Espionaje avanzado

Espionaje avanzado

Cuando vas al HUCA, da igual que sea a consultas externas, a rehabilitación o a dar una vuelta, SIEMPRE hay varias señoras sentadas en las salas de espera, -EN TODAS Y CADA UNA DE ELLAS- que se dedican a escanear a cada persona que se les ponga a tiro. En lugar de fisgar el Feisbus o algo en el móvil, fichan a todo Cristo que pase. Ahí, como verdaderas psicópatas. Eso es como una peli de terror pero con máquina de dar la vez.

Pasar más de tres veces por delante de ellas equivale a unas 3400 radiografías, o a tomar un chupito de plutonio 239. Hoy, a una señora que pasó por delante de una de estas Vigilantes Juradas de Sala de Espera se le transparentaron las bragas, los empastes y me pareció observar una incipiente fístula anal.

Yo tengo pendiente una resonancia magnética. Voy a ver si la próxima vez aprovecho y una de ellas se enrolla y me la hace.

Vitaminas y otros rumores

Vitaminas y otros rumores

En mi máster «Si no te tomas rápido el Pharmaton Complex se le van las vitaminas», abordo la necesidad de establecer sinergias orientadas al cumplimiento de objetivos de sostenibilidad y no sé qué más movidas muy tochas que ahora no me acuerdo. Cuento con el apoyo de Ferreterías Hermanos Pulpejo y Rectificados Fitoria S.L.

¡Inscríbanse ya, mamalones! ¡Ahora, con un 30% más de gromenagüers!

Vean estos escalofriantes testimonios: Charles Furaco no se inscribió, y padeció de terribles ataques de fimosis el resto de sus días. Kitty Phollen hizo caso omiso y falleció por falta de vitaminas en el Pharmaton. Paul O’Jette perdió la vida, pero fue por ponerse un cable pelao en la lengua para ver si tenía corriente.

¡Aprovechenze de hesta hoferta hirrepetivle!

Pereza máxima

Pereza máxima

«…soy una persona intensa y apasionada que…». Traducido del localcoñés al castellano: No me aguanta nadie ni poniéndome anestesia general.

Bloqueo inmediato por intensito, pesao y estomagante. Home, no me jodas ya con los influencers de urinario armenio.

«…sólo quien se atreve a explorarme en el fragor de mis tormentas, puede hallar el tesoro que se esconde en mí». Traducido del localcoñés al castellano: He copiapegao esta frase de Instagram y la pongo aquí en lugar de ponerme en manos de un profesional cualificado, que eso cuesta tiempo y perras.

Un consejito: no te ajunta ni el bacilo de Koch, pero no es porque el mundo te odie. Deja ya de comportarte así, y verás que bien. Esto es como los bocatas: si los abres y hay media raja de mortadela, la conclusión es que no hay mortadela bastante.

«Cómo hacer cuando el jigo me grifa a cetárea» –> Otra vez ha vuelto a usar Facebook como si fuera Google. Pida cita en el centro de salud, que pa octubre o así ya se la dan. Y apúntese a un cursillo básico de usación de Internés, que le va a venir bien.

Que corra el vino. Buen miércoles, oigan.

Lo que duele

Lo que duele

Retirar las cosas que duelen: los comederos, su camita, su manta…

Regalar lo que ya no se va a poder comer. Las latinas, esa bolsa de chuches blanditas que podía masticar con los pocos dientes que tenía… Hace tiempo ya que cada vez que íbamos a comprar una bolsa deseábamos que no fuera la última. Pero efectivamente, esta vez lo fue.

Conservar lo que dentro de un tiempo serán recuerdos muy gratos, pero ahora mismo hacen que el alma zozobre: los juguetes, la correa, el collar, el arnés…

No poder pasar la aspiradora todavía porque sabes que sus pelitos se van a ir también.

Caminar por la calle y no tener que pararte cada diez pasos para esperar a que huela todas las cosas interesantes.

Llegar a casa y ver en la puerta la huella leve de su nariz cuando la apoyaba al llegar del paseo. Porque sabía que esa era su casita.

Abrir la puerta y que todo huela diferente y a la vez el aire resulte más pesado.

Dejar todas las puertas abiertas esperando en algún momento escuchar cómo te acercas para echarte un ratito al lado de cada uno.

No poder darte comida de estraperlo, como cuando a la hora de comer asomabas la cabeza por debajo de mi brazo. Y te daba una miga diminuta, previamente mojada en algo rico y te decía: ¡Toma! ¡Un pan! Y efectivamente lo agradecías como si te hubiera dado la panadería entera.

Es un peaje durísimo, sí. Pero muy económico comparado con todo lo que nos diste. Estamos trabajando para que deje de doler tanto, pequeño. Danos tiempo.

Nosotros nos damos permiso para tener el alma rota.

Lucas

Lucas

Hoy es uno de esos días en los que toca escribir acerca de decisiones tan duras como inevitables.

Se ha ido Lucas. En total calma, lleno de paz y con los suyos al lado. ERES y SERÁS el perrete de esta casa hasta el fin de nuestros días. Han sido más de dieciséis años de amor absoluto, y sabemos que es imposible que unos simples humanos podamos corresponderte al mismo nivel. Pero también somos conscientes de que tú lo sabes, porque viniste a enseñarnos acerca de todo lo que importa. Porque los perretes sólo os centráis en lo que cuenta y venís al mundo con una misión de vida que nadie os tiene que explicar. Y la tuya la has cumplido con honores.

Ahora has dejado de ser el abuelito perro y vuelves a ser el cachorro lleno de vida que siempre fuiste. Espéranos en el cielo de los perros. Juega, salta, y ládranos de vez en cuando para que sepamos por qué nube andas correteando. Desde lo más hondo del alma, tu familia te da las gracias por tanto.

Me niego a cantarle al vacío que dejas, porque aunque el duelo es algo que ahora nos toca elaborar, sabemos que pronto se va a ver colmado por el amor infinito, los recuerdos y los momentos vividos. Y eso lo llena todo.

A la vida le doy las gracias por haberte traído hasta aquí, por habernos dado el coraje de hacer lo correcto y por otorgarte tanta paz en el momento de cruzar la linea. Gracias mil veces.

Ni siquiera sé si soy capaz de hilvanar mínimamente unas palabras que se aproximen a lo que mereces. El resto ya te lo he dicho al oído cuando caminabas en paz hacia ese lado de la frontera.

Ahora que estás con ellos, juega con todos los perrinos y con el resto de los seres queridos que formaron parte de nuestra vida. Gracias por la bendición infinita de habernos elegido. Y si nos ves llorar, no te preocupes. Es algo que ahora nos hace falta para hacerle sitio al tesoro que nos dejas.

LUCAS

4 de febrero de 2008

26 de junio de 2024