El breading: top de la civilización millenial

A mí, afueraparte de los Sugus de piña y las patatas fritas (¡Oh, sí, dámelo todo! ¡Que me des mis papafritas ya!), me gusta mucho el rollo millennial. «Millennial» quié decir en inglés «soy tonto’l culo independientemente de mi fecha de nacimiento, y he descubierto cosas que no creeríais».

Por poner un poné o ejemplo, ahora los millennials ultraortodoxos acaban de descubrir una moda nueva que se llama»breading» y consiste en mojar el panete en el café con leche. Que es una cosa novedosa que no se había hecho nunca. Ya no saben qué inventar. Y aquí con nuestro secular atraso seguimos con el café migao, ahí haciendo barquitos de chapata, que eso no hay por dónde cogerlo.

Cualquier día se pone de moda el «moching» y por fin dejaremos de fregar el suelo arrodillaos.
O con la fregona, que es peor. Va a resultar que tenemos todo un mundo por descubrir. Qué sé yo: estirar la gomilla de la braga cuando se repliega hacia el meridiano cero (Descentralizing), o el incomensurable placer de enrascarse el entrepato cuando aprieta la picor (Arrasquing)

Ya en su momento estuvo de moda el «batmaning», que eso es que te cuelgas por los pies de un árbol o del techo y te sacan un retrato muy gracioso pijoarriberamente hablando. Te meas de la risera. No confundir con el «balconing», que eso es una técnica científica de selección natural de la especie.

Propongo nuevos campos de descubrimiento, que pueden dar mucho juego:

-«Cachoping»: coges dos cachos DIN A3 de carne, los rellenas de cosas y, qué sé yo, los empanas o algo

-«Introdefequing inverso»: como si fueras a cagar, pero pa’dentro y haciendo el pino puente a la misma vez que te haces un selfie al óleo

-«Morring»: hacerte un selfie totalmente en serio con el morramen así como pa escontra pa’juera. Como si estuvieras sorbiendo un espagueti de metro ochenta.

-«Handcroqueting»: hacerse un selfie friendo croquetas pero sujetándolas con la mano

-«Sinhanding»: autorretrato del muñón después de hacer «Handcroqueting» gana el que le quede el muñón más redondete y cuqui #SinFiltrosDeMuñón

-«Síperonoing»: contar en las redes hasta cuando te sacas un moco, pero haciendo como que no lo cuentas ni nada. Hay que ofenderse si alguien considerara o considerase que lo has contao.

-«Madreñing» ir a una boda millennial con unos zuecos de madera vintage y llevar en el bolso unas botas de escalada pa cuando haya que bailar Paquito Chocolatero.

Marcho, que voy a sacar al perro a hacer caquing y, si se tercia, algún miccioning que otro.

Te lo juro, pero sin oprimir ni nada

Te lo juro, pero sin oprimir ni nada

Año 2018. El Departamento de Legislar Cosas Tochas, siempre atento a su deber, está ahí legislando como si fuera gratis. Total, está todo pagao…

-Pos yo creo que hay que prohibir algo.

-¡Venga, vale! Pero que sea una cosa de mucho pensar. Por cierto, estás muy guape.

-¡Eh, eh! ¡Sin oprimir! Estás acotando arbitrariamente los límites de mi libertad para ser guape y menoscabando los derechos inalienables de las personas humanas a decidir sobre su feez y/o horripilancia.

-Es verdad. Me voy a fustigar el pene. Mi penez no tiene límites

-Pero el que sí que es guape es el presidente… Ainssss….😍😍😍

-¿Estás cosificande al presidento?

-Creo que no. Pero te voy a fustigar tu pene simbólicamente, que me lo he ganao por cosificar sin su consentimiento

-¡Ajá! Has cosificade y ahora te sientes mal ¿Eh? Un momento… ¿Por qué mi pene?

-Porque yo no tengo y tienes que ser solidarie con los que no tienen. Y deja ya de andar oprimiendo, hijo de putere.

-A veces me produces un sentimiento de ira y enfado que no puedo expresar por no incurrir en micropeneces opresoras

-Te pones tan guape cuando te enfadas…😍😍

-Manifiesto mi contrariedad por la cosificación a la que me sometes

-Calla y sácate la chorra. ¡Copulemos sin propósitos reproductivos!

-¡Vale!

-A ver, firma aquí, aquí y aquí. Levanta la mano izquierda y jura por la paridad que vas a copular desde el respeto y la folledad

-Juro

-Consiento expresamente

-Joer, Mary. ¡Cómo me pones!

-¡Eeeeeeeeeeh! Sin opresiones, ¿Eh?

-Jo….

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El clima asturiano y otros trastornos

Lunes: Sol. Jo, qué bien. Me he quemau la puntica las orejas. El resto bien. Bien calcinao.
Quemaduras de tercer grado. He dormido levitando.

Martes: Sol. Joerrr qué calor. Esto no puede acabar bien. Es como si las hemorroides se deshidrataran. En la playa, tres estudiantes de medicina se han aprendido los músculos de mi espalda, que los tengo mayormente al aire. Veinte euros que me he ganao.

Miércoles: lluvia y espaguetis con tomate. He salido sin paraguas. El agua cuando me toca hace «pshhhhhhhh» Me contratan en un gimnasio. De sauna.

Jueves: nubes claros y porros. Truenos y centollos. Cambio de sexo. Me se despelleja el careto. Soy Leticia Sabater. ¿A qué huelen las nubes? Pos te asomas a la ventana y las hueles tú misma, cretina.

Viernes: ¿Acaso nubes que llueve? ¡No me patates la cucharilla, que te exantematizo de una hostia! Granizada de limón. Se produce un argayo en el portal. Llueven gotas de amor. Encima de tiempo mierder, moñas.

Sábado: pos creo que me viá comer un unicornio. De postre, circuncisión con martillo y lanzamiento de prepucio. Me se ha caído ya toda la piel. Soy como robocó, pero diseccionao. Se me ha enganchao la vena aorta en la portilla. Llueve pero poco. Tsunami.

Domingo: la corneta jamás alunizará en el mar de la entropía. Creo que agüanbabuluba. Juan Luis Guerra está en mi puerta en actitud expectante. Parece que va a llover café. Efectivamente llueve café, pero de sobre. Mierda de vida.

Y hasta aquí la predicción del tiempo.

En ocasiones sueño sueños

Los pocos ascensores que paraban en mi planta iban llenos de gente que viajaba ligera. Es verdad que algunos iban vacíos por completo. Y abrían sus puertas. Pero mi equipaje era tan ridículamente abundante como inútil. Y el resultado, al fin, era el mismo. Y era cada intento de entrar y subir a la planta deseada, más angustioso que el anterior. Ni siquiera sabía si la planta deseada era alguna de las de arriba. A lo mejor era esa misma planta a la que quería ir, pero a otro punto más allá. O más acá. Los ascensores también se mueven en horizontal. Lo sé porque otras veces lo tengo soñado. Y cuando echaba mano con desesperación de toda aquella carga absurda para al fin escapar de allí, nada reconocía dentro de todas aquellas bolsas abiertas a miradas ajenas. Era casi impúdico ir mostrando aquellas vergüenzas a la vista de tantos extraños. Y es que aquellas pertenencias no eran mías. Ninguna que yo reconociera.

Y así y todo, tenía la mente enganchada en el empeño de cargar con todo aquello que me impedía entrar en aquel elevador y escapar de aquel lugar desconocido tan sumamente familiar.

Unas pocas monedas se desparraman por el suelo. Las últimas que me quedan. Algunas se caen al piso de abajo. Curiosamente es tan fácil salir de allí, que hasta unas monedas sin valor ni voluntad encuentran la salida.

Aquella niña rica, rodilla en tierra, me ayuda a recuperar algunas y me las devuelve con una sonrisa dulce. A la niña rica le doy lástima. A la niña rica de mirada dulce le mueve una piedad que no sé si quiero. Miro de nuevo todas aquellas bolsas cargadas de plomo que no me pertenece, y me equivoco otra vez. Porque decido salvar una y llevármela conmigo. Al menos puedo atravesar las puertas del ascensor. Al fin sube. ¿Sube? Chirría. Se va a parar. Mal negocio, porque comparto mi claustrofobia con aquella carga inútil que lo único que me aporta es falta de espacio.

Y otra vez me vino a salvar de aquel sueño un despertar súbito de esos que te dejan el corazón bombeando de más. Y ya no pude dormir por no saber cómo terminaba aquella historia de la que tan sumamente bien conozco el final.

Hasta otra, niña rica. Tal vez en otra ocasión.

Despertar un cuatro de julio

-Pues eta…

-¿Qué ETA ni qué ETA? ¡Hay que pasar etapas que…

-No, que eta note é notebuena

-¡Cristofascista!

———

-Merci beaucoup pour tout…

-¡Esto es una vergüenza! ¡Fuera! ¡Fascista! ¡Hijo de puta!

-No entiendo ¿Por qué?

-¡Por Francófono!

——–

-Disculpe. ¿Sería tan amable de dejar de hacer el molinete con la chorra? Es que con la ventolera me está provocando olas en el plato sopa y se sale por el mantel, que lo está dejando perdío

-¡Intolerante! ¡El restaurante es de todes!

——
-Disculpe. ¿Puede decirme por dónde queda la calle…

-¡ME ESTÁS ACOSANDO POR SER MUJER!

-Ah, es que como tenía usted pinta de… Así con la barba y eso…

-¡YA ESTAMOS CON LOS ROLES DE GÉNERO!

———-

-No deberías decir «hijo de puta» porque estás culpabilizando a la madre que…

-Pues no sé qué decirte. Aparte de que diré lo que me salga a mí del potorro, vaya

-¡Calla, hija de puta!

——

-¡Franco!

-¿Franco?

-¡Franquísimo!

-Pues yo creía que Franco

-A mí me lo vas a Francar…

——–

Y hasta aquí el resumen de las mejores jugadas en redes sociales del día de hoy. Selfies y frases motivacionales aparte