Esos días

Esos días

Hoy es uno de esos días en los que, a pesar de que todo salió redondo, me apetece mirar al cielo y gritar «¡Eh! ¡Devolvedme a mi perrín!».

En fin, que a veces el concepto «echar de menos» se te acomoda en la garganta y crece hasta ocupar todo el espacio disponible. Hay días y días. Hoy es uno de ellos, y está bien que sea así.

Mañana será otro día, y también estará bien.

Elma sí da crédito

Elma sí da crédito

Una vez más, he sido víctima de la indiferencia de una honrada trabajadora del sector del estafujo finansiero.

Elma, a la que el autocorrector del móvil ha bautizado como «Roma», que se conoce que mola más, me ha dejado en visto. La veo mientras se regodea con los mondongos posaos en el bidón oxidao que tiene Mbdongue a la entrada de su locutorio para que descansen sus clientes entre negosio y negosio.

20 años

20 años

Hoy hace 20 años que perdí a mi madre de la peor forma posible. Después hubo más mazazos, pero terminaron bien, o fueron eso que llamamos «ley de vida». En esta última categoría encaja la marcha de mi padre hace 15 años. Cogido de mi mano, tranquilo, y sin sufrir. Aquel día entendí de qué iba eso de «la buena muerte». Ese fue el regalo que me concedió la vida para que pudiera ponerlo en contexto comparado con el horror de aquella tarde del 28 de agosto de 2004.

Estas cosas no van de «superar», van de aprender a convivir con ellas de forma sana.

«Superar». No puede haber nada más necio. ¿Desde cuando es posible «superar» semejantes cataclismos? No, no se superan. Se asimilan, se sanan y se integran en tu vida en forma de aprendizaje. Y sabes que eso es así cuando puedes hablar de ello de forma serena y sin dramas. Pocas cosas tengo claras, pero esa es una de ellas. Lo demás, son humos que me niego a comprar.

Por eso, cuando entro en los bucles ridículos de nuestros problemas del primer mundo (que los hay), pienso en lo ocurrido hace 20 años y en lo que es conocer de primera mano el significado de llorar a gritos hasta desgañitarse. Vino días después, pero vino. Hay cosas que, si se estancan, desbordan por las bravas.

Mamá, aquí seguimos. Viviendo, aprendiendo y procurando mirar exclusivamente al ahora, que es lo único, aparte de la muerte, que tenemos seguro.

Dadle muchos mimos a nuestro perrín Lucas, y decidle que tenga paciencia. Solo hace dos meses que se fue, y sigue doliendo mucho.

Y aunque lo sabe, dile a papá que sigo escribiendo y cada día reconozco en mí más cosas suyas, empezando por su humor. Hoy no es que tenga mucho, pero escribiendo esto sé que para mañana lo tendré a mi disposición de nuevo. Como queda dicho, no conviene que las cosas se estanquen. Y escribir es la bendita herramienta que de tantas cosas me salva. Si quieres calma, toca querer también a la tormenta. Y no hay más.

Exactamente en un mes se casa vuestro nieto, nuestro hijo. Pero no me paro en lamentar que ya no estáis para poder verlo, porque no tengo dudas de que lo vais a disfrutar en primera línea.

Hoy y siempre, muchos besos.

Como no es jurgolista, no saldrá en la prensa

Como no es jurgolista, no saldrá en la prensa

Este es Josín Feito de Andrade y Schoestngëen de la Fresange. Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ñapas de Kuala Lumpur en la categoría de pedir a grito pelao a los de abajo que le manden más material.

Josín es actual récord del mundo al hacer chillando un pedido de catorce palés de tabicón machihembrao directamente al proveedor, cuya nave estaba situada a tres concejos de la obra.

Pero como no es futbolista ni se dedica a enseñar la ingle en Tiktok, no lo verás en la prensa ni en la tele.

Mañana se la juega Julín el de Pintueles en la categoría de cambio de bote sifónico sincronizado. ¡Julín, yes el puto amo!