El espinoso asunto de los ajos

El espinoso asunto de los ajos

A ver una cosita: al que afirma que para quitarse el olor a ajo de las manos hay un truco buenísimo que consiste en ponerlas sin frotar bajo un chorro de agua fría, tengo que decirle que el truco funciona POR LA PARTE DE LOS COJONES.

¿Puede aclarar cuantos millones de hectómetros cúbicos de agua hay que usar? Porque no acabo yo de ver que el truco funcione ¿eh? ¿Será que tien que ser agua con gas? ¿Será que tien que ser aguafuerte directamente?

Yo estoy en un punto en el que estimo que la única solución posible es frotar con gasolina. Y secar con un soplete. O bien, resignarse a ir atufando a ajo y saludar como la reina de Inglaterra pa compensar.

Y de otra manera, hace calor. No os olvidéis de beber y tratad de evitar echar la siesta dentro de un alto horno en las horas centrales del día. Luego ya, en las otras horas sí porque refrejca.

Deseos imposibles

Deseos imposibles

-¡Soy el geniu la lámpara! ¡A ver, guaje! Pide ahí un deseo y te lu concedo. ¡Ta tóo pago, cagonmimadre!

-Quiero una isla pa mí solu enfrente Rodiles. Con una mansión a tou trapo del tamaño del parking del Carreful de Lugones, servicio de helicóptero, una parada del Castromocho y otra del AVE, una plantación de cachopos atendida por bellas campesinas y que faiga buen tiempu cuando me salga a mí de los mondongos.

-¡Eso ye imposible, faltosu! Piensa en la influencia que diba tener en lo de la ecología, los permisos del Principáu… ¡Eso ye la de mi madre! Pide algo más realista.

-Quiero el superpoder de distinguir entre las bragas de mi señora y las de mi hija cuando doble la ropa.

-¿De cuántas hectáreas dices que quiés la isla, ho?

Nuevos estafujos

Nuevos estafujos

Esta laboriosa persona, profesional del noble arte del estafujo y el vivir del lomo ajeno porque del propio es muy cansao, tiene el detalle de indicarle a su potencial víctima que usa «este texto para escribirte».

Es decir, no usa el texto para asar una pata cordero, para enlucir la tapia del corral o para blanquearse el ojete. Lo cual es encomiable y muy de agradecer.

Los profesionales del estafing en Feisbus, cada día son de más calidad. Así, sí. 😍😍😍

Ya no.

Ya no.

Ya no salen pelos tuyos, ni huele a perrín, ni te oigo caminar por casa por más que me empeño. Te dejamos ir porque era lo que había que hacer. Pero por más que esté centrado en otras cosas que me sirven como refugio temporal, te echo en falta mil veces al día. Y ahí es cuando recuerdo el duelo durísimo que nos toca.

Y no puedo evitar pensar en la infinita estafa que supone que los perros tengan una vida tan desproporcionadamente corta para la huella tan profunda que dejan en el alma.

Tengo la certeza de que, con mucha paciencia, nos lo irás haciendo entender poco a poco, pequeño.