El dieciséis de nuestra era es el año en que murió Julia Drusila, que era una romana del mismo centro de Roma, que entre otras cosas bastante tenía con que la llamaran “Julidrusi” en el colegium y en el institutum, y con tener un hermano que se llamaba Calígula.

Porque los romanos hacían puentes y acueductos, y se ponían como cerdos achicando vino y comiendo uvas y guarrerías tiraos en un catre de comer que se llamaba triclinium. De ahí que también inventaran el cagatorium, consiguiendo así que el ciclo completo pudiera hacerse primero tumbaos, y luego sentaos. Ya de ser romanos, había que serlo con comodidad.

Eran unos cracks.

En definitiva, eran una civilización con una tecnología tan avanzada que les permitía desarrollar un mueble que aúna a un mismo tiempo estar tumbao tocándose las gónadas con virtuosismo, y a la vez ponerse ciego de comer bocatas de lengua de ñu confitada y manjares de ese pelaje. Lo que viene siendo un sofá. Pero luego a cambio, le ponían a la gente unos nombres de mierda.

Ejemplo:

-¡Calpurnia Sulpicia! ¡Sube a merendar ahora mismo!

Hombre, no me jodas… Lo raro era que Calpurnia Sulpicia no se diera a las drogas o los estupefacientes romanos, o se hiciera un canal en Youtubum de esos de hacer psicopatadas y anormalidades romanas de las gordas. Pobre…

A Calígula seguro que en el cole le quitaban el bocatum de paté La Piarum todos los días, porque llamarse Calígula es el precio que tiene. Eso, y su manía de hacerse el solemne y decir a voces en el recreo:

“¡Eh! ¡Psssst! ¡Atended, filius de putae!:  Los niños tienen badajum. Las niñas tienen chirripitiflauticum. ¡Que no te hagan la pichae un líum!”.

Porque Calígula, a pesar de llamarse Calígula, era un visionarium del coponcium y un adelantao a su tiempo.

Y todo esto viene a cuento de que el dieciséis, además de ser el año en que Julia Drusila dejó de fumar y de ponerse tibia en el triclinium de Ikea, es el número de este capítulo de Borja y Sandra Mary.

Para que la gente se ponga al día, dejo el enlace al primer capítulum, que es este:

http://www.ismaalvarezpaz.es/capitulo-1-cronicas-desde-paraiso-diario-dos-emigrantes-asturias

Luego ya, al final de cada capítulo hay un enlace al siguiente por la cosa de ir por orden.

Pues hala, el capítulum decimosextum es este:


 

¡Sonso tía! ¡Qué súper risas! Nos hemos ido al Carnaval de Avilés y casi nos dan los siete males de lo bien que lo hemos pasado . Hablando de gente disfrazada de cosas, no lo pasaba tan bien desde que abrieron el Primark de Gran Vía y nos fuimos a ver los estilismos que le gustan a la gente pobre. ¡Ay por favor! ¿Te acuerdas? #DePelículaRaraDeAlmodóvar

Aquí al carnaval lo llaman “Antroxu”, que yo ya no digo nada, porque también llaman “tajalápiz” al sacapuntas y “rodillo” al paño de cocina, y se quedan tan panchos, así como si no pasara nada. Que a mí lo de “Antroxu” me suena como a peli viejuna de Tarzán: ¡¡¡ANTROXU CHITA!!! Pero bueno, hay que dejarlos…  #YoNoDigoNada

El caso es que en Asturias la gente se disfraza de cosas, como en todas partes, con la única diferencia de que aquí no se disfrazan: se “antroxan”. Que también suena fatal, como a cosa de ir a urgencias:

-¡Rápido, es un claro caso de antroxamiento! ¡10 miligramos de noradrenalina en vena!
-¡No encuentro la vena! ¡Es demasiado tarde! ¡Se nos ha ido!
-¡Vaya, pues es una vena! ¿Hora de la muerte?
-¡No, no! Que el paciente marchó. De sidras, probablemente….
-Bueno, no hay mal que por bien no vena…

El caso es que en Avilés, en el Antroxu, hacen una cosa que se llama “Descenso Internacional y Fluvial de la calle Galiana”, que como su propio nombre indica es un descenso fluvial por una calle que se llama Galiana. Lo de internacional será porque hay un bazar chino, un Tiffany’s, un doner kebap o algo de eso. #AhíYaMePierdoTía. Pero por abreviar, lo llaman “Descendimiento de Galiana”. O así…

Total, que es como un concurso en el que primero ponen la calle Galiana perdida de espuma, como mi madre cuando escanció la sidra achampanada con el escanciador electrónico (ver capítulo 12), y la gente que se haya apuntado al concurso baja antroxada , navegando por la calle Galiana en unas carrozas y chismes artesanales que los llaman “artilugios”. Que yo paso de bajar subida en ningún artilugio, que eso es una vulgaridad que te cagas . ¿Y a que no lo adivinas? ¡Pues resulta que al final el que gane el concurso, gana! Esto último te lo digo para que algo de todo esto que te estoy contando te parezca razonable ¿A que lo es? #EsSúperRazonableTía #DimeQueSíPorfa

¡Pues adivina, tía! ¡Que nos hemos presentado al descendimiento de Galiana con todos los compañeros del bufete de Borja!  Eso sí: hemos acordado llamar al artilugio “carroza” #LasPrincesasVamosEnCarrozas #NoenArtilugiosDeMierda

¡Tía, hemos hecho una carroza de Rampa del Puerto de Cudillero! Por lo de descender resbalando y eso. Borja dice que es una carroza redundante #LoQueNoSeLeOcurraTía. Y con su verdín y todo, y un agujerito para que saquen la cabeza Emilio y Borja, que son los conductores de la carroza . Los demás vamos montados encima de la rampa disfrazados de pez muil de Cudillero. El diseño es cosa de Borja, que ya sabes que para esto del bricolaje tiene una mano increíble. Es al bricolaje lo que Paquirrín a la música: un muñones . Por eso al final lo ha hecho casi todo Emilio, que es el único del bufete que sabía cómo se llamaban las herramientas y para qué sirven y todo eso. De hecho era el único que tenía herramientas. Pero bueno, Borja le ha puesto mucho empeño a este proyecto. Como Paquirrín a sus discos, lo cual lo explica tanto lo de los discos como lo de la carroza .

El primer día fuimos a comprar los materiales para la carroza al Leroy Merlin, que a Borja le sonaba que era un sitio de cosas de bricolaje. Pero tuvimos que devolverlo todo, porque los seiscientos kilos de ladrillos y cemento no cabían en el mini . El segundo día ya fue Emilio solo con una furgoneta y compró maderas y cosas que pesan menos, que la verdad es que está súper bien pensado para descender Calles Galianas. ¡Tía, Emilio entiende mogollón de bricolaje de carrozas! 🛠⛏

En Avilés nos dejaban un sitio para construir la carroza, pero Borja se empeñó en hacer lo gordo en el garaje de casa porque decía que nos iban a copiar los otros participantes, como en la Fórmula I y eso. Al principio nos juntamos todos los del bufete para ayudar a Emilio a construir la carroza, pero luego Emilio nos dijo que en lugar de ayudarle prefería que le diéramos “una patada en el entrepato con una madreña de clavos”. Cito textualmente . Eso fue después de que Borja le grapara una mano a Emilio sin querer, aunque también pudo tener algo que ver cuando se me cayó toda la pintura encima de su iPhone nuevo. Tía, un color gris “rampa de Cudillero” en un tono monísimo #DejanEliPhoneEnCualquierParte

También puede haber contribuido a ello el momento en que me puse a clavar con un martillo muy raro que había traído Emilio, que resulta que era un taladro carísimo. Más concretamente, un taladro de hacer agujeros . #NoSabenQuéInventar#LosTaladrosDeAhoraNoAguantanDosTelediarios

Así que todos los demás nos dedicamos en cuerpo y alma a coser los disfraces de pez muil de Cudillero , que en Youtube había un videotutorial súper fácil con patrones y todo. Luego ya nos dimos cuenta de que allí nadie sabía coser, así que pegamos las telas y las cosas de colores con Super Glue, y con un bote de una cosa de pegar que se llama “No más clavos”, que la voy a echar este año en la declaración de la renta, y cuando vayamos a ese bar tan caro que cobran el café a 6,50.
Por probar si es verdad lo de “No más clavos”.

El dobladillo de los disfraces no queda nada bien ni con Super Glue ni con “No más clavos”, así que al final he usado la grapadora y me han quedado genial . A más de 6 metros ni se nota . En el videotutorial, a los disfraces de pez muil les ponían cremallera y todo. Las cremalleras son una cosa muy difícil de poner, tía. Incluso con Super Glue. Pero con cinta de embalar de esa ancha nos han quedado los cierres divinos, que no se notan nada de nada porque la cinta es transparente. #TíaControloMogollónDeCorteyConfección

Total, que el sábado del descendimiento de Galiana, se presenta en casa Emilio con su 4×4 dieciséis y un remolque enorme para llevar la carroza, que la hemos subido entre todos al remolque, y mientras Borja la sujetaba bien nos hemos puesto los disfraces de pez muil, porque teníamos que salir de casa ya precintados.

Todo el trayecto por la autopista súper tranquilo, que nos extrañó mogollón que no hubiera tráfico ni nada en dirección a Avilés. Hasta que nos interceptó la Guardia Civil, que resulta que la carroza iba haciendo vela y casi se suelta del remolque, aterrorizando a los seis kilómetros de caravana de coches que llevábamos detrás . ¡Tía, que resulta que yo tenía razón! Que las carrozas no se pueden sujetar a los remolques con cinta de embalar. ¡Mira que le dije a Borja que la pegara con Super Glue, pero ni caso…!

Total, que al final los Guardias Civiles han sido muy amables y la multa que nos han puesto no ha sido muy grande, que la vamos a pagar entre todos, y asunto resuelto . Yo creo que algo ha tenido que ver cuando he sacado el bote de “No más clavos” del bolso en plan subliminal, que al final va a resultar que es eficaz y todo. Sin embargo, a Emilio lo de los seis puntos del carné no le ha hecho mucha gracia. Con los tres puntos que tiene en la mano de cuando Borja se la grapó sin querer, ya lleva nueve el pobre… Nos han dejado seguir cuando Emilio ha sacado del maletero unas gomas para sujetar la carroza al remolque. Por lo visto se llaman pulpos, que me parece genial porque combina muy bien con el tema de la carroza… #AsíSí

Bueno tía, ¡Lo del descendimiento de Galiana ha sido lo más plus! Todos de pez muil encima de la cuquirampa saludando. ¡¡Qué exitazo!! Borja y Emilio estaban monísimos asomando la cabeza desde debajo de la rampa antroxados de Bob Esponja y Calamardo! ¡Ay, que me los comía!

Tía, todo súper bien. Bueno, menos cuando Borja, que era el encargado de frenar, resbaló con la espuma y eso. Que la carroza se embaló un poquito, pero afortunadamente nos detuvimos en la espinilla de una señora de Villamiana que había allí, que por suerte tenía mogollón de sentido del humor. Eso, y una espinilla totalmente insensible, que la tía ni se inmutó . ¡Ay qué risas nos hemos echado con ella, que nos hemos hecho amigas en Facebook y todo para poder despellejarnos on line otro día con más calma. ¡Como las amigas de verdad!

La carroza nos ha durado lo justo para llegar al final del descenso, que con la espuma y el agua y eso, se nos ha empezado a desintegrar un poquito porque la cosa de la calidad de materiales era una mierda #EraMejorConLosLadrillosTía. Lo bueno es que al final sólo hemos tenido que recoger las ruedas y cuatro palos, que es lo que ha quedado. El resto de la carroza se fue cómodamente por el desagüe #SúperMajoElSeñorDeLaLimpiezaYSuManguera #SuenaFatalPeroEsVerdad

Al final no hemos ganado ningún premio ni nada, y eso que los otros iban con artilugios y nosotros con carroza, pero se conoce que el glamour no cuenta… ¡Ay tía, el año que viene volvemos!

Otro día te cuento más cosas. ¡¡Besitos de Borja y Sandra Mary!   

Ir al capítulo 17

 

 

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