Las tradiciones son una cosa muy bonita que hay que conservar porque son tradicionales, y porque si no se conservan en aceite o en escabeche se echan a perder. Como Froilán, que como no lo conservaron en escabeche desde pequeño también se echó a perder.

Es más: casi se podría decir que el pueblo que olvida sus tradiciones está condenado a olvidarlas o incluso a repetirlas, pero peor. Por ejemplo, en Albardal del Canalillo, hermosa pedanía de Cuenca, se olvidaron de su tradicional lanzamiento de koala desde el campanario de la iglesia para conmemorar su victoria contra los moros en el siglo IX, cuando los amables lugareños vencieron a escupitajos collejas y pedradas a 25.000 bravos guerreros moros armados hasta los dientes con cimitarras, alfanjes, puñales, Kalashnikov y granadas de fragmentación (de ahí vendría posteriormente la famosa Toma de Granada, seis siglos después). Que el pueblo no existía ni nada en el siglo IX, pero las tradiciones son las tradiciones ¡Que te calles ya, listillo!

Así, dejaron tan hermosa tradición de lado durante años y cuando la quisieron recuperar se hicieron la picha un lío y ya de mano se encontraron con que no se podía decir “moros” porque queda feo, y mucho menos hacer referencia a batallas ni cosas belicosas, con lo cual a partir de entonces y por unanimidad de todos los grupos del ayuntamiento, votaron por conmemorar “Su moderada victoria, pero sin ser tampoco una cosa loca, sobre un nutrido grupo étnico de ciudadanos oriundos de la zona de la antigua Mauritania Tingitana y Cesariense y otros pueblos del ámbito geográfico norteafricano”, aclarando convenientemente que la victoria había sido al parchís y porque los otros no habían sacado cinco para salir de casa.

Lo peor vino cuando intentaron reconstruir la antigua tradición consultando a los más ancianos del lugar, que lamentablemente eran todos alcohólicos, politoxicómanos o infantas, y no se acordaban de casi nada. La fiesta sólo se retomó durante dos años porque salía muy caro tirar campanarios románicos a los koalas de la zona, que con el transcurrir de los siglos se habían ido mezclando con la población local, que era muy promiscua, y con la boina y eso ya no se distinguían. Lo más parecido a un koala era el Eufrasio, que era un vago de mierda y en sus años mozos se había librado de ir a la guerra porque se había fusionado con un taburete alto del bar y no cabía bien en las trincheras porque le salía la cabeza por encima.

El primer año la cosa no tuvo ciencia porque le acertaron al Eufrasio con el campanario a la primera. El segundo año le pusieron ruedas y pedales al taburete del Eufrasio, que decidió no colaborar porque según declaró “Más vale campanario volando que pedalear a lo pijo, que eso cansa mucho”. Desde entonces, con los 500.000 euros que les costaba cada campanario románico, que son carísimos, decidieron contratar a DJ Paquirrín, que por lo menos se le puede tirar al pilón al acabar la fiesta. O incluso antes. Y todavía les sobra para contratar a un imitador de Arévalo que cuenta chistes de gangosos, mariquitas y gente que se pilla la pichurrica con la cremallera, que se echan unas risas que al cura párroco se le sale la hernia del sitio.

Y por eso es tan importante cuidar las tradiciones, como Sandra y Borja Mary, que por primera vez se suman a la hermosa tradición de las “fiestas de prao”, tan arraigadas en la memoria del pueblo asturiano.

Porque como dijo el Arzobispo Clodomiro de Fitoria en su famosa obra del siglo XII “De Festiva Pratensis Pecata Minuta Non Est ¡Hijos de puta!”:

“Quien en los prados de mucha farturación e chumamiento hiciere gala, e mucha danza e aspaviento hiciere al son de cornamusas e chirimías, e bailare bien de pasos dobles e reguetones e otras danzas muy profanas e de mucho frotamiento, e cometiere fornicación e fuzamiento de los cuerpos humanos, vaya al prado e miccione e de vientre haga con profusión, e le acompañe la divina bendición”.

De ahí la expresión tradicional: “Vete a cagar al prao, pecador de mierda”.

He aquí pues el capítulo 23, que va dedicado a la memoria del insigne Arzobispo del siglo XII Clodomiro de Fitoria. Porque ya no hay arzobispos como los de antes. Ni Mirinda tampoco.

Para los no iniciados, como es tradición, dejo el enlace al primer capítulo:
Capítulo 1.

Pues eso:


¡Ay, Sonso tía! ¡No sé por dónde empezar! ¡Eso es súper fuerte que te cagas!  Con la cosa de que ya estoy de vacaciones en el insti y Borja sólo trabaja por las mañanas, estamos yendo a unas fiestas que hacen aquí, que como las hacen en el prado se llaman “fiestas de prado”. No es como las fiestas que se hacen en las ópticas, que son fiestas de graduación. Es muy importante que las fiestas de prado coincidan casi siempre con la fecha de un santo, santa o Virgen en la que suele llover y por eso se hacen ese día. En las fiestas que no llueve siempre se pone una carpa por si llueve, no vaya a ser que llueva. #PorSiLlueveTía

Las fiestas de prado se hacen en unos sitios que hay un prado y llega un camión gordo que pone “Orquesta Acordes do Carallo”, aprietan un botón y sale un escenario hinchable para tocar canciones de Luis Fonsi, rumbas de Los Chichos y cumbias de ACDC . Luego ponen un bar de campaña súper precario que te cagas, así rollo bar de campo de refugiados o algo de eso, y ya ahí te vas emborrachando por partes, que es una tradición que tienen #EsUnaTradiciónQueTienenTía 

Si es una fiesta de prado importante, también ponen puestos de cosas de comer y de pulseras tradicionales asturianas que ponen “I Love You” o tu nombre en chino, que es una cosa muy de aquí . También te puedes comprar cosas tradicionales de Star Wars y Harry Potter y madroños de artesanía pequeñitos para colgar en el retrovisor. En el caso de que se trate de un fiestón de los gordos, también ponen coches de choque, tiovivos y puestos de tiro a la pota, que eso es la zona chill out y ponen música relajante de Camela y de chunda chunda en general . Cuando el grado de embriaguez es importante te subes a la noria y vomitas y ya te desembriagas y te vas al bar a embriagarte otra vez. #SonSusCostumbresDePradoTía #YHayQueRespetarlas.

En las fiestas de prado contratan unos señores tradicionales que se encargan de beber mucho y ser desconsiderados, y van faltando a la gente. Los tradicionales “faltosos de fiesta de prao”, tía #QuéBonitasLasTradiciones . El día antes los meten en un cercado para faltosos y eligen a los más faltosos de cada categoría:

Faltosos categoría A: estos son los más eficaces porque a la primera copa ya son faltosos. Son faltosos de bajo consumo, tía. Se encargan de decirles faltosadas a las chicas y tienen que poner muchos porque los van exterminando a medida que pasa la noche. Son los más codiciados por los novios porque cuando los exterminas dan muchos puntos para quedar bien con sus novias, y esa noche si hay suerte tampoco hacen nada como siempre. Les gusta mucho llevar un megáfono de colores especial para fiestas de prado y se lo ponen en la oreja a la gente para gritarles cosas graciosas de contenido picarón relacionadas con la filosofía cartesiana y el tamaño del pene.

Faltosos categoría B: el faltoso cuñao. Estos tienen el súper poder de dar la turra hablando toda la noche a cualquier ser animado o inanimado que pillen y te echan todo el alientazo alcohólico en la cara, que te la dejan esterilizada y te quitan los puntos negros. Algunos al hablar sueltan felipitos de saliva y todo. Se utilizan para despejar la barra del bar de campaña cuando hay mucha gente. #SúperBienPensadoTía 

Faltosos categoría C: son los que hacen coreografías ellos solos con un cuba libre en la mano para animar el baile. Estos llevan sombrero gracioso de propaganda de Cruzcampo o gorra de esas de poner dos latas y chupar por un tubo, que es una cosa muy graciosa. Sólo se saben la coreografía de los pajaritos, pero ellos se apañan. Sirven para subir a Youtube videos de fiesta de prado de mucha risa.

En las fiestas de prado de mucho lujo ponen unas toilettes portátiles para poder hacer pis, pero lo realmente tradicional es ir a hacer pis al prado o entre dos coches  , que tiene mucha emoción y hay ortigas y cosas que pinchan. Hay brigadas de amigas que se organizan de doce en doce para hacer pis. Seis se ponen delante para tapar. Si ves media docena de chicas en linea haciendo como que bailan delante de unos coches o junto a un contenedor es que se están haciendo pis mientras tapan al resto de la brigada   . En las fiestas de prado no se puede llevar pantalones de peto ni mono, porque no hace pis con ellos ni MacGyver. Ahí ya tienes que llevar sonda. El popó hay que llevarlo hecho de casa porque la infraestructura no es adecuada para ello. Antes de entrar a la fiesta de prado los de seguridad te preguntan si ya hiciste cacota y si no, no te dejan entrar #PopóNoSePuede #EstánEnTodoTía.

La primera fiesta de prado a la que hemos ido es una que se llama “Los Exxonxuradox” o algo así, que es una fiesta de prado medieval con muchas equis que hacen en un sitio que se llama Llanera. Como curiosidad, a la gente oriunda de Llanera que nadie quiere estar con ellos los llaman Llaneros Solitarios #SonDatosCulturalesTía.

En los Exxonxuradox hacen cosa medievales del mismo medievo tía. Es una fiesta súper bonita porque hay puestos medievales que venden cosas medievales. Lo mismo hay infusiones medievales de hibisco, ruibarbo y rooibos ecológico, que spinners medievales y camisetas cuquis de Álvaro Ojeda y del Che Guevara.

Nada más llegar hay unos típicos dromedarios asturianos para que te des una vuelta, y los conducen unos señores con la tradicional chilaba llanisca y el turbante picón . Muy majos, pero como hablan asturiano cerrado no se les entiende nada, tía. A los señores con chilaba llanisca, digo . A los dromedarios tampoco se les entiende nada. A los dromedarios asturianos no te puedes subir con falda porque te graban con el Smartphone y luego te haces viral en el Facebook enseñando la portañica de las Bacteria’s Secret. Igual que el jabalí que se baña en la playa asturiana de Polonia #TeHacesViralTía.

Borja se resbaló del dromedario porque están diseñados fatal . Si no se hubiera depilado las piernas le habrían hecho velcro con la chepa del dromedario, porque los dromedarios son monochepa, pero afortunadamente se cayó encima de un señor muy grande de las cuencas mineras. Era tan grande que había nacido en Langreo y en Mieres. Era de todas las cuencas a la vez, tía . Al señor no le pasó nada, y nos echamos todos unas risas que te cagas y nos invitó a tomar catorce botellas de sidriña en el bar. De recuerdo nos regaló dos cartuchos de dinamita típicos de las cuencas mineras #QuéMajoTía.

A las fiestas de prado tampoco se puede ir con Manolos de tacón porque aquí los prados los tienen pavimentados de prado, sin Porcelanosa ni nada, y se te clavan los tacones, que eso lo sé yo de cuando estuvimos en Tineo . Al terminar las fiestas siempre hay dos o tres señores con detectores de Manolos y una azada para ir desincrustándolos del suelo y luego los venden desparejados en las tiendas de Desigual.

Después nos comimos unos típicos pinchos morunos de Noreña, que el señor que los hacía era muy agradable y al marcharnos le ofreció a Borja seis dromedarios y cuarenta cabras a cambio de no sé qué:

-¡Halah, ke rikha la zaghala! ¡Mucho dromidario y di cabra ti doy cambio por chavhala sinior! #QuéMajosLosDeNoreñaTía #HablanRaro #EnNoreñés

Pero lo mejor de todo fue por la noche, que nos pusieron unos disfraces de medievales muy cuquis  y nos fuimos a una cena que hacen allí que comes las cosas con las manos y los pies, y escupes en el suelo, eructas y todo muy medieval. Mientras tanto hay justas y torneos de señores medievales asturianos que se dan de toñas y se parten la cara a espadazos y se llaman “cara pijo” y “mongol” ¡Ay tía, qué cosa más bonita! ¡Como en las redes sociales! Yo no he estado más metida en el papel en mi vida .

Luego me entraron ganas medievales de hacer pis, pero no quise ir la toilette portátil porque eso es una imprecisión histórica y una vulgaridad. Total, que me abrí paso entre la gente y me fui al otro extremo del prado. El disfraz de Lady Adosinda no ayuda mucho para hacer pis, pero como ya soy de aquí me apaño, tía #MeApañoMogollónTía. De verdad te digo que no hay nada como hacer pis en el prado de una fiesta de prado porque entras en contacto con la madre naturaleza y es una cosa súper primitiva y te empoderas muchísimo #PisPower La próxima vez tengo que acordarme de beber menos y no hacer pis delante del escenario justo cuando empieza la orquesta, que es súper desagradable cuando el cantante te dedica la canción y te enchufan con un foco, tía. #AhoraSoyViral

Otro día te cuento más cositas. ¡Besitos de Borja y Sandra mary! 

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