por Isma Álvarez Paz | 23/07/2017 | Otros relatos
– ¡Caramba, Don José! ¡Cuánto tiempo! Observo que su abdomen es más prominente y su alopecia más acusada ¡Tap, tap! (palmadita en el abdomen!
-¡Caramba, Don Antonio! ¡Observo que su hiperplasia benigna de próstata es asaz abultada y prominente!
-¡Oiga, sáqueme el dedo del culo!
-¿A que jode?
Moraleja: dada la habitual presencia de espejos en la mayoría de hogares medios, no es menester recalcar a tu interlocutor/a ninguna característica específica de su fisionomía dado que ya es conocedor/a de tan interesante dato.
De nada.
por Isma Álvarez Paz | 22/07/2017 | Otros relatos
Hoy tengo el día filosófico y quiero hacer unas reflexiones:
1. No hay progre sin pana ni Alimerka sin rumana. (Es políticamente incorrecto, pero da igual. Ye demostrable científicamente)
2. Si ayer llevaba 30 años con mi señora, hoy llevo treinta años y un día. ¿Esto cuenta como condena?
3. Si el pene es un símbolo fálico, ¿Mi vecino Falo es un símbolo pénico?
4. Y Franco, ¿Qué opina de esto?
5. Por el orto te la ensarto
6. En un cóctel ¿Es inapropiado sacarse la pichurrica? La pichurrica ¿Va a la izquierda, o a la derecha del plato?
7. Comentar las noticias leyendo sólo el titular, ¿Es de guapis?
8. Rajar del PP o de Podemos en una noticia sobre la poda de la acacia austral, ¿Es motivo de incapacidad permanente?
Abrimos debate. Y una lata mejillones, que ye la hora del vermú. ¿Vermú o vermouth? Implicaciones y posibles concomitancias.
por Isma Álvarez Paz | 20/07/2017 | Otros relatos
-Hola, güeno día. Mire, que le traigo er computadó porque no me va bien er gugle y ademá me et-tán ep-piando er Feisbu porque sé de güena tinta, que lo vit-to yo, que et-tán hablando de mí arguna persona mú malamente a mi ep-parda, que eso et-tá mú feo y lo quiero de denunsiá a la pulisía.
(subida de tensión repentina y deseos irrefrenables de cavar una trinchera. Una muy profunda y en otra provincia.)
-Eeeeeh… ¿Qué?
-Ej que et-taba yo en casa de otra persona y resulta de que me ha dejao de conestarme al Feirbu en su computadó, y et-taba su Feirbu arrancao. Quiero desí, er Feirbu de esa persona, y claro, no me he podío de evitá leé que desía cosa mú fea de mí, y eso é una cosa que no se puede de tolerá y lo quiero yo de denunsial-lo a la Guardia Siví, a la Erchancha y a loh Mosarbeteh de Ejcuadra.
Y por eso a veces pierdo la fe en la humanidad y me apetece darme a los estupefacientes. O al chosco intravenoso.
Ilustro el momento citando al gran Clín Isbuz:
«¡Está bien, amiga! Ponga las manos donde pueda verlas, coja su maldito computador y lárguese de inmediato de mi establecimiento (escupitajo de medio lao con los ojos entrecerraos)»

por Isma Álvarez Paz | 16/07/2017 | Otros relatos
9 A.M. Hora zulú. Y además muy temprano, que era domingo. Un domingo de Mordor de los de aquí. Cienes y cienes de subpajarianos descienden Pajares ávidos de playa y de Mordor en general. Unos cuantos de aquí subíamos Pajares en busca de la autocombustión espontánea, que los hay que tener cuadraos. Como Bob Esponja. Carretera nasioná de lo güeno. Mu bien. Se sircula sin mayó dificustá porque la calsada está desente y el tráfico es fluido. Como el Míster Proper, que también es fluido. Si no lo fuera sería jabón del Chimbo. Es un detalle fetén.
Desviación a carretera secundaria de carácter comarcal tirando a regular. Se sircula bien también. Hay algún cráter, pero bueno… El GPS dice que tires por ahí 30 Km. El muy cabrón.
Hay un tractor gordo cada 200 metros. Todos llevan empacadora. No puedes adelantar porque te puedes empacar con coche y todo y eso es desagradable. A los fabricantes de empacadoras se la pela que las empacadoras ocupen los dos carriles. Hijueputas.
El GPS dice descojonándose que a 200 metros gires a la izquierda. Giras a la izquierda. Carretera subcomarcal categoría virgen Santísima extra. Hay algunos fragmentos de calzada entre sima y sima. Nos saluda Jesús Calleja, que asoma la cabeza de una de las simas. Se ha caído con el Land Rover y todo y de la que tal está explorando y eso. Dice que no podemos cometer ni un error o no sé qué.
Cien metros más adelante me se cae una cosa del bajo del coche. Me bajo y la recojo. Es un tubo y una cosa de hierro. Y varios tornillos. No los recojo todos porque los fabricantes ponen de más siempre. Pa que sobre. Lo tiro al maletero por si es importante. Sigo la marcha. Sima. Salta un airbag. Sima. ¡Coño, tengo airbags laterales! Tenía. A la mierda la antena. Y un retrovisor. Me quedan dos. Antenas ya no me quedan. 18 Km así. Ya no tengo un Mondeo. Tengo un Mon. El deo se va quedando por la carretera. A la vuelta si eso ya voy recogiendo cosas.
Llegamos a un bonito pueblo, con ese aire castellano sobrio pero acogedor. Hay una posada de esas con nombre austero rollo «La posada de la ciega» o «La Posada del Tuerto». Esta se llamaba «La Posada de la Retinosis Pigmentaria». Se conoce que la cosa va de oftalmología y eso. El cartel de «Hay habitaciones con letrina» no nos dió pistas suficientes.
Está en la antigua Avenida del Generalísimo, actual Avenida del Intimissimi. Por lo de la memoria histórica. Intentaron llamarla Avenida del Comandantísimo pero los nostálgicos se negaron porque sonaba «como a rojerío».
Nos atiende una señora austera que nos muge austeramente:
-¿Ñsmrg?
-Nosdías. D…dos cafeses por favor
-¡Grrrrrrrrr!
Sólo hay café, vino, Mirinda y Gaseosa La Pitusa.
Voy al excusado por no verle el rictus facial a la señora. Eso acojona. ¡Joder, qué austera es! Creo que carece de músculos faciales. Como Aznar. Visto el excusado decido no pedir nada de comer y no hacer pis ni excusar en general. Ya si eso en otro momento…
El café sí que me lo tomo. Por educación. Y por si acaso. Yo creo que es café de estraperlo. En la tele ponen anuncios de Fundador, de Varón Dandy y de que si no le compras una lavadora Bru a tu esposa que lleva peinado redondo y mandil estampado, eres marica.
La señora austera inaugura un pantano y empieza a hablar de la pertinaz sequía. Estoy acojonao. Lo de posponer la visita al excusado empieza a no ser una opción. Salimos corriendo de allí cuando empieza a hablar de contubernios de no sé qué. Y el imbécil de José Coronado comiendo bífidus porque no caga, pudiendo venir a La Posada de la Retinosis Pigmentaria (Avda. del Intimissimi 18. Retruécanos del Caudillo. Ambiente vintage)
Salgo derrapando. Descubro que cincuenta metros más abajo había un bar. Uno constitucional. Con WIFI. ¡SU PUTA MADRE!
El GPS me dice que gire a la izquierda. Hay un cartel que dice: «Carretera satánica de mierda. No hay güevos a venir por aquí. Capullo.» ¿Que no hay güevooooooos?
Ha sido un día estupendo. El sitio muy bonito, en mitad de las montañas, con un río idílico a la sombra de los chopos. El coche ha entrado en combustión espontánea. A la mierda. Otro día vuelvo.
por Isma Álvarez Paz | 05/07/2017 | Otros relatos
-Me gustas cuando callas la boca porque estás como más mejor y no se te oye nada, que ganas muchísimo. ¡Dónde va a parar!
Y me oyes desde lejos y mi voz no te toca ni con un palo. ¡Peaso loca!
Parece que los ojos se te hubieran volado. Tienes los globos oculares saltones, jamía. Pareces un Minion cuando se fija mucho.
Y parece que un beso te cerrara la boca, o cinta americana en su defecto, que eso pega que flipas y es mas higiénico.
¡Vuelve cuando quieras, pero a un concejo distinto! ¡Blum!
-Paco, no le cierres la puerta a mi madre! ¡Y no te tragues la llave!
-Por una mirada, un mundo,
por una llave, un desgarro de esófago gordo.
O pitar en los aeropuertos, que eso es un incordio.
Por un beso… ¡Coño, que me atraganto!
¡Ná, qué cojones! Me compensa.
FIN
Pablo Neurosis
por Isma Álvarez Paz | 05/07/2017 | Otros relatos
Me acuerdo que una vez fui a la playa. La playa es una cosa molona, que tú vas y hay arena. Eso es muy molesto porque se te entremete por las chanclas y te va haciendo un peeling de las durezas de los pies. Eso significa que aproximadamente un 35% de la arena de playa, en realidad son durezas de pies molidas, que yo lo dejo caer porque es un dato científico muy interesante.
Luego están las playas de regodón, que también son de arena, pero de a ocho kilos el grano. En este caso el peeling es más radical. Aproximadamente un 25% del regodón son pies amputados, uñas de dedo gordo y chanclas del Decathlon. La Asociación Española del Regodón tiene documentados casos de señores que al salir del agua en una playa de regodón tuvieron que meterle los bajos al pantalón hasta la ingle, y luego tuvieron que trabajar de Minions.
Cuando vas a la playa, lo primero es aparcar en casa Dios y poner en el parabrisas el parasol de Piensos Biona para que no se te funda el volante. Los últimos estudios arqueológicos demuestran que en Pompeya la gente murió abrasada por no poner en el parabrisas de la cuadriga el parasol de Piensos Biona.
Luego te bajas del coche, no sin antes esconder todo lo valioso en el maletero para que no te lo roben, porque a los manguis les da cosa robar de los maleteros. Algunos ni siquiera saben que los maleteros existen.
Entonces ya vas caminando hasta la playa tranquilamente con la sombrilla, la mesa, la nevera, la pelota, las palas, el paravientos, las sillas, el camping gas y la botella de Veterano. Pal carajillo de después de comer. En cuanto que veas el cartel que pone «Bienvenido a Miruenganillos del Secarral» aprovecha y vende algo de lo que llevas y con las perras te compras un billete de autobús a la playa más próxima, que generalmente es la que está hasta el culo.
Cuando llegas a la playa no hay sitio, pero te quitas la camiseta y ya con las lorzas y eso te hacen hueco. Si llevas un arradiocasete y pones «Viva la copla. Grandes Hits Volumen 1» a todo lo que da, consigues un bonus de 10 metros cuadrados. Acuérdate de llevar pilas de repuesto. Como eres gilipollas, las cintas te las has bajado de Internet en formato casete directamente. Eres un crack, gilipollas. Entonces ya, montas el campamento base. Es muy importante el acto de clavamiento (o clavación) de la sombrilla porque es como tomar posesión de aquello. Generalmente la sombrilla no se clava a la primera porque el esternón del señor de al lado lo impide. Pídele perdón y clávasela en el abdomen, que eso es blando.
Desparrama tus posesiones convenientemente. Cágate en todos los dioses porque te dejaste la pelota de las palas en el maletero, allá en la meseta castellana. Sube un poco el volumen del arradiocasete. Como pa acojonar. Extiende las toallas y pon las sillas. No las sabes montar porque eres gilipollas y te amputas la primera falange del dedo índice. Un señor nostálgico grita «¡¡¡VasPaña!!!. Por lo de la falange.
Hazte un torniquete con un filete empanao. La falange la metes en la nevera, para que te la reimplanten luego. Saca la falange del tupper del flan, gilipollas. Ponte la crema solar. Ya da igual, porque vienes quemao desde Miruenganillos del Secarral, pero tú póntela. Te tumbas cómodamente en la toalla. La música se detiene. Levántate y dale la vuelta a la cinta. Cómprate un arradiocasete auto reverse, gilipollas. Te tumbas. Suena «Súbeme el refajo» cantado por La Niña de los Peines. Eso es un hit que te cagas. Levántate otra vez y sube el volumen. El señor de la sombrilla incrustada en el colon descendente se despierta. No le has echado suficiente arena por encima en los cuarenta minutos que llevas tocando los huevos. Entiérralo del todo. Total, ya…
Manda a Manolín a joder con la pelota a otra parte. Hay que expandir tu imperio. No te has traído la pelota de Nivea, porque es blanda. Y tú un cabrón. Manolín ya lleva cuatro hundimientos de bazo con el balón de reglamento de Adidas. Hay empresas que derriban edificios a balonazos con ese modelo. Manolín ha conseguido demoler el chiringuito al segundo intento. La gente se lo perdona porque tenían el Despacito a todo trapo. A la mierda.
Es la hora de comer. Ponte como un cerdo. Manolín no para de tocar las gónadas con la arena. El flan está como áspero porque Manolín no para de tocar las gónadas con la arena. Manolín se atraganta y le haces la maniobra de Heimlich. A Manolín, gilipollas. Suelta ya a la señora de al lado. Mientras se asfixia, Manolín aprovecha para incrustarle de un balonazo las Ray Ban a un señor de Albacete que había por allí. Tu Manolín va para figura. Hazle ya la maniobra de Heimlich, imbécil, que el chiquillo está azul.
La maniobra ha sido un exitazo. manolín escupe tu falange en la arena. Lávala con la botella de Veterano, que eso desinfecta mucho.
Pon la cinta de «Viva la copla. Grandes Hits Volumen 2». El SAMU extirpa con éxito las Ray Ban del señor de Albacete, que ahora parece una azafata del Un Dos Tres. Manolín le extirpa con éxito de un balonazo una catarata del ojo izquierdo a una señora de Fitoria. Del impacto se le salta una oreja, que aquello parecía la señora Potato. Lamentablemente se extravía entre la arena.
Ha sido un día estupendo. Le prendes fuego al campamento por no cargar con todo de vuelta. Hay que ser ecológicos. Como acabas de quemar tu falange te van a tener que implantar un Cheeto. Gilipollas. El señor nostálgico canta «Montañas Nevadas» con lágrimas en los ojos mientras saluda a tu falange durante su incineración. El ayuntamiento decide poner señalización falsa para que no puedas encontrar esa playa nunca más en tu puta vida.
Intentas vender a tu suegra a cambio de los billetes de bus para la vuelta. Te los dan gratis y cincuenta euros encima. ¡Puta madre! Te apeas en Miruenganillos del Secarral. Cuando llegas hasta el coche te han roto una ventanilla. No se puede dejar algo tan goloso como un cartón de Piensos Biona en el parabrisas. Gilipollas. El volante quema que te cagas. Todo quema que te cagas. La piel de las manos se queda pegada en el volante. Eso te pasa por no poner un volante de Teflón, que es antiadherente.
Lo has pasado chachipiruli. Mañana ya si eso, vuelves. Eres adorable. La playa mola mucho. Jate mates.