Como no puedo dormir, pues empecé a pensar qué hacer y eso. Así de mano, digo: pos me compro un coche eléctrico. Que eso no contamina y es de ser buena persona. Pero he mirao en el Amazon y, tras descubrir que sólo podía aspirar a un Scalextric usao con las pistas chupadas y los cables pelaos, digo: pues miro en el eBay, que tienen ofertas muy tochas. Efectivamente. Me he comprao un coche de esos híbridos. Por una parte es coche, sí. Pero además es una radio con FM y todo. 4 pilas de las pequeñas lleva. Si le aprietas la antena, suena Radio María. Debe ser una emisora de jipis. Me llega el lunes, y ya le tengo previsto un hueco encima de la tele. Junto a la Nancy Legionaria y la bailaora de flamenco esa que tiene un careto como raro. Hay que decir que la bailaora de flamenco de poner encima de la tele, fue una adelantada a su tiempo porque le viene el jeto de fábrica que eso parece un selfie con catorce filtros. No tiene ni poros, ni granos ni ná. Esa cuando suda, en lugar de dejar rodal en la sobaquera se le retiene todo el líquido p’adentro, que es una cosa muy desagradable de ver.

Pero claro, al ser una tele plana pues están la Nancy Legionaria y la bailaora ahí encaramadas haciendo más equilibrios que Sánchez en un after indepe. La Legionaria, que es muy sufrida, no se suele quejar, y como mucho me da alguna patá en los dientes o me toca el Villancico de Leticia Sabater y luego me arroja la corneta con muy mala idea. Sin en cambio, la bailaora es mucho de quejarse. Que si «a vé zi noh poneh una peanilla hioputa», que si «me ze ha zubío la bola, tor día de Dió aquí con la pata p’arriba que parezco la Lina Morgan»…

Aquí todo es quejarse. Que yo le digo: «¿Pero de qué te quejas, si al menos tienes trabajo?» Pero ella se limita a afirmar que «en un futuro tal vez inmediato, creo que tomaré seriamente en consideración la posibilidad de defecarme, metafóricamente hablando, en la totalidad de sus ancestros». A veces incluso me dice «yo me viá cagá en toh tuh muertoh». Es una rojaza…

Lo que no tengo resuelto todavía es el tema del tapete de ganchillo, que el muy cabronsón cuelga por detrás y por delante, y de las 50 pulgadas de la tele me tapa unas 30. Que cuando sale el anuncio ese de compresas que si te sale del toto te puedes colgar de un columpio boca abajo, a la pelirroja sólo se le ven las puntas. Que por cierto las tiene todas abiertas.

Y por eso, por falta de emprendedores que fabriquen tapetes de ganchillo rígidos para teles planas, resolviendo así los problemas reales de nuestro país, los chinos nos están comiendo la tostada. Porque los chinos tienen mucho ojo para el tema de comerse la tostada ajena.

Os dejo, que acabo de ver en el AliExpress la solución: «Tapete de lo ganchillo mucho rígido como tranca Nacho Vidal, de mocho sitio en la cima lo tele plana de la bailaora flomenco no pata p’arriba igual Lina Morgan, lo Legionaria toca trompeto mucho sitio cabe coche híbrido radio que toca antena, sona la Radio Marihuana».

Joer, 1,80 leuros con portes y todo.

Nos vamos a la mierda, oigan.

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