Lo de hacer una parrillada de carne en condiciones es una cosa muy sencilla. Lo primero y más importante es contar con una parrilla en la que quepa todo lo que vas a cocinar. Como referencia, el tamaño medio de una parrilla en Asturias es equivalente a medio somier de cama de 90 porque luego eso cabe perfectamente debajo de cualquier cama de 90 y aún queda sitio para las zapatillas, las pelusas, y el calcetín lleno de polvo que ha de haber bajo cualquier cama de buena familia cristiana.

Es un tamaño perfecto para 2-3 comensales. El de la parrilla. No el de la cama, que si ahí ya es difícil que dos se coman algo, de tres o más ni hablamos. Y si estás casado, en una cama de 2×2, pasa lo mismo. Eso está científicamente demostrao.

Respecto a las viandas, es vital que la cantidad de costillas que compres sea, al menos, 2,5 veces superior a lo que cualquier ser humano normal consideraría razonable para no sufrir una embolia muy jevimetal. Esto es así, porque si compras menos no sobrará nada y quedarás como un rata de mierda. Como referencia, tiene que sobrar como pa una boda húngara. O para media boda rusa.

Lógicamente, no vas a poner sólo costillas, claro. No vaya a ser. Por ello, hay que comprar chorizos criollos. Y chorizos rojos. No vaya a ser que los comensales no revienten de una vez ya. Que luego hay que pagar pensiones. La patria, es lo primero. Como referencia, entre 2 y 3 metros lineales de chorizos sería suficiente. Por comensal.

Pero sólo costillas y chorizos queda como de pobre. Y por eso hay que darle un poco más de color al asunto añadiendo unas lascas de panceta. Para cada lasca se puede usar como plantilla una hoja tamaño DIN A4. Si la panceta sobresale y el folio transparenta más que un vestido de dar las campanadas, quiere decir que el tamaño y contenido grasoso es el adecuado.

Si acaso, añade un poco de pollo a la compra. Que así no queda nadie con hambre. ¡Ahí va! ¿Y los niños, qué? Compra unas cuantas hamburguesas, y las echas también. No hay niños invitados. No importa. ¡Tú echa ahí!

Visto así, puede parecer que es mucho. Pero no. No es mucho. Es la hostia. O sea, poco.

Por tanto hay que poner unos entrantes. Unos embutidos pueden estar bien, pero sólo si son muchos. Puedes usar como referencia el medio somier. De cama de 1,50. Si ves que el embutido desparramao no lo cubre todo, hay que pillar más, porque queda feo que se vean las tablas del somier. ¡No seas rata, coño!

El pan: compres el que compres siempre va a sobrar. Así que haz unas torrijas, que vienen bien para bajar un poco la comida. Que habrá quien diga que bajar la comida con más comida es una tontería. Pues no. Porque eso pesa y va empujando las carnes por el esófago abajo.

Pilla tarta helada, que con eso termina de bajar todo, y con el frío se cierran en condiciones las úlceras en los órganos internos. No te vayan a demandar, que hay mucho cabrón desagradecido y mucho listillo que aprovecha para sacarse unas perras con estas cosas.

Chimichurri: por garrafones sale mejor de precio. Pilla un par de ellos o tres. Como si no costara.

Carbón: debería ser suficiente con 2-3 toneladas. Mejor 3, por si se apaga. Luego con las brasas que sobran, aprovechas y forjas cuatro o cinco palés de espadas. Y las vendes en las bodas, que eso queda bien para cortar las tartas nupciales. Y oye, unas perras que te sacas.

De la que sales de comprar, píllate unos Donuts con chocolate. Eso lo rellenas con panceta, lo sirves a media comida, y dejas a la parroquia flipando de lo original que eres. Y de lo guarro también. Si te preguntan, dices que es un cortante, y andando. Cortante: dícese de las mierdas que se ponen entre un plato y otro para quitar los sabores. Que eso es absurdo, porque en una fartura que se precie, a los tres minutos estás repitiendo todas las guarrerías que te has comido, y eso no lo cortas con nada. Y menos aún habiendo comido chorizos. Eso se repite durante al menos dos lunas llenas.

En el súper se las saben todas en asuntos de marketing y por eso ponen los Donuts donde las cajas, los muy cabrones. Y por eso ponen las pilas también, ahí colgando de unos ganchos. Porque vienen bien para el desfibrilador. Siempre hay alguno que se faja comiendo, y si la cosa se pone fea lo desfibrilas y a tomar por saco. Que luego si hay bajas sobra mucho, y es un engorro.

Truco: si alguien la diña, pues invitas a los del SAMUR, a los de la funeraria, y a los de la comisión judicial cuando vengan. Que así no tienes que dar tuppers a los invitados. Que luego no te los devuelven, los muy cabrones.

En el asunto bebida es más fácil: pilla como para dos bodas rusas, o 1,5 bodas armenias, y quedas como una persona mayor

Y así es como se calcula.

 

 

 

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