por Isma Álvarez Paz | 04/03/2020 | Otros relatos
Tanto cuento y tanta historia con llamarlo «Intu Asturias», que eso estaba claro que no iba a cuajar, y ni Dios lo iba a llamar así.
A ver, igual si en lugar de en Siero estuviera en África central, el nombre cuadraría más, aunque con ligeras modificaciones: por ejemplo, «¡INTU LUMUMBA!». Que en swahili(pollas) quiere decir «Lugar donde expenden todo tipo de mercaderías».
Ahora ya, rendidos a la evidencia, los del Departamento de Naming, Branding, Marketing & Social O’jetes, lo vuelven a llamar Parque Principado, perdiendo así la oportunidad histórica de llamar a los sitios tal y como los llama la gente. Ya puestos, lo lógico hubiera sido bautizarlo como «Parqueprín», que aunque suene como a nombre de imprimación isobutílica para suelos de parques infantiles, es como lo llamamos todos los mortales a este lado del Huerna.
Es una cosa loca ¡Qué manía de llamar a las cosas por nombres de mierda sin gancho, ni alma ni ná! Es como decir «Crecimiento negativo » para referirse a una crisis económica de la hostia, o «ciudadano subsahariano que visita un mall» para referirse a un señor negro de los que irían al INTU LUMUMBA.
Si es que…
por Isma Álvarez Paz | 01/03/2020 | Otros relatos
Siguiendo con el asunto de las cosas que dan mucho miedo, y dejando claro que no está en mi ánimo ser alarmista ni hacer un espoiler de esos, pero lo voy a hacer igualmente, he estao echando cuentas y me sale que a eso de la primavera, en «Cuéntame» ya llegan a cuando Aznar estaba turabajandou en ellou, allá en el ranchou grande de su amigo Yorshbush.
La cosa es que Tony Alcántara, que sigue trabajando de periodista, cubre el evento como no podía ser de otra manera. Mayormente porque Tony Alcántara cubre todo lo que pasa en España desde la segunda guerra carlista pa’lante. Y no cubrió la primera porque andaba con gastroenteritis, el pobre.
Y calculando así a ojo, como mucho pa San Pablo y San Pedro apóstol ya llegan al asunto del coronavirus, que ellos lo resuelven con un capítulo, o como mucho dos.
Antonio Alcántara, que es ya nonagenario avanzao, lo pilla en sin querer porque se lo pega queriendo (y con muy mala idea) Doña Herminia, que por lo demás está hecha una zagala a sus 129 años y pico. El capítulo termina con un plano general en el que se ve a Antonio echando los pulmones entre toses y gargajos, mientras se fuma un Fortuna mentolado y le dice a su señora:
«¡Joder Merche! ¡Ya me ha pegao tu madre el catarro raro este! ¡Cagüen la cuna que me arrulló!»
Es duro, lo sé. Pero los números cantan.
por Isma Álvarez Paz | 28/02/2020 | Otros relatos
Hay cosas que son deprimentes y/o de dar mucho miedo. Pero muchísimo. Por ejemplo, un momento de pánico extremo es aquel en el que te das cuenta de que si buscas en internete «Éxitos de ayer, hoy y siempre», la respuesta te indica que joven, lo que se dice joven del tó, ya no eres.
Claro. Con 20 inocentes años, para ti la expresión «Éxitos de ayer, hoy y siempre» sólo tenía cabida en cassettes de las que se vendían en gasolineras y bares a 150 pesetazas la unidad. Era parar a echar gasolina súper, que era lo que lo petaba de aquella, y tu viejo se tiraba al expositor de los musicassettes, justo al lado de la Mirinda y de las revistas en las que salía Marujita Díaz con espinillas, como si no hubiera un mañana a ver qué se cocía en el panorama musical. Era el Spotify de la época.
Que mirabas las canciones que venían allí, y lo más moderno que había en aquel musicassette «Éxitos de ayer, hoy y siempre» eran grabaciones de Concha Piquer cuando era principianta. Que aquello sonaba como si Concha Piquer y su banda estuvieran tocando en el piso de al lao, pero metidos en una lata de membrillo. Claro, de aquella no había emepetreses ni nada, y las grabadoras eran de madera de caoba y cuerno de ñu..
Que decías tú: «Pero, ¿Quién coño es Concha Piquer? ¿Y por qué esta canción se intitula «Lola la Petenera»?» Y además, para mayor surrealismo, en la carátula solía salir un señor con bigotazo y sombrero mejicano, y gente con los cuellos de la camisa del tamaño de putas tablas de planchar. Que decías tú: «Pero ¿Qué necesidad habrá?».
Es normal. Por aquel entonces, aquello ya era una cosa antigua. Nos ha jodido mayo. Lo moderno era Mili Vanilli, y mierdas insoportables por el estilo. Pero ¡Ay amigui! Si ahora buscas «Éxitos de ayer, hoy y siempre» en el Google, dices tú: «¡Uhaaala! ¡Vaya temazos de la hostia!».
Claro. He ahí el problema, justamente.
El segundo momento de horror llega cuando, además, te parece que Concha Piquer mola, y que «Lola la petenera» es un temazo que te cagas y te lo bajas en emepetrés pa escucharlo en el coche.
Son cosas que son así por causas naturales. Eso sí que acojona.
por Isma Álvarez Paz | 27/02/2020 | Otros relatos
A ver, no hay que alarmarse: en el Mercadona todavía tienen mascarillas. De pepino, de aloe vera, de carbón activo, de carbón vago, y de esas de Piling (de Miling no quedaban). Aquí, si hay que dejar de pagar la suscripción al Marca y echar el cierre, que sea con el cutis que da gloria verlo.
El liquidete ese de esterilizarse las manos no queda. Pero queda jabón de manos, lejía Bosque Verde, y aguafuerte Puto Secarral. Para la higiene bucal un trago de ginebra Hacendeitor de la de a 3 euros la garrafa, y andando. Mano de santo o de santa.
Que el Armagedón nos coja bellos y fermosos, con las manazas estériles y las fauces impolutas ¡Pardiez!
También me han dicho que si al hacer los espaguetis carbonara, que como todo el mundo sabe ahora es actividad de alto riesgo, recitas estos versos mágicos, te quedas protegido del tó:
«¡Eco!
Cuando arrive a casa
merece un premio.
¡Nescafé Capuccino!
¡Cremoso! ¡Delicioso!
¡Caprone! ¡Va fa in culo!
¡La merda dil coronavirello!
¡Porca miseria ya, joder!»·
Y te quedas emprotegío del tó pa lo que queda de día.
Compártelo con 10 contactos mientras levitas a la pata coja antes de que lo censure la Gestapo del Feisbuk. Katrina Karapova no lo compartió y le salieron sabañones en el páncreas. Genciano Luis Morcón Povedilla tampoco lo compartió y siguió llamándose así el resto de sus días y por eso no machihembró ni una sola vez, yéndose mocito a la tumba.
Avisaos quedáis.
por Isma Álvarez Paz | 25/02/2020 | Otros relatos
Medidas de profilaxis básica, según orden ministerial de algún ministerio de alguna cosa muy tocha (Real Decreto Ley 875/20-bis-vaporub, que me lo acabo de inventar por el jeto para darle mayor realismo):
.-Lavarse esas manazas todas llenas de miasmas que me llevas. Oler a mezcla de 587 cosméticos NO es sinónimo de limpieza en absoluto. Repetimos: NO LO ES. Aunque huelas igual que la sección entera de perfumería de El Cortinglé, llevas debajo de las uñacas más muestras biológicas que una peli de terroristas chechenos chungos. Ese tipo de asociación mental es como confundir el ojete con una llave inglesa, así más o menos.
.-Por esa misma regla de tres, si has estornudao o tosido, da igual cuánto, usando la técnica milenaria de parar los felipitos y salivazos que inevitablemente se generan en tales lances con la manaza, sería de agradecer que luego no andes toqueteando los apetecibles mofletes de ese bebé que te encuentras por la calle, ni le aprietes el cuerno a todos los putos panes del supermercado. O sea, son panes colega. Te lo juramos. No es preciso leerles el nivel de cocción por el método Braille. Y a mayores, el bebé tiene más posibilidades de sobrevivir si no le andas sobando el morramen ni ninguna otra cosa sin haber necesidad.
.-El asunto de toser y/o estornudar a pijo sacao sin poner parapeto alguno entre tú y el resto del mundo, o rechupetearse las pielecillas de los dedos y luego andar estrechando la mano de la peña sin hervirse previamente las zarpas, o al menos darse un agüita rica con un poco de jabón, como que tampoco es plan. Mal. No. Niet. Caca.
.-Lo de no espachurrar el cuerno de los panes, es de aplicación a cualquier alimento en general. O mejor aún, a cualquier objeto del mundo real. Del mundo Mr. Wonderful, la Sociedad del Bienestar, el País de Chachipiruli y otros lugares imaginarios puedes tocar lo que se te cante sin limitación alguna, que no pasa ná. Ahí, puedes espachurrar cuernos de panes y mofletes de bebé a discreción. Pero en el mundo mierder, no.
.-No es buena idea chupar pasamanos, tiradores de puertas ni superficies comunes en general. Lo otro ya, tal.
.-Si te frotas un limón orgánico por el orto, eres igual de propenso a pillar paperas, gripe aviar, coronavirus, o cualquier otra movida de esas. Por más natural que sea. Naturales son también la cicuta o el polonio, y no es buena idea jamarse bocatas de cicuta ni infusiones de Polonio porque van regular para la salud, tirando a mal.
Síganme para más consejos de profilaxis personal y tutoriales de mecánica de tractores agrícolas.
por Isma Álvarez Paz | 24/02/2020 | Otros relatos
Estás ahí, a lo tuyo y sin meterte con nadie, y de repente te suena un aviso en el esmarfón, que te ofrece una sugerencia muy tocha que, según parece, es muy adecuadita para ti y tus gustos.
Por alguna razón que se me escapa, los señores de Amazon han decidido que ¡Ojo!: «Tal vez te interese Mujeres monedero del embrague largo cremallera de la PU del cuero bicolor».
Oye, por poco más de mil pesetillas de las de antes con envío y todo. Que traducido, es un monedero más feo que mentarle la madre a un huerfanito para luego quitarle el bocata de malas maneras. Así como de color negro con detalles de plastiquete rosa chicle, con un detallito metálico de oro del que defeca el ciudadano magrebí, que creo que es la silueta de un pájaro, así sin venir a cuento. O sea, que de color negro y rosa chicle con detallito metálico dorado es el monedero, no el huerfanito. Matizo esto, que bastante tiene el pobre con lo suyo.
Es verdad, que lo mismo podía haber sido la silueta de un koala o de una gocha pinta, porque los adornos de monedero chino son totalmente aleatorios y sin conocimiento ninguno. Si ese día toca poner detalles metálicos con forma de ñordo, pues se ponen y punto. Eso va según lo que venga en el saco ese día.
-¡Hotia! ¡En saco de adolno monedelo, hoy viene folma caca mucho golda! ¿A que no hay huevo pone en monedelo?
-¿Que no hay huevo? ¿QUE NO HAY HUEVO? ¡SUJETA CUENCO ALOZ!
Y luego dicen que si el big data, que si lo saben tó de nosotros, y no sé qué más. Pues sabrán muchas cosas, pero en el tema gustos personales tienen mucho que aprender todavía los muy insensibles ¡Cabrones!
Si es que ya ni se espía ni ná como antes, joder. Que se ponía más amor y mimo en el asunto del espionaje, y además se cocinaba el cocido a fuego lento, que eso era una gloria.
¡Cagüen la globalización!