A ver si nos centramos un poquito, que luego nos preguntamos por qué extraña razón machihembramos menos que Quasimodo en una convención de Mujeros, Hombras y Viceabortos.La primera causa de tu escasez de follifornicie puede ser porque estás casado/a. Esto no precisa de mayores explicaciones. Ahí ya sabes que la cosa va por erupciones del Vesubio, ciclos solares o, en el caso de los más afortunades, por trimestres. Como el IVA.

Si hablamos de emparejamientos con más años que el rodapié de las cuevas de Altamira, nos movemos en una periodicidad de la coyunda que se mide en «cada dos o tres glaciaciones y/o extinciones masivas. Lo que pase antes». Ahí ya la cosa pinta malamente.

Pero claro, no todo va a ser siempre tan evidente. Puede haber cuestiones adicionales que vengan a agravar más la situación y te obliguen a seguir censado en tu apartamentito de Zambomba Street, situado en el extrarradio de Onanismo City. Excelentes vistas. Portero automático.Es un mundo complicao el del follifornicio y el desenfreno amorososesuarl. Eso es así.Porque esas cosas son como una concejalía de urbanismo: hay que echarle euros. O como una concejalía de parques y jardines: hay que abonar y regar el parterre y podar el perejil con tiento. O como tener un gobierno: hay que darse por jodido. Que por lo menos en este caso, lo que es sexo, hay por un tubo. Que no te mole ese palo del froti-froti ya es otro tema. Y es que llega San Valentín, y ahí no se puede andar con cutreces, amiguis. O sea, lo de «pos le viá comprar esta colonia, que huele a Napalm caducao pero es barata y además le va a traer buenos recuerdos», NO FUNCIONA. QUE NO. ¡¡¡QUE DEVUELVAS YA ESE BOTE DE FARALA!!! ¡¡¡QUE FARALA YA SE HA JUBILAO ANDE VA LA FECHA YA!!!

Lo sé: le has pagado al del mercadillo cuatro eurazos, Rockefeller de los cojones. Pero son perras muy mal invertidas ¿No ves que el del mercadillo tiene ese bote desde que cerró Simago? Poj claro. Además a partir de los 25 años desde la fecha de envasado, las colonias pierden frescura e incluso la condición de colonias para pasar a ser combustible para cohetes y aeronaves espaciales. Y además le recuerdan a tu partenaire que tiene más años que el cagar ¿Pa qué andas recordando esas cosas? ¡TONTO’L CULO! «Jo, pero pensé que le iba a traer buenos recuerdos y eso». Claro, claro. Recuerdos de cuando tenías pelo, mangurrián. Si es que no piensas…

Con esos cuatro eurazos te hubiera dado para comprarle cuatro paquetes de Filipinos de marca blanca, so tolay. Y con la tarjetina de puntos pues eso que le sumabas al cheque-ahorro. ¡Claroooo! Que está la cosa muy mala. Lo de los Filipinos de marca blanca es darle felicidad de la buena pa un rato largo, y por lo menos no quedas como la chata una vez más. Lo que es machihembre inmediato no vas a tener, pero algo has avanzao y lo mismo el trimestre que viene triunfas. O algo.

Nota para ellas: NO. NO NOS GUSTA EL VARÓN DANDY DE LITRO. Como todo el mundo sabe, eso ya sólo se usa para ambientar retretes comunitarios en Calcuta. O como combustible para carrocetas madereras en Alaska. Nosotros también evolucionamos y tenemos nuestra sensibilidad.

Del asunto de la ropa interior picaruela con agujeros en sitios estratégicos, mejor no hablamos. En ese terreno sólo puedes triunfar con ropa interior sensual, que aunque parezca lo mismo no lo es ni de coña. La ropa interior sensual es elegante, está hecha de tejidos buenos y testados dermatológicamente, de los que no producen urticaria y sarpullidos en la portañica y en la canaleta, y al peso salen más o menos a precio de percebe chapao en oro de 24 kilates con incrustaciones de gasolina y cosas caras en general. La ropa interior picaruela, por el contrario, está hecha con bolsas de alimerka y cachos de neumático reciclao, y está diseñada sin el más mínimo sentido del gusto ni del tacto. Piensa un poco: si te la mandan desde China y te sale a euro cincuenta la tonelada, debes desconfiar de la calidad y de que sea hipoalergénica. Eso sí: como está hecha de bolsaplástico y neumático reciclao agarra bien en mojado.

Si no es radiactiva ya te puedes dar con un canto en los dientes. O sea, que por esta vía tampoco es.

Resumiendo: un ramo de FI LI PI NOS y quedáis como Marco Antonio cuando le regaló la Epileidium a Cleopatra. Garantizao.

De nada.

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