Hoy estuve probando unas eaus de parfum pour homme, de esas que van por números. La verdad es que pour homme había cuatro para ser exactos, con lo cual la elección, a priori, no iba a estar muy reñida. Otra cosa es si hubiera tenido que elegir una eau de parfum pour femme, que había lo menos treinta distintas. Claro, ahí a la cuarta golifada ya te huelen todos los números a ambientador de autobús de los años 70/80. Aquellos vehículos que olían a humanidad, eskai del malo, lubricante, gasoil, tabaco y vómito. Y al echarle el ambientador al bus, pasaban a oler a humanidad, eskai del malo, lubricante, gasoil, tabaco, vómito, y LIMÓN. ¿PERO QUÉ CLASE DE PSICÓPATA FABRICA UN AMBIENTADOR OLOR LIMÓN? Mi mente hiperracional y lógica me dicta que el mismo que fabricaba las bolsas de agomitar, claro.

Es como fabricar a la vez el cuchillo jamonero y el material de sutura. O la motosierra y la funda guateada para muñones. O como en el lejano oeste, que el que fabricaba la bala también producía el puñal para extraerla haciendo palanca, el whisky para desinfectar el boquete y anestesiar al infortunado cowboy, y el trapo roñoso a más no poder que venía en los botiquines para rellenar y taponar las pupas de bala. El capitalismo siempre atento a facturar las necesidades de las personas hasta en una p*ta peli de vaqueros, colega.

Un dato curioso es que las bolsas de agomitar que llevaban todos los autobuses de la época, técnicamente, se llamaban “bolsas para el mareo”. Cosa muy ilógica, pues hace referencia a la causa (el mareaco por la combinación tufo + carreteras mierder), cuando en realidad está diseñada para la consecuencia (echar la pota primigenia entre terribles convulsiones). Alguien tenía que decirlo. Es como ahora, que se dice “agenda 2030”, pero se pronuncia “vas a comer mierda y cagar trito, tontolculo”.

Pero no quiero andarme por las ramas, y por tanto apuntaré que la otra opción de ambientador de autobús y/o coche de padre de los años 70/80, era el de pino. Que no sé qué clase de pinos habrían olido los químicos de la época, porque hay que tenerlos como balones de Nivea para decir que aquello olía a pino. Claro, claro.

Pues a lo que iba: a pesar de que a priori la decisión de elegir una eau de parfum entre cuatro iba a resultar poco reñida, a posteriori fue MUY REÑIDA: NO SÉ DECIR CUAL DE AQUELLAS PÓCIMAS DEL AVERNO OLÍA MÁS REPULSIVA ¡COGNO!

Había una que se declaraba “fresca”. Que no dudo que en 1874 cuando la fabricaron estuviera fresquísima. Pero era más bien de una familia olfativa rancia con ligeros toques a fecha de consumo preferente MUY RETROACTIVA. Esto, para los que no entendéis del asunto, viene a ser un olor a playboy de los 60 que no se cambia los calcetines ni la camiseta de tirantes desde los 60.

Las otras tres fragancias eran de la familia olfativa “amaderada”. Efectivamente, olían a madera. Para ser exactos, a travesaño de vía férrea, tapa de ataúd low cost con notas de viga de techo de sótano parroquial, y asiento de retrete de caoba estilo Luis XIV. Para los que no estéis familiarizados con la alta perfumería, esto se correspondería con las siguientes notas olfativas:

-Olor a señor mayor que sirvió en Corea, y que con to lo que lleva pasao se la trae flojísima a qué huele la colonia. Por menos de dos euros se pilla un litro de diésel en cualquier gasolinera y lo usa de after shave, de colutorio, pa peinarse de raya al lao, y pa hacerse los cubatas. O sea, amaderado con un leve toque de hidrocarburos.

-Me echo colonia, pero me daría igual echarme orín de facóquero envejecido en barrica de caja fruta apolillada. Ya ves tú qué problema pa mí, que me la trae flojísima todo.

-Olor a ranciedumbre sin tiento con reminiscencias a confesionario copto del s. XII sin ventilación alguna en el que se quedó encerrado un confesor del S. XII desde el siglo V. Pero del siglo V antes de Yisus.

Resultado: fumata negra. Non habemus coloniam proletariam de a X eurum el frascum . No te lo perdonaré nunca, Alimerka. Síganme para más consejos sobre alta perfumería y confesionarios coptos del S. XII con ventilación deficiente.

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