por Isma Álvarez Paz | 20/11/2023 | Otros relatos
Hola. Venía a facilitaros un interesante dato: si tomáis pastillas Juanola cuya fecha de consumo preferente era más o menos de cuando las primeras comparecencias de Fernando Simón, están aún peor que cuando son frejcas. Yo aviso.
Que aunque de sabor no sean precisamente pura ambrosía, al menos suavizan la garganta, aclaran la voz y no sé qué más. Pero si, como es mi caso, el sabor a regaliz no es lo tuyo, abstente de tomarlas cuando ya son gran reserva. Aquí lo del tema de envejecer como el buen vino, no es en absoluto aplicable. Es más bien un envejecimiento chungo, como el de las pelis del destape o el tradicional medio limón con pelos que vive en nuestras neveras patrias.
Debería haberme olido la tostada viendo el deterioro del logotipo de la caja, que lo único que se leía más o menos bien era «ano’a». Mejor hubiera sido dárselas a Fernando Simón en marzo del 2020, que ya andaba de voz más o menos como Paquirrín de nociones de armonía y contrapunto.
Qué triste pérdida, y qué perras más tiradas a lo tonto. Así en general
por Isma Álvarez Paz | 13/11/2023 | Otros relatos
Yo sé que con esta crítica de cine que voy a hacer, voy a ganarme enemiguis en cantidades importantes. Pero qué se le va a hacer. Vivimos en un mundo extremadamente imperfecto en el que lo sano es comer pación sin sal y los matojos no dan churros. Así que ante tanta miseria, ya da todo igual.
Me he visto unos 23 minutos de la trepidante pinícula Dune. La de 2021. Y eso dando constantemente al botón de rebobinar para volver a ver el tostó… la misma escena varias veces. Porque mientras tanto me distraía con todo lo demás que hay en el universo: una célula de mi meñique haciendo la mitosis, mi planta de interior currándose la función clorofílica, una bacteria haciendo pilates…
A ver: la cosa es que hay un planeta que se llama Arrakis, que es nombre como de cantante griego venido a menos. Pero no. Arrakis es un secarral de mierda perdido en el espacio. Es todo arena, y solo se puede salir de noche porque si te sacas la churra para orinar durante las horas de sol, se te convierte en torrezno de Soria en cero coma. Ahí hace más calor que en una pollería almeriense en agosto. En Arrakis viven unos pringaos a los que les vacila todo el puto universo conocido, que van allí a mangarles un polvillo que parece pimentón de la Vera, pero ellos en un alarde de originalidad de la hostia, lo llaman «la especia». Así es imposible prosperar. La especia en cuestión es un alucinógeno muy bueno, que además cura enfermedades, te engrasa el karma y te deja los chacras pa pasar la ITV. Y hablas con los dioses y la repera. Pero no es porque sea alucinógeno, ojo, cuidao. No.
Por la noches, bajan las naves espaciales de una familia que no me acuerdo del nombre, pero los llamaré «los Pollenson». Y sueltan unos tractores de diseño que recolectan la especia hasta que se hace de día, que tienen que meterlos otra vez en el garaje de las naves pa que no se les gripe el cigüeñal por culpa del tiempo de mierda que hace en Arrakis. Porque AL LORO, resulta que la especia también vale como combustible para viajar por el universo. O sea, que lo mismo vale pa la automoción, que pa pillarse unos ciegos guapísimos, pa curarse pupas, o para adobar el pollo. Normal que sea la sustancia más cotizada del fucking universo.
Recapitulemos: una sustancia carísima que se encuentra en un secarral inhóspito y tórrido donde Fernando VII perdió el paletot, y la superpotencia del universo va a saco, reparte unas manitas de hostias, y se queda con tol tomate a través de familias de oligarcas cabronsones. No sé en qué se ha podido basar el autor.
La movida es que el Emperador de todo el Universo Conocido, que hay que tener el ego como el depósito un portaviones pa hacerse unas tarjetas de visita que pongan eso, le manda a la familia Pollenson que se piren de Arrakis, y manda a otra familia de oligarcas a que siga con el latrocinio pa seguir forrándose él. Esto es una cosa jamás vista en la historia, oigan.
Esta nueva familia, que llamaré los Piruletaffen, tiene como heredero un pajiller… un adolescente que tiene poderes muy tochos, y ve cosicas que van a pasar sin necesidad de darle a la especia como si no hubiera un mañana. Es un Rappel, pero no tan de Aliexpress. Y que además no se viste de mamarracho. El tema outfit, lo llevan bien. La madre del zagal, que también está iniciada en los asuntos de la religión nosequémimadre y se sabe más trucos que Hermione la de Jarripoter, se ve obligada a llevar al nene a presencia de la reverenda madre que no me acuerdo como carajo se llama, así que la bautizaré como «la reverenda madre Gayospermaesmegma». Una petarda insufrible que va por la vida midiéndole los poderes a la peña y afeándoles la conducta si a ella le sale de su reverenda almeja. Esto también me suena bastante, pero no me acuerdo de qué.
Pero antes aparece un monje con cara de chino, que le hace una ITV al chorbete a ver si está en condiciones o no. Se conoce que le encuentra la tensión, los triglicéridos y la vesícula bien, porque le da la pegatina, y el zagal pasa a la siguiente prueba ya con la vieja oligofrénica.
Entonces, la reverenda madre Gayoespermaesmegma, sacerdotisa de la religión chimigüini que profesan por aquella zona, le manda meter la gamba al zagal en una caja reciclada de Dulce de Membrillo Viuda de Carranchales, mientras que le pone en el cuello un pincho embadurnao de veneno caducao. O sea, que si el pajiller… si el muchacho no pasa la prueba, lo apiola allí mismo por pajilleroopresor. Porque claro, que un rapaz ande teniendo los sueños que se le canten sin que estén debidamente homologaos, HASTA AHÍ PODÍAMOS LLEGAR. Pura magia. Yo a esa prueba le encuentro fallos en lo que son los criterios de evaluación. Que tampoco sé de que me suena porque eso aquí no se ve nunca.
Y para esto que os acabo de contar, veintipico minutos de película. Eso es más trepidante que un documental japonés sobre la elaboración artesana de flautas de bambú usando la minga según los preceptos del Khun Seo Harato Kotama. Que debe ser algo muy tocho de eso japonés.
A ver si tengo arte pa ver lo que me falta y os la acabo de contar.
Me cago en mi pena negra…
NOTA: he de decir en mi descargo, que tal vez no me hallo en los momentos más lúcidos de mi existencia por cositas que ya os contaré. Igual es por eso que no acabo yo de cogerle el intríngulis al tema. Y hasta aquí puedo leer. O sea, escribir.
por Isma Álvarez Paz | 11/11/2023 | Otros relatos
«El ministro negando rotundamente la ingesta de infantes». Obra conocida popularmente como «Repita conmigo: esto no es un neonato. Es un saxofón». Obra maestra del costumbrismo español.
Óleo virgen extra sobre lienzo.
por Isma Álvarez Paz | 10/11/2023 | Otros relatos
Antaño había costumbres muy buenas, como que en cada pueblo hubiera una sola plaza de lerder alfa, o que los leprosos anunciaran a la peña su llegada haciendo sonar una campanilla.
En la actualidad, la campanilla ha sido sustituida por las publicaciones y comentarios en redes sociales como forma de avisar de la presencia de fanáticos y lerder en general. Pero era mucho más elegante lo de la campanilla. Nos ha jodido mayo
Me voy a la campanillería más próxima, que luego pasa como con el papel del orto en 2020. Que por cierto, fue una forma muy novedosa y moderna de campanilla. Por si alguien no veía la relación entre ambos hechos históricos.
Buenos días, oigan.
por Isma Álvarez Paz | 09/11/2023 | Otros relatos
Que dice Mamokovo Andrés, nacida en Madrid (Filipinas) pero que vive en Madrid (Iowa), y con aspecto de mediana edad a sus 21 añazos, que me da un préstamo si quiero. Pero algo le ha parecido mal porque me ha puesto emoji de carita enfadada y luego se ha ido dando un portazo. Así no hay quien negocie. Ni que fuera de Güaterlú. #Jatetú
por Isma Álvarez Paz | 08/11/2023 | Otros relatos
engo la teoría de que en España el asunto de la traducción de los títulos de las pelis se hace, o tirando un dado, o por el sistema «Sujétame el cubata».
Si, por ejemplo, el título original es «The mansion of horror», la peli tiene todas las papeletas para estrenarse como «Movidón en el congreso» o «Agárramela, que me la pones investidura».
Hay muchos casos espeluznantes. Una peli que se titule «Big party in Las Vegas», y que trate acerca de media docena de preuniversitarios lobotomizados, en celo, con acné y las hormonas rebosando por las orejas que se van a Las Vegas a ver si hay suerte con algo, aquí es fácil que se titule «Dos palafreneros en apuros» o «Apocalipsis zambomba en el desierto de Nevada». Depende de lo que salga en el dado. O de lo que pese el cubata.
Es verdad que a veces traducen los títulos tal cual, cosa muy acertada a mi juicio. Es el caso de «101 Dálmatas», que perfectamente aquí se podía haber estrenado como «Una pila de la hostia de perretes de esos con pintas». O «Multazo tocho por tener un núcleo zoológico sin estar debidamente registrado». Pero en el dado salió «Tradúcelo tal cual, y déjate de vainas». O eso, o el cubata era de FontVella sin gas y no pegaba lo suficiente.
Hay veces que ni se traduce. Se queda como estaba. Un ejemplo muy claro es «Pretty Woman», que no sé si la habéis visto porque es una rareza que apenas reponen en la tele. Aquí se tituló «Pretty Woman», directamente. Aunque por lo visto la iban a titular «3000», que eran los dólares que le pagaba Richarjere a Yuliarobers por pasar una semana haciéndole los baños y eso. Si en lugar de ser Richarjere el putero es un tal Ramón, chapista de Carabanchel de los de hucha al agacharse, la peli no habría sido calificada como comedia romántica, sino como «drama sórdido». Son cosas que no entenderíais porque sois muy jóvenes.
En latinoamérica tengo entendido que Pretty Woman se tituló «Mujer bonita». Sin complicarse. Aunque perdieron una oportunidad de oro pudiendo ponerle alguno de estos títulos según el país de estreno:
-¡Tlemenda chama, chiiico!
-Chamacona bien rechula
-¡Uhté sí ehtá bien linda, mamasita!
-¡Chéeeee! ¡Ehtá relinda la piiiba! ¡Le comía el alfajor con envoltorio y tooooodo!
-Usted debe saber… (CHAN) …usted debe tener conosimiento… (CHAN) …de que yo la amo a usted, Julia Roberta (CHAN, CHAN CHAAAAAAAAN).
Pero en el caso de la mítica «The Blues Brothers», en lugar de dejar el título en paz, que quedaba fetén, los de la productora, tras una noche de claro abuso de escupepacientes y drogaína, la titularon «Granujas a todo ritmo». Amos, no me jodas.
Claro, que en latino la titularon «Los Hermanos Caradura». Que no está mal. Aunque otros posibles títulos hubieran sido:
-Los gringos Sinvergonsones de Xochimilco
-Ese par de forros hijos de remil reverendas puuuutas que cantan raro y shevan sombrero y gafas de sol hasta cuando se lavan el orto en un sótano con la lamparita fundiiiiida.
-Dos malandros muy carevergas
-Vea helmano, qué tlemendísimoh cabronsoneh ¡Ay, caraho!
-El condorito evanescente que nunca logró atravesar los Andes (versión de comuna jipi andina que no se vieron la peli porque estaban de ayahuasca hasta las cejas, se les trabó el DVD en el vídeo VHS y estuvieron viendo eso durante ocho horas).
Vale, ya paro.