Molan mucho esos artículos que se ven por el feisbuk en plan “10 cosas que siempre has hecho mal, tontín”, “20 cosas cotidianas cuyo uso correcto desconocías por completo, so cateto”, “30 objetos que utilizas como el culo, estúpido”, o “De control de esfínteres vas regular na más, y del resto mejor ni hablamos, ameba de mierda”.

Y todo para dejar clarito que no sabes poner los cordones de los playeros como es debido, que llevas toda la vida entafarrando la pechera a lo fato al comer hamburguesonas porque no sabes hacer una maña con los dedos en no sé qué mierda de posición, y por tanto se te cae toda la mandanga por entre el pan, pero no porque la hamburguesa sea una mierda, sino porque eres lerdo cum laude y no sabes usar una hamburguesa.

Que el furacu del mango del cazo ye pa espetar ahí el cucharón ¡Idiota! Que tienes todos los cucharones fundidos y hechos un cristo, que aquello parece el ajuar de Uri Geller, por posalos en el borde la pota.

Que las manzanas se comen de abajo pa escontra pa’rriba (hay que empezar por el furaco de abajo con pelos, el que queda opuesto al rab… dejémoslo). ¡QUE LAS MANZANAS NO SE COMEN DANDO MUERDOS POR LOS LAOS, Y PUNTO, JODER YA!.

Los ajos no se pelan con los deos, que luego haces aspavientos con las manos y a la gente le hueles así como a sobaco gran reserva. Coges unos dientes de ajo, los metes en un bote vacío de esos que guardas de pimientos del pijillo. Es importante señalar que si el bote está lleno de pimientos del pijillo no vale, zoquete. ¡VA-CÍ-O! ¿¿YO PA QUIÉN HABLO???. Tapas bien tapao el bote vacío, lo agitas seis o siete veces y aquello sale ya pelao (pelao por la parte de los mandingos). Si el bote vacío no era de pimientos del pijillo, TAMPOCO saldrán pelaos los ajos. Da exactamente igual de qué coño sea el bote vacío. Es más probable que consigas montar los putos dientes de ajo a punto de nieve a base de agitar el bote demostrando que eres imbécil, que se pelen lo más mínimo. Puedes sacar los dientes de ajo del bote y ponerlos a la venta en Wallapop como nuevos. Ni un rasguño.

O, tal como explica el gráfico adjunto, que cada vez que ingieres una madalenuca de esas con cosas de colores por enriba (llámense “cupcakes” pero se pronuncia “madalenuca de esas con cosas de colores por enriba”) TAMPOCO lo haces bien. Fijo que no sabes hacer bien ni la digestión del cupcake,

Conclusión: NO TENEMOS NI PUTA IDEA DE NADA, y lo malo es que a la vista de lo que se lee, debe ser verdad y todo.

Porca miseria…

 

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