peseeeeetaaaaas!
-¡Mil!
-¡Ciento cincuenta miiiiiil peseeeeetaaaaas!
-¡Cien!
-¡Ciento cincuenta miiiiiil peseeeee… ¡JODER, EVARISTÍN, PARA YA!
-¡Es que soy un niño mísero y desgraciao!
Pero el colmo de los colmos llegó cuando, al fin, a Evaristín le cambió la voz. Sonreía feliz pensando en que lo echarían del colegio para poder ponerse a trabajar en unas minas de sal, o una plantación de algodón o algo de eso. Sería un hombre mísero y desgraciao más, y nadie se metería con él jamás de los jamases. Porque adultos míseros y desgraciaos había muchos y no llamaban la atención.
Pero ¡Oh, destino cruel! A Evaristín le cambió su estridente voz de niño, pasando a ser una estridente voz de niña, y siguió otros veinte años más con la mierda la lotería, con el agravante de que al ser grandote, y por si no fuera bastante tener que cantar todos los números mierdosos, al terminar el sorteo le tocaba recoger, empaquetar y cargar los bombos y toda la pesca en el camión. Es más: como tenía carnet también conducía el camión y llegaba al colegio explotao, reventao y con la identidad de género temblando.
Y esta es la bonita historia de Evaristín. El niño desgraciao, malvestido, mísero, con voz de niña, explotao y con carné de camión, de San Ildefonso.
-¡Y eso que empecé siendo un simple niño desgraciao de san Ildefonso! ¡He triunfao en la vida!
-¡Calla niño! ¡Y acaba ya de descargar esos bombos! ¿Le has echao gasoil al camión?
-Jo…
(FIN)
por Isma Álvarez Paz | 15/12/2020 | Otros relatos
El pequeño Timmy caminaba por la calle principal de la hermosa ciudad de Pamplinatown, al sur del concejo de Machachuchets, que era un concejo de mucha enjundia. No como el concejo de Güirconchins, que allí eran todos una panda de chotunos y los pocos que no lo eran, por el contrario, eran unos parguelas que no los soportaba ni el bacilo de Koch. Que mira que es un bacilo que soporta lo que le echen. Eso es a los bacilos como el Duralex a las vajillas. Pues ni así. De hecho, había entre los habitantes de Güirconchins un viejo dicho que dejaba a las claras la gentuza que eran y la baja estofa del personal:
«Viva er Güirconchins manque pierda. Su puta madre, ¡Qué malos son!».
Y es que el Güirconchins American Júrgol Clús llevaba sin meter un gol toda la vida. No habían metido uno ni en propia puerta, o como coño se llame el palo ese que tienen mangao en tó lo alto de los campos de júrgol americano. Debe de ser para que no lo roben. Y eso que allí son mucho de dar palos. Los del Güirconchins American Júrgol Clús eran malos de quedar a la altura del cagar, y eso el día que jugaban fetén. Pero esa es otra historia.
Aquella tarde, los habitantes de Pamplinatown apuraban sus últimas compras de Navidad. Los entrañables comercios de la calle principal, que en un alarde de originalidad se llamaba «Calle Principal», estaban atestados de gente a tal punto que a los comerciantes apenas les daba tiempo de vaciar las escupideras entre cliente y cliente ¡Era todo tan encantador! El viejo Winnie y su tienda de casquería de búfalo no binario, el joven Smitty y su comercio de acortadores de pene, el honesto Sparkie y su tienda de coches de segunda mano con el cuentakilómetros trucado y numerosos restos biológicos en la tapicería… Todo era paz, amor, miasmas, escupitajos y aerosoles en aquellos entrañables días. Y por las noches era aún peor.
El pequeño Timmy estaba fascinado por el maravilloso ambiente que reinaba en las calles de su bonito pueblo. En buena medida se debía al elevado nivel de estupefacientes que el chico presentaba en sangre ¡Pero la tienda de estupefacientes del viejo Chucky, con sus escaparates y anaqueles repletos de caramelos con droga era demasiado tentadora! El viejo Chucky había empezado desde cero, regalando caramelos con droga a la puerta de los colegios y se había convertido en el dueño de una cadena de tiendas de caramelos con droga con centros repartidos por todos los concejos del país. Era un traficante hecho a sí mismo.
Fue entonces cuando el pequeño Timmy vio a Jimmy er hioputa y su banda de abusones, que como su propio nombre indica, eran unos abusones. Y Jimmy un verdadero hioputa. A ver si vais a pensar que Jimmy tenía ese mote por ser buen muchacho. Pues no. Lo tenía por ser un hioputa. Porque Jimmy sería un hioputa redomao, sí. Pero ante todo era coherente. Era, además, un hioputa hecho a sí mismo, al igual que su padre, Chucky el traficante. En Pamplinatown el asunto de las familias desestructuradas que no debieran reproducirse pero se reproducían, era bastante común. La densidad media era de 28,3 hioputas por manzana. Una cosa normal y dentro de la media en el concejo de Machachuchets. O eso decía el viejo Estarskyjatch, el Sheriff del concejo. Claro, porque le convenía esa estadística. Pero ¿Quién podía asegurar que la densidad de hipoutas por manzana no fuera de 58,7 o incluso más? Desde que el honorable Ferdinand Saimon había dejado de comparecer en rueda de prensa para dar cifras y estadísticas a boleo, Pamplinatown ya no era lo mismo.
El pequeño Timmy trató de escabullirse por la callejuela que daba al fumadero de Pete el Guarro, pero ya era demasiado tarde. Todos los de la banda de abusones de Jimmy er hioputa tenían presbicia, miopía, hipermetropía y legañas, y por ende una visión de lo más deficiente. Pero justo aquella tarde, Mackie el abusón había robado unas gafas en la óptica del viejo Steviegüonder, y aquello fue la perdición del pequeño Timmy en habiendo dejado de ser deficiente la vista de Mackie el abusón a causa de las gafas del viejo Steviegüonder. Para un comerciante que vendía algo de calidad y que funcionase en aquella puta ciudad, y tenía que ser justo el viejo Steviegüonder y su óptica de calidad suprema.
-¡Vaya, vaya! ¡Mirad lo que tenemos aquí!
-¿Qué tenemos, Mackie? ¡Recuerda que no vemos una mierda, tío!
-¡Ay, es verdad! Perdona Jimmy er Hioputa. No me había dao cuenta
-¡Te libras porque como somos gilipollas no se nos ocurre pedirte las gafas que has robado en la óptica del viejo Steviegüonder! Que si no, te ibas a enterar…
-Sí, ¡Menos mal! ¡Jajajajajaja! ¡Vaya manita de hostias que me ibais a dar! ¡Menos mal que no veis una mierda!
-Algún día veremos una mierda ¡Y le daremos la paliza de su vida al primero que veamos! ¡Jajajajajaja!
-Sí, que ya va siendo hora. Somos catorce abusones, y a nuestros 49 años aún no le hemos medido el lomo a nadie a causa de nuestra considerable discapacidad visual
-De hecho, a nuestros 49 años aún no nos hemos ido de casa de nuestros padres, y somos mocitos que no conocen lo carnal. Que eso ya tiene su delito…
-Yo una vez estuve a punto, pero como no veo una mierda no atiné con la cavidad correcta y quedé con Annie Sparragows como Cagancho en Almagro. Aún me duele la hostia que me dio.
-¡Somos un fracaso! ¡Ni que fuéramos españoles o algo!
-Es que el asunto del curro está malamente. Y entre eso y que como abusones somos más bien unos mantas, así nos luce el pelo…
-¡Hey chicos! ¿Acaso os habéis olvidado de mí? ¿Por qué no me amenazáis ni nada? No me estaréis discriminando, ¿Verdad? ¿Acaso no soy lo bastante bueno como para abusar de mí? A MÍ DISCRIMINACIONES NO ¿EH? ¡ME VIÁ CAGAR EN MI PUTA VIDA YA! ¡AL MINISTERIO DE IGUALACIONES QUE VAIS!
-Joder ¡Cómo se ha puesto el pequeño Timmy!
-¡Ah! ¿Es el pequeño Timmy? Claro, si no fuera por esta discapacidad visual tan acusada que padecemos, lo veríamos ¡Maldita sea! ¿Cuándo inventarán las gafas o algo? ¿CUÁNDO?
-Pues le damos una paliza al pequeño Timmy, y asunto arreglao. Nos estrenamos como abusones y a la misma vez evitamos una sanción del Ministerio de Igualaciones por andar discriminando víctimas a lo tonto.
Por suerte, como no veían una mierda, los abusones de la banda de Jimmy er hioputa se ponían el morro fino entre ellos y se hostiaban que aquello parecía el parlamento de Ucrania. Apenas rozaron al pequeño Timmy. Excepción hecha de Mackie el abusón, que con las gafas Chinchín que había afanado en la óptica del viejo Steviegüonder atinaba a propinarle algunos papirotazos y collejas, pero con muy poco arte. Normal, dada la nula experiencia laboral de Mackie como abusón.
Fue entonces cuando ocurrió. Una estela roja surcó el cielo a enorme velocidad mientras un ensordecedor ruido de cascabeles parecía adueñarse de todo. Ocho renos mágicos surcaban el aire tirando de una oronda figura subida en un trineo rojo con alerones y tubarro de escape escandaloso.
-¡Es Papá Soez! ¡Estoy salvado! ¡Aquí, Papá Soez! ¡Auxíliame! ¡QUE ME AUXILIES YA, JODER!
-Jou, jou, jouuuuuuu ¡Hola, hijueputas! ¡Mascachapas, Rudolf, Comemierdas, Anómalo, Foskito, Kalimotxo, Farlopa, Tirito! ¡Arreeeeeeeeee! ¡Coño! ¡Otra vez que no me frena el trineo. Claro, debe ser porque anda mal de (f)renos ¡Jajajajajaja! ¡Qué ocurrente soy, joder! ¡ARREEEEEEEEE! ¡Ná, que no paran ni pa Dios!
-Pero ¿Cómo que “arre”? ¡Será Soooooooo!
-¡Coño, es verdad! ¡SOOOOOOOOOOO! Ej que vengo un poco mamao de orujo de lo bueno que me han regalao. Bueno, y una uñita que me he metido de postre, y la metanfeta que se conoce que estaba caducada o algo y me ha caído regulín. ¡Menos mal que me he quitao del pegamento! Claro, como ahora te cobran las bolsas eso era una ruina… Por suerte me queda un poquito de basuco y… ¿QUIÉN COJONES ME HA QUITAO LA PAPELINA DE BASUCO? ¡Ah, calla! Que me se había caído en la alfombrilla del trineo, que dicho sea de paso esto tiene más mierda que los bajos de un 127…
-Joer, yo pa mí que en este pueblo igual hemos degenerao más de la cuenta ¿Eh?
-Pos igual sí. Se conoce que se han relajao las costumbres o algo
-Debe ser cosa del agua, que viene envenená con microchís de esos
-El agua va a ser, sí.
-Hay que ver lo desmejorao que está Papá Soez ¿Eh?
-Debe de ser por exceso de carbohidratos para cenar ¡Con lo malos que son los carbohidratos para cenar!
-Es verdad. ¡Donde esté un buen bocata de espaguetis con pan, arroz y donuts de chocolate…
-Ya te digo. No hay cosa mejor pa cenar.
-Jou jou jouuuuuu ¡A ver! ¿Dónde está la monja a la que había que afeitar?
-Vaya pedo que lleva Papá Soez, primo…
-¡Sálvame Papá Soez!
-¡Vaya, vaya! ¡Pero si es el pequeño Timmy¡ Jou, jou jouuuuuuu! Veo que sigues con la misma cara de gilipollas ¿Te has metido a monja, hijo? Y lo más importante: ¿Por qué te quieres afeitar?
-No, a ver. Aquí hay un error…
-¡Coño! ¡Jimmy er hioputa! Veo que aún no te has estrenado como abusón, muchacho. Y mira que te pongo las víctimas a huevo ¿Eh? Mira que te he puesto delante al pequeño Timmy, que tié una cara gilipollas que no puede con ella, que eso es pa afostiarlo a tres turnos, y ni lo has rozao ¡Penco de los cojones! ¡Pa qué me molestaré yo!
-Es por la deficiencia visual severa, Papá Soez
-¡Pues aquí traigo gafas para todos! ¡Abusones de mierda! ¡Jou jou jouuuuuu! ¡Así podréis afostiar al pequeño Timmy hasta que os sangren los metacarpianos y las falanges y todas esas mierdas que hay en el triperío de las manos ¡Coño, que me da una arcada! Si ejque hablar de vísceras me pone malo… ¡Coño! ¡Un chupachús a medio chupar y casi sin pisar! ¡Slurp, slurp…
-¡Pero Papá Soez! ¡No puedes hacerme esto! ¡Me van a dar una camada de hostias que se funde el misterio!
-¡Calla, gilipollas! ¡Que eres gilipollas! ¡Cooooño ya el niño mierda repelente…
-¡Caramba! ¡Así sí, Papá Soez! ¡Menuda paliza le estamos dando al pequeño Timmy!
-Hombre, ¡Pequeño, pequeñoooooo…! 53 palos que tiene ya el zagal
-¡A mi madre que vais!
-¡Vivan los Concejos Unidos de América! ¡Al fin afostiamos a alguien!
-Antes no podíamos por mor de nuestra manifiesta discapacidad visual, pero gracias a Papá Soez y a las magníficas gafas que ha robao en la tienda del viejo Steviegüonder, hemos logrado nuestro sueño de acertar todas las hostias en el sitio. Como Dios manda
-¡Vivan los Concejos Unidos de América! ¡Viva el viejo Steviegüonder!
-Bueeeeno, pues aquí ya está to’l pescao vendido. Hala, a tomar por culo todos ¡Jou, jou, jouuuuuuu! ¡Mascachapas, Rudolf, Comemierdas, Anómalo, Foskito, Kalimotxo, Farlopa, Tirito! ¡SOOOOOOOOOOOOO! ¡Coño, no! ¿Cómo era? JAJAJAJAJAJAJAJAJA ¡Vaya pedo que llevo primo! No, si al final tendré que afeitar a la monja. Como si lo viera… ¡Puta vida, tete!
(FIN)
por Isma Álvarez Paz | 10/12/2020 | Otros relatos
Hay que decirlo: generalmente nos explicamos de más. O sea, que tratamos de aclarar más de la cuenta aquella idea que queremos transmitir. Que exponemos en exceso las motivaciones de aquello que deseamos expresar. La demostración está en que ahora habrá quien esté pensando:
«Explica bien explicao eso de que «nos explicamos de más», porque si no lo explicares en condiciones, alomojó no lo entediéremos como hay que entendelo».
Claro. De hecho habrá gente puntillosa de esa que necesita saber por qué se prioriza tan descaradamente a los generales y generalas. Por lo de «generalmente»:
«Pos veo muy fatalamente ese especismo ajqueroso que sólo toma en consideración a los generales, pero no a los generalos y las generalas. Es más: no tiene en cuenta, verbigracia, a los coroneles/as/os o los cabos, cabas y cabes furrieles y furrielas y furrielos. Lo cual es peor, si cabiera o cabiese, por la fascistud que conlleva»
Lo cual es lógico porque es la puritita verdad. Creo. O no. Yo por si acaso corrijo y afirmo que generalmente, coronelamente, sargentamente o tenientemente Colombo y Colomba, NOS EXPLICAMOS DE MÁS.
Esto no es nada nuevo. Ya lo decía Anaxómenes de Palisandro allá por el siglo I: «Nos explicamos de más, y de esa burra no me apeo». Queda demostrado que este no es un tema baladí, lo cual, maticemos las cosas, no debe confundirse con aquel tema mítico de los Beatles:
«Baladí, baladá
laif gous on, bra.
La, la, jau de laif gous on
¡BEEEEEEEEEEEEEE!»
Como cosa curiosa, el último verso es el que le da nombre al género musical conocido como balada, pero esto es un detalle que aporto más que nada por aportar. Que hay que explicarlo todo de más.
Pero a lo que iba: al bueno de Anaxómenes de Palisandro, durante los setenta largos años en los que se dedicó a difundir su doctrina, resumida básicamente en el postulado «Nos explicamos de más y de esa burra no me apeo», tuvo que soportar que constantemente le dijeran gilipolleces como:
-Anaxómenes, ¿Cómo te atreves a decir tal cosa en pleno Siglo I? ¡Fascista!
-Porque es el siglo en el que vivo, pedazo de gilipollas. A ver cuándo coño quieres que lo diga si no ¿Hace dos siglos, que ni había nacido, ni sabía yo hablar ni nada? ¡Imbécil! ¡Aparatoso! ¡Carapijo!
Y, como es normal, con ese percal Anaxómenes se convencía del todo de que nos explicamos de más. Y así durante 70 años, que menudo tostón de vida. Vale más morirse de asco. Como dato curioso, Anaxómenes no se murió de asco, en siendo mejor opción. Se murió de otra cosa que era peor opción que morise de asco. Hay quien dice que se murió de una halitosis mal curada. Era desgraciao hasta para morirse.
Pero centrémonos. Las instrucciones de la maquinaria, por ejemplo, dan fe de que hay un exceso de explicaciones que eso no es normal:
«Warning: no sujete la motosierra con la huevada para arrancarla. O sea, para arrancar la motosierra, no la huevada. Si arrancare la motosierra en teniéndola sujeta con la huevada, existe riesgo de motoserrarse la huevada. En caso de motoserramiento de la huevada consulte con su médico o farmacéutico y entréguele estas instrucciones a un filólogo para que le afee sus escasas entendederas y comprensión lectora. Teléfono de urgencias del Instituto Nacional de Filólogos Afeadores de la Falta de Comprensión Lectora: 906 447 8956. Coste de la llamada 2,89 euros/minuto, impuestos excluidos». Y como ni Dios lee lo del 906, luego vienen los disgustos en la factura.
Habrá quien piense que esto sólo ocurre con la maquinaria potencialmente peligrosa, pero nada más lejos. Con artilugios menos sofisticados, también hay explicaciones de más:
«ACHTUNG, ACHTUNG: No accione la grapadora sobre su globo ocular o el de otra persona animal o cosa. Existe riesgo de grapamiento ocular sin haber necesidad ninguna».
Es que hay cosas que en principio no hacía falta explicarlas tanto en siendo personas humanas con su raciocinio, sus jugos pancreáticos y su canesú. Luego nos extrañará el avance del ateísmo galopante. Si es que es normal, en explicando más de lo necesario cosas que aparentemente no necesitan tanta explicación. Eso es de no ser una especie humana tan lista como se cree la especie humana. Esto también lo decía Anaxómenes de Palisandro en su famosa obra «Explicaciones excesivas: ¿Qué puta necesidad habrá?».
Eso es como cuando no ves un carajo debido a tu presbicia galopante por tu edad provecta, que no está claro si lo de la etiqueta de las gafas son las dioptrías o el precio, y pones los ojos cerradetes, así como si fueras un oriental al que le escama muchísimo lo que está viendo e intuye que se la quieren meter doblá. Como si así fueras a ver una mierda, cuando la realidad es aplastante: por más que achines los ojillos, no hay vuelta de hoja ¡No ves un carajo, vas a ver una mierda!
Y entonces es cuando, invariablemente, le dices a las personas que están a tu alrededor, a modo de excusa absurder e innecesaria que no hace sino perpetuar el exceso de explicaciones que nos acompaña en el día a día:
-Es que no me he traído LAS GAFAS DE VER
Lo cual está muy bien, no vaya a ser que crean que, si no ves una mierda, se debe a que no te has traído las gafas de cagar. O las de herrar mulas. O las de hacer torres Eiffeles con mondadientes.
Pongamos como ejemplo adicional, una situación social de lo más recurrente. A mí me tiene pasao. Estás en la elegantísima recepción del embajador. Aquello está petao de la flor y nata de la sociedad. Ahí no cabe un indeseable ni un comemierdas más. Tras más de 45 minutos de pie manteniendo una agradable conversación informal en la que te has puesto ciego de canapieses de patedefuá, panchitos, y champagnes de lo bueno, viene Ambrosio con la puta bandeja de Ferrerorocheres apilados en una pirámide perfecta sobre una bandeja de mierda, que o falta bandeja o sobran bombones. Que por cierto, nadie sabe cómo coño hace Ambrosio para que no se le esfarrapen todos los Ferrerorocheres de la bandejurria. Yo creo que los pega con loctite el cabronazo, porque de lo contrario no se comprende. Igual que no se comprende que el explotador joputa del embajador tenga a Ambrosio sin asegurar y sirviendo bombones industriales a una sarta de pelamangos a sus 108 años.
Pero no nos dispersemos en explicaciones: llevas tres cuartos de hora escuchando polladas mientras te pones hasta las cejas de comer y beber y rematas embutiéndote Ferrerorocheres a saco. Estás a la misma vez harto en el sentido de «saciadas las hambres y sedes», y harto en el sentido de «hasta los webos ya de que te den el coñazo». Hay una salida breve a más no poder, y que no requiere de más explicaciones para largarse de ese corrillo insufrible de patanes con ínfulas:
-Les ruego que me disculpen…
¡Y te piras, y ya está! Nadie se mosquea ni nada. Pero no: un ser humano medio, con una mangada de mil pares tras beberse catorce litros de champagne en los que nadan panchitos, ferrerosrocheres a medio deglutir y canapieses de patedefuá que aquello parece el naufragio del Titanic de lo petao que está, que mira que no habrá océano y estaban todos apelotonaos, TIENE QUE CAGARLA Y DAR EXPLICACIONES DE MÁS:
-Les ruego que me disculpen, pero es que de tanto embutir como si fuera gratis, estoy que me cago por las patas abajo ¿Ande quedan los retretes? ¡A VER AMBROSIO, CÓBRATE AQUÍ LO MÍO Y LO DE ESTA GENTE, CAGONMIMADRE! ¡TA TÓO PAGO! ¡EEEEEEEH! ¡CHSSSSSSSST! NI SE TE OCURRA ¿EH? ¡GUARDA AHÍ LA CARTERA, EMBAJADOR, CAGUNDIOR…»
Y una vez más has quedao como el gañán que eres y no te ajuntan más en la recepciones del embajador ¡POR EXCESO DE EXPLICACIONES!
Y por eso, amiguis de la fauna ibérica, si Anaxómenes de Palisandro levantara cabeza se moría de halitosis otra vez por no morirse del mismo asco.
Mayormente.
por Isma Álvarez Paz | 27/11/2020 | Otros relatos
2020 es un año cutre. Eso es un hecho. Pero cutre de hacerse los cubaslibres con aguarrás y achicoria. Cutre de ir a una boda y mangar los panecillos escondiéndoselos en el bolso. ¿Pero no ves, alma de cántaro, que en ese bolso canijo de ir a las bodas, que como mucho te cabe una pastilla jabón y un tampax mini, casi no cabe un panecillo de boda? Claro, por eso no prosperas ¡Llévate una bolsa de IKEA de esas enormes, coño! Que ahí te caben catorce metros cúbicos de panecillos y aún te queda sitio pa robar la tele de 50 pulgadas del restorán.
2020 es un año tan mierder que, por poner un ejemplo de la cutrez que lo caracteriza intrínsecamente hablando, Agatha Christie no habría podido escribir «Asesinato en el Orient Express». Como mucho, a la buena mujer le habría salido un folletín titulado «Esguince leve en el cercanías Oviedo-Sotrondio». Otra cosa de más enjundia, como que no. No se le pueden pedir peras al olmo. A Samantha Fox, sí que se le podrían pedir peras, pero eso es otra historia, y además hay que estar muy desocupao pa pedirle peras al olmo o a Samantha Fox pudiendo ir, verbigracia, a una boda a mangar panecillos.
En 2020, Botticelli no habría podido pintar «El nacimiento de Venus». Si acaso, habría podido pintar «La almorrana de Leticia Sabater». Y con Plastidecores del chino. Nada de óleo ni otros lujos asiáticos.
Leonardo da Vinci no podría haber nacido en Vinci, ni de coña. Eso es de un glamour excesivo pa 2020. Como mucho habría podido nacer en Algete. Claro, «Leonardo de Algete» no es nada comercial y no le hubieran encargao pintar «La Mona Lisa», que además no habría sido ni tan siquiera «mona», sino un simple callo malayo. Y a ver a quién le vendes «El Callo Malayo Lisa», que con semejante naming no vendes un clavo ni jarto grifa. Leonardo de Algete tampoco hubiera dibujao «El Hombre de Vitruvio», que es un señor con el badajo colgandero, dos pares de brazos y dos de piernas metido dentro de un redondel. Pero esto último habría sido buena cosa, porque ya me dirás qué sentido tiene venir a este mundo pa estar metido dentro de un redondel con los miembros duplicados. Todavía, si también tuviera el badajo duplicao… Pero ¡Meh! Uno y gracias.
Por el contrario, «La última cena» sí que habría sido perfectamente factible habida cuenta del exitazo de año que estamos teniendo:
-¡Pues nada, que ya es día 8!
-Pos hasta el mes que viene no se cena más, que no estamos pa gastos en lujos y gilipolleces.
Un Gaudí del 2020, ni de coña hubiera hecho un diseño tan molón como «La Sagrada Familia», con sus gárgolas, sus torres raras con peloticas, sus ménsulas, sus hornacinas y sus grúas. Que eso no lo mejora un diseñador de IKEA en 80 vidas que viviera. Gaudí, en su versión 2020, y estando muy inspirao, habría hecho los planos de un remolque-churrería, y gracias. Porque no sé si lo he dicho ya, pero 2020 es un año muy cutre.
Tú pones a Paco de Lucía, que eso es lo más grande que ha habido sobre el planeta, a hacer carrera en el año 2020, y lo más sofisticao que hubiera compuesto es la salchipapa. Y el concierto más importante hubiera sido cantar «Un pueblo es» aporreando un ukelele desafinao en la misa de 12 de la parroquia del Santo Pilón Alicatao de la pedanía de Alfar de la Garrocha, provincia de Soria.
-¡Coño, qué cutre! ¿No?
-¿Pos no lo he dicho ya bien clarito desde el principio?
Tú encargas en 2020 una pirámide de la hostia, pero de la hostia como pa enterrar a todos los invitaos a una boda faraónica con idea de que te dure varios milenios en pie, y te la diseña Calatrava. Y si te dura dos trimestres sin que se le caiga a cachos la fachada, ya te puedes dar con un canto en los dientes. Pero vamos a ver hombre: ¿A quién se le ocurre encargar una pirámide en 2020? ¿TÚ ESTÁS TONTO O QUÉ? ¿Acaso no te ha quedao claro que estamos en 2020, tontolpijo? En 2020 no te puedes plantear proyectos que vayan más allá de cambiar la alcachofa de la ducha. Y aun así, ándate con ojo. Que eso en 2020 son obras mayores y andar tentando a la suerte.
Vaya, que 2020 ES MUY CUTRE, y de esa burra no me apeo (ninguna burra ha sido mont… cabalgada durante la elaboración de este texto. Es una cosa metafórica, no se nos vaya a ofender alguien).
Pues paice que se ha quedao buen año ¿Eh?
por Isma Álvarez Paz | 21/11/2020 | Otros relatos
Se habla poco de lo que habría sido el desarrollo de la vacuna en los lejanos tiempos en los que lo más cerca que estábamos de la globalización era que veíamos por la tele «Un globo, dos globos, tres globos, la tierra es un globo donde vivo yo». Porque antes éramos unos simples del carajo. Esto hay que decirlo también. No es como ahora, que somos unos simples del carajo pero con acceso a Internete.
Claro, porque con el cuento de la globalización, la competencia es como muy cosmopolita y muy internacional. Es un «a ver quien
echa la meadica más lejos». Una especie de «¡A que no hay huevos a hacer una vacuna con un eficacia del potorrocientos por ciento, en lo que tarda en hacerse un café pijotero en la Nespresso» ¿Que no hay huevooooos? ¿QUE NO HAY HUEVOOOOOOOOS?
Con el tema de la globalización, en estando todo globalizao como si fuera gratis, todo es una cosa muy tocha, con unas corporaciones farmacéuticas del copón, de esas en las que los directivos tienen piscina climatizada llena de Güisqui de lo bueno, o de gasolina española en el despacho. Que ya hay que tener perras. Eso lo ves y dices tú: «Mucho tié que timar a la peña esta gente pa tanto lujo».
Porque esas empresacas tienen unos laboratorios llenos de aparatos científicos, pleisteishon 2, 3, 4, y 8, equisbox con Windows 11, chismes de cultivar guarrerías biológicas avanzadísimas y radiocassettes con autoreverse. Un lujo asiático. Una orgía romana de las de gastar sestercios a pijo sacao. Así cualquiera ¡No te jode!
-…y por ello, excelentísimos señores del consejo de administración, el comité científico de la empresa estima que para desarrollar nuestra vacuna, serán necesarios unos ochocientos mil millones de euros
-¡Adelante! ¡Será por perras!
-¡Mierda! ¡Ya te dije que teníamos que pedir más, Frank! ¡Eres un cutre y un cagao!
-¡Y yo qué sabía, Mike! ¡Sólo soy un humilde Técnico Superior en Vacunística y Pinchamientos! ¡He dicho ochocientos mil millones, como podía haber dicho «diez celemines», «una jartá» o «catorce arrobas»
Y así pasa lo que pasa. La megaempresa «A» afirma que su vacuna, que ha de conservarse a temperatura de iglú tieso una tarde de febrero de las de hacer mucha rasca, tiene una eficacia del 90%. La megaempresa «B» responde que la suya tiene una eficacia del 94%. «A» contraataca ofreciendo cromos de la Liga de Fútbol de Armenia con cada vacuna, a lo cual «B» responde con una irresistible oferta de ocho dosis al precio de tres, y un vale-descuento del 5% en cada repostaje en las Estaciones de Servicio Djembelé Mndongo (más de 300, en todo el territorio nacional de Sierra Leona).
Putin, que no se anda con hostias, pega una voz que se pone firme hasta el yogur de beber, y lanza una contraoferta de «te vacuno a ti y a tu p**a madre por el módico precio que yo te diga». Para reforzar su oferta, le mete personalmente por el ojete la vacuna Sputnik a todo el consejo de administración de «A» y «B», mientras que China guarda un prudencial silencio y Errejón dice algo de no sé que mierdas del núcleo irradiador de una movida tochísima, que no entiende ni Píter.
Y las redes sociales, que deben de estar hechas de yesca y gasolina porque de lo contrario no se comprende, se incendian una vez más. Los dueños de Feisbuk, Tuister, y demás familia, deben de pagar una póliza contra incendios que se caga la perra. Eso arde mejor que un disfraz de Espaiderman comprao en los chinos. He visto a gente vestida de Espaiderman quedarse en bolas en fiestas de Carnaval por el simple hecho de que alguien se encienda un piti dos manzanas más allá. Eso arde por ciencia infusa, coño ¿Cómo lo harán los fabricantes chinos de disfraces de Espaiderman?
Lo sé: he ido a unas fiestas de carnaval de lo más mierdoso y low cost. Pero es que soy español sin globalizar, amiguis.
Lo que habría molado, dentro de la magnitud de la tragedia, es que cada país se fuera sacando las castañas del fuego con sus propias empresas nacionales especializadas en el desarrollo y fabricación de vacunas. En España, eso iba a ser un orgasmo de frescura empresarial hispánica. Nada de «Jansen & Oluffsen» ni «Phfrihtzer International» ni hostias. Aquí, intuyo que la cosa habría sido mucho más plurinacional, y eso sin salirse de las fronteras pa na.
Lo estoy viendo: empresas castizas de máximo tronío anunciando su propia vacuna en «El Heraldo de Campo de Calatrava», «La Voz de Blimea», «TeleCabrales»… Cientos de comerciales llamando a la hora de la siesta en plan «Le llamo de Vacunafone y acá vengo ofresiendo nuestro plan de vacunasión…»
Ya veo a Pedro Piqueras abriendo el informativo de después del Sálvame:
-¡Acojonante! ¡Apoteósico! ¡Chirripitifláutico! Batalla empresarial por el desarrollo de la ansiada vacuna española. Las empresas «Antígeno de Pravia», «Vacunas de Sestao», «Laboratorios Hermanos Chaparro S.L.», «La Previsora Llanisca de Inyectables» y «Vacunetas del Baix Empordà», anuncian sus respectivas vacunas, que ni necesitan frío ni nada. Especialmente reseñable es el caso de Laboratorios Hermanos Chaparro S.L., y su sorprendente propuesta que consiste en conservar la vacuna en escabeche «como se ha hecho de toda la vida de Dios». O el no menos llamativo caso de «Vacunas de Sestao», que asegura que su vacuna se puede conservar «¡Donde te salga de los huevos, pues! ¿En bolsa plástico? ¡Se conservaaaa! ¿En caja cartón que te haya sobrao del Amazon?¡Se conservaaa!, ¿En bolso pantalón o la hostia? ¡Se conserva también, joder! ¿Que te pego hostia que te salto dientes? ¡Vacuna conservaaaa, joder! Dientes yaaa… ¡Pues depende de si encuentras o no encuentras dientes por el suelooooo…!
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Vaya, que malamente íbamos a estar igual, casi fijo. Pero las risas que nos íbamos a echar, pa nosotros se hubieran quedao.
Nos ha jodido mayo con sus jeringas…
por Isma Álvarez Paz | 17/11/2020 | Otros relatos
El honorable Ansaldo Fagalde llevaba varios días triste, apagado, afligido, apesadumbrado y contrito. No como antes, que estaba triste, apagado, afligido, apesadumbrado, pero por lo menos sintrito. 2020, efectivigüonder, estaba resultando un año bien remamahuevero y cabronsón. Un año en el que montar un circo era un problema muy gordo, pero no por la posibilidad de que te crecieran los enanos o la mujer barbuda contrajera o contrajese una súbita alopecia facial -que dicho sea de paso generaría una dicotomía muy tocha, porque lo que iba a ganar la mujer en fermosura y normalización estética opresora, lo iba a perder en forma de ERTE o incluso de ERE. Que es una cosa más jodida si cabe que ver tu estética pilosa sometida al yugo de la normalización estética opresora y de las JONS. Y para demostrar que esto es verdad, se lo vamos a preguntar al papa:
-Santo Padre ¿Cree usted que un ERTE o incluso un ERE es una cosa más jodida si cabe que ver la estética pilosa de la artista antes conocida como «La mujer barbuda» y ahora conocida como «La mujer lampiña normooprimida» sometida al yugo de la normalización estética opresora y de las JONS?
-¡Mirá, pelotudo! ¡Andate a la remierda y dejá de romper lah boooooolas! ¿Cómo carajo entrahte acá? ¿Vos pensás que podés entrar en el Vaticano cuando se te cante por el ortoo preguntado pendejadaaaas? De mañana no paaasa ¿Eh? ¡Cambio las cerraduras y acá no entra ni San Peeeedro!
-Bueno, pero en referencia a la pregunta, ¿Es peor un ERTE o la lampiñez sobrevenida y la subsecuente normalización estética opresora?
-¡Y SHO QUÉ MIERDA SÉ! ¡DEJAME ACABAR EL COLACAO CON GASHEEEETAS! PERO ¿ADÓNDE CARAJO ANDA LA GUARDIA SUIZA DE MIERDA CUANDO HASE FAAAAAALTA?
Y resuelto este tema por una voz autorizada e infalible, centrémonos en el asunto.
El problema era que el año 2020 venía en forma de circo de siete pistas en sí mismo con el que no podías competir con el primer circo de mierda que pillaras en el Aliexpress. Ahí ya había que subir la apuesta a invasión extraterrestre de babosas urticantes que se meten por los orificios y te van envenenando de a poco convirtiéndote en zombi. Como comer risketos en ropa interior tirao en el sofá mientras opinas en redes sociales, pero todo mucho más desagradable y fulminante.
Y hablando de mierdas, las cuitas y miserias del honorable Ansaldo Fagalde venían justamente por el deficiente tránsito intestinal que aquejaba sus tuberías intestinales por las que el tránsito intestinal, mayormente, no transitaba nada.
Ansaldo no podía expulsar sus demonios internos desde al menos dos fases lunares atrás. Que si ya es jodidillo no expulsar desde una fase lunar atrás, no hacerlo desde dos ya es una cosa muy notable. Al menos de 8 en la escala Richter de las putadas y el no cagar.
Ansaldo trataba de convencerse a sí mismo de que si la especie humana había sido capaz de inventar el Avecrem, los Phoskitos y el Walkman, con toda seguridad habría inventado alguna pócima para desatascar los fantasmas de modo que, al fin, el moñeco se dignara a asomar el hocico por la portilla desbloqueando la situación política intestinal. Que no deja de ser un curioso paralelismo. Normal en un año de mierda, por otra parte.
Pero su innato carácter flemático y su impecable disciplina y
natural elegancia, dificultaban el doloroso e inevitable trance de establecer comunicación con el boticario al que debía solicitarle la poción liberadora (Para los que comen risketos en el sofá, en gayumbos y vestidos con una camiseta de Piensos Biona mientras dan soluciones a todos los problemas del mundo comentando noticias en el Feisbuk: que a Ansaldo le daba corte pedirle al farmacéutico algo pa cagar).
Ansaldo, cuando ya la cosa tomaba proporciones de Alien a punto de salirle a presión por las trompas de Eustaquio, el ombligo y todos los orificios a excepción del orto, se armó de valor y se presentó en la botica de guardia más próxima. Mayormente porque no se veía capaz de llegar hasta la segunda botica de guardia más próxima sin reventar y decorar de gotelé la vía pública tontamente. Como si no fuera ya bastante con el sarscovdos.
Enfiló la calle, y observó con gozo que los dioses estaban de su parte: no había cola en la botica. Pero no había contado con que, al ser domingo a las 22:37 horas, la comunicación con el boticario había de hacerse desde la vía pública y a través de un interfono de los chinos. Se conoce que era un boticario muy rácano a la hora de comprar interfonos de botica.
-Buenas noches. Verá usted: me veo en un embarazoso aprieto y requiero de algún producto que pueda zanjar el asunto. Ya sabe. Porque claro, yo antes podía, incluso a diario, pero ahora ya no puedo y…
-O sea, que GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR… se le levanta el pajarito ¿Eh? ¡jajajaja GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR…
-¿Oiga? No, que es que me parece que el interfono de la botica no funciona bien y…
-GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR… le pasa a cualquiera, hombre! A ver, a mí no pero a usted, que tiene cara de pichafloj…GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR…
-¡No, no! Usted no me ha entendido. Se conoce que hay interferencias en el inferto… interflo… intlertlo.. ¡En el telefonillo! Verá, el problema es que hace ya dos fases lunares que no hago de cuerpo y…
-¡Hable más alto, pichafloja! ¡Que se conoce que no va bien el telefonill…GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR…
-QUE DIGO QUE HACE YA DOS FASES LUNARES QUE NO OBRO DE VIENTRE COMO ES DEBIDO. QUE HAY UN PROBLEMA DE MOVILIDAD EN LO QUE ES EL ASUNTO INTESTINAL Y…
Fue entonces cuando Ansaldo escuchó con horror aquellas voces que resonaban a sus espaldas, claras y nítidas como las aguas de un arroyuelo alpino. Prístinas. Perfectamente inteligibles. Que se escuchaban que aquello parecía el Espotifai Plus Ultrasound. Como si no procedieran del altavoz patatero de un telefonillo low cost de botica:
-¡Ay, pobre, además de pichafloja estreñido! ¿Lo has grabao, Federico?
-¡Vaya! ¡Y lo he subío al Feisbur, a Tuíster y a Instagrás! 350 megustas tiene ya…
-Pues yo conozco a uno que se murió a la misma vez por no cagar y porque no le piaba el canario. Que ya hay que ser pringao…
-¡Huy! ¡Ha habío cienes y cienes de casos! Eso es por el 5G, que te deja el ciruelo paso con el consiguiente problema de atasco del tránsito por falta de ciruelo, que como todo el mundo sabe es buenísimo pa’l estreñimiento
-¡Pobre hombre! ¡Estreñío y encima quedando fatalamente en el catre! ¡Más le valiera de morise, fíjate lo que te digo!
Ansaldo comprobó con horror que tras él se había conformado una fila de más de 32 personas que se saltaban el toque de queda haciendo como que iban a la botica. Por joder y por entretenerse en algo. Esto es España y es lo que hacemos mayormente cuando no nos despellejamos y no están las tascas abiertas como Dios manda.
-GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR… onces le pongo unas pastillas pa la falta de trempe, o no? GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR…
-¡Boticario! ¡Calla, que no tienes ni puta idea! Caballero, hágame caso. Coja usted un puñao de unto de gallina ponedora y se lo arremete por el ano, empujando si fuere menester, de tal modo que aquello se quede bien impregnao y haga lo suyo. Aluego ponga el ojete al baño María Carey en el bidé un par de horas mientras escucha a Camilo Sesto, o lo que le mole. ¡Va a cagar como un emperador! ¡Garantizao!
-El pobre muchacho tiene cara como de mustio ¿No?
-¡¡Fuá!! ¡Ya te digo! Pero claro, es normal que en no teniendo presencia de ciruelo tenga estreñimiento
-Claro, porque los ciruelos son buenísimos pa’l estreñimiento
-¡Buf! ¡Eso es ciruelo de santo! ¡Jajajajaja!
-Mary, no malmetas que bastante tiene ya el hombre con lo suyo…
-GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR… aballero, que no tengo to’l día! ¿No ve la cola que me está armando usté en la botic…GRHXHKDFRTTTT… PIIIIIIIP… CRRRRRRRRRRRR…
-Pero ¿Al final ha cagao el muchacho o no?
-¡Fulgencio! ¡No te traigo más conmigo a la botica a saltarnos el toque de queda haciendo como que vamos a la botica! ¡Que siempre pierdes el hilo y no estás a lo que estás!
-Y Franco ¿Qué opina d’esto?
Y así fue como, a causa de la pertinaz miserabilia de un boticario reacio a invertir en dispositivos de comunicación de calidad, el honorable Ansaldo Fagalde perdió todo atisbo de honorabilidad, y en adelante pasó a ser, lisa y llanamente, Ansaldo Fagalde.
Cuentan las crónicas que tuvo que emigrar a otro país dejándolo todo atrás excepto el atasco, que pasó la aduana con él a pesar del recelo del agente encargado de los rayos X, pero con una valiosa lección aprendida:
«Nunca digas que las cosas ya no pueden ir a peor, ni este cura no es mi padre, ni que dos fases lunares enteras sin soltar el moñeco es una cosa que no se puede superar, porque sí que se puede».
Seis lunas, seis, tuvieron que transcurrir para que Ansaldo hallara al fin el merecido descanso y el tránsito volviera a su natural devenir con puntualidad prusiana.
Puto 2020. Putos telefonillos low cost de botica…