La ciencia es una cosa científica

La ciencia es una cosa científica

Año 2018: la humanidad ha logrado grandes avances tecnológicos como el esmarfón, el bote de Fairy que da pa lavar de una tacada ochocientos mil millones de platos con roña muy tocha, el transplante de verruga con pelos, la patá en los güevos sin anestesia o la cuerda de chorizo inalámbrica. Incluso la patá en los güevos inalámbrica.

En sinencambio, la ciencia no ha logrado resolver el modo y/o manera de dar con la solución definitiva de dicir cosas sin que nadie se encabrone / indigne / moleste / enfocique / afrente / enoje / disguste / pique / comaaje / ofenda / cagundiose / piquencoñe.

Cuidao, que no lo digo yo. En la ilustración se puede ver científicamente. Que por cierto, no estoy nada de acuerdo con lo que dice en la tercera línea, que hay un dibujico que es claramente una teta con rayas dentro como queriendo dar a entender que es una teta censurada y/u oprimida.

 

¡ES QUE ME ENCIENDO!

Naino, naino, ná (microrrelato rumbero)

Naino, naino, ná (microrrelato rumbero)

…y ven los ojos de mi alma que habitan tus caderas esencias alegres de rumba…

-¡Qué bonito, Manolo! ¿Es por mi sensual forma de contonearme?

-No, por los chichos que t’asoman por la goma los leggins

-¡Te odio!

-Cuidao Mary, que te se escapa el del medio de los chichos… ¡Quieto fieeeera!

-¡¡¡Mala ruina tengas!!!

–Naino Naino naaaa…

 

 

Belenes y otros mestizajes

Poner el belén es una cosa muy molona por los acalorados debates que genera. En el del curro, que es mejicano, (el belén, no el curro), hay controversia acerca de quién carajo es San José, con lo cual ponemos un señor con barba que hay. Total, la gente qué sabe…

Reyes Magos nos salen cinco, porque hay dos que se conoce que visten del Primark y van clavaditos. Con lo cual uno lo dejamos arrestao en la caja cartón. Se joda, por adocenao. Luego ya, Baltasar es reconocible porque es negro. Pero la cosa es que hay otro Baltasar piquiñico, que lo ponemos igualmente. De becario.

Del tema del espacio ya no digo nada, porque si ponemos todas las figuras aquello parece el 15 M o el black friday del puticlús municipal un viernes por la noche. Sólo que con gente raruna vestida de hipsters de monasterio de barrio. El angelico, que hay uno, lo tenemos acojonao en un hueco detrás de la mula y el buey, o lo que coño sean, que parece el guardaespaldas de Pusdemón en un after.

Es una cosa muy tradicional y muy bonica.

Navidades rechingonas (microrrelato de muchas chingaderas)

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(Léase con asento de película de Güaldisney de los años sincuenta)

(Se abre la puerta prinsipal de la casa)

-¡Fransine, querida, ya llegué a la casa!

-¡Oh, Alfred! ¡Qué bueno que llegaste antes del trabajo! Te extrañé mucho, mi amor! Pasa al living y te traeré un rico refigerio. (Baja apresuradamente las escaleras, le recoge la gabardina y el sombrero, mientras se atusa coquetamente las puntillas relindas del mandil)

-Grasias, querida. ¿Cómo pasaron el día los muchachos?

-¡Chicos! ¡Llegó el papá a la casa! ¡Bajen a saludarlo!

-¿Qué hasías arriba, querida? ¿Acaso estás indispuesta?

-Esteee… estaba nomás en el cuarto pues, así como, bueeeno… eeeeeh ¡Casí terminé de tejer tu nuevo pullover de renos!

(Winny Peg, Charlie y Mary Lou bajan las escaleras animosamente, que apetese darles unas cachetadas. Por lo repipis que son los cabronsones hijos de la chingadota)

-¡Hola hijitos! ¡Me da mucho gusto verlos! ¿Cómo les fue el día en la escuela? ¿Ya hisieron sus tareas?

-¡Papi, papi! ¡Santaclós estuvo acá en la casa!

-¡Ha, ha, ha, ha…! Caramba, eso sí que estuvo bueno. ¿Y cómo es eso, pequeña Winny Peg? ¿Acaso entró por la chimenea? ¡Ha, ha, ha!

-Nooo, papi. Entró por la puerta pues y agarró a la mamá y la subió a la recámara, nos dio sincuenta dólares para que nos fuéramos al sentro comersial a comprar cosas lindas, y luego serró la puerta…

-¡Sí papi! Y luego le dijo a la mamá a purititas voses que le iba a regar la panochota bien rico.

-Eeeeeh… ¡Charlie, hijo, esteee… ¡Dejen ya de molestar al papá! ¡Suban ya a su cuarto o los quiebro a cachetadas! ¡Hominicacos, huevones, engañapichangas!

-Pero mami…

-¡Déjese ya de chingaderas, marica! ¡Me vale verga que…

¡¡¡¡¡BLOM!!!!!

-¡Sielos mamá! ¡Santaclós se volvió a caer en calsones por la ventana del jardín! ¡Como el otro día, nomás!

-¡Ha, ha, ha, ha! ¡Eso sí que estuvo chistoso, chicos! ¡Háganle y suban a su cuarto, como les mandó su mamá! ¡Ha, ha, ha! ¿Y tú que dises, pequeña Mary Lou?

-¡Hou, Hou, houuuu!

-¡Ha, ha, ha! ¿No es encantadora? Fransine, querida. ¿No es sierto que la pequeña Mary Lou cada ves tiene más barba?

-¡Claro que no, querido! ¡Son figurasiones tuyas! -¡Mary Lou, querida, suba al cuarto con sus hermanitos! (susurrando con mucho enojo) ¡Pero antes váyase a la verga y rasúrese la carota con la rasuradora que le regaló el tito Santa o le chingo la madre a putasos nomás! ¡Guachipichanga! ¡Popocatépetl!

-¡Ha, ha, ha, ha! ¡Qué linda estampa! ¿No es sierto, querida?

(entre dientes)

-¡Ya cállese, pendejo! ¡No se le para el nopalito ni mandando a firmes, pues!

-¡Querida, hay un hombre pansón en la puerta que dise que se le quedaron los calsones!

(suspirando)

-Si son más mensos se les chinga el mole. ¡Mátame, carro!

—-
FIN