Gerundino Contreras: el jurista disléxico

Gerundino Contreras: el jurista disléxico

 

-Oídas ambas partes, este tribunal considera que existen argumentos in situ, por lo que en virtud del principio coitus interruptus, in dubio pro reo y, a mayor abundancia, ora pro nobis, no hay duda de que carpe diem. ¿Tiene algo que añadir la defensa?

-Con la hernia, señorita: vistas las cuervas enfrentadas por el señor discal, he de decir que mi ofendido en ningún momento tuvo la intención de tamar a la víctima que hallaron tuerma en el lumbar de los pechos. Que las muelas digitales que se encontraron en la escotepa no pertenecen a mi difundido. Si acaso se habrá callido encima del patillo de la escotepa produciéndose un descaro fortunito que provocó la disfunción de la víctima con resultado de suerte. Igualmente, la persencia de masa enfezálica del felado en la tacipería del fascículo autolómil de mi tridente es pura indecencia. Se le habrá callido al moribundo de manera forputita, o incluso a samierdas de lo que hacía, estando en pleno truño de sus tafulcades. Por todo ello, me veo en la hormigación de elixir rescontabilidades al finiquitado, con el fin de resparcir a mi ofendido por los paños surtidos por la tacipería de su velículo, que tras mucho trofar y trofar, no ha salido ni con agua saliente, produciéndose un claro menoscago estetoscópico en los interiores del mismo, que eso no hay quien entre del casco que da todo lleno de sexos.

-¿Cà dicho?

-No sabría decirle Señoría. Es un fiera de la técnica jurídica

-¡Coño! Pos qué sé yo. ¿Lo absuelvo o algo?

-Usted mismo, Señoría. Yo me retiro ipso flauto del caso. No tengo nada que hacer. Es el puto amo

-Oídas las partes, y considerando queeee… casus belli, y siendo las pruebas presentadas ab intestato cum laude, Yo Claudio, Gladiator y… eeeehh. Ben Hur, resuelvo que a tenor de los hechos, y a soprano de la evidencia de que el acusado no tenía animus laedendi ni nada, la víctima era torpe de cojones. ¡Caso sobreseído! Hala, a tomar por saco.

-Gracias Gerundino. Jamás olvidaré su brillante defensa.

-Nos ha dojido yamo, por algo soy el mejor adobado al peste del Mipipissi. ¡Y guarda mejor la estopeca, dojer! Que te asoma por el golfillo del panlatón. ¡Espútido! Al juzdajo no se viene con estopeca.

———————————–
FIN

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Capítulo 1 – Amanda Patrisia (Feisbuknovela en fascículos)

Capítulo 1 – Amanda Patrisia (Feisbuknovela en fascículos)

 

Capítulo 1 – Te amo, pero desde que me chocaste el carro, menos
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(Introducción. Señor con bigote y pelazo, de traje blanco, zapatos blancos, calcetines blancos, corbata naranja, y dentadura. Naranja también. Está debajo de una farola de cartón piedra blanca, junto a un banco blanco. Aquello parece Corrupción en Miami o la casa de un traficante de algo, pero sin doraos y con pocos medios)

🎶🎶🎶Esa chama es míaaaa
Sólo, sólo míaaaaa🎶🎶🎶
🎶🎶🎶Desde que la conosíiiiiiii
Láaaastima que no opinó iguaaaaal🎶🎶🎶
Cuaaaaando me conosió a míiiiiiiii🎶🎶🎶

(estribillo)

¡Amanda Patrisiaaaaaaa! 🎶🎶🎶
Te amo Amanda Patrisiaaaa
🎶🎶🎶Y amándote viviréeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

(cof, cof, cof…)

y por eso me empapisooooooooooo
Caaaaaannntaaaaaaaannndooootéeeeeeeeeeeee

(COF, COF COF…GRRRRRRRPTUÁ)

Algún día me amarás
A mi amor corresponderáaaaaas
¡AMANDA PATRIIIIIIISIAAAAAAAAA….

No llames más mi amor. No llames más mi amooooorrrrrrr…

(se abraza a la farola románticamente)

…Aaaaaa laaa pooooliiiiiiiiiiisiaaaaaaaaaaaa

CHAAAN CHAAAAAN CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!!!!

¡¡¡PATABÚM!!! (a la mierda la farola. Las producciones baratas es lo que tienen. Pa que los animalistas no sufran, ningún señor hortera sufrió daños en esta introducsión)

——————————–

– ¡Amanda Patrisia! ¡Al fin vino! Llevo esperándola acá por horas y horas mi amor.

-Ya déeeeeheme lisensiaaaado. Yo no lo aaaaamo

-Tú sí me amas, mi amor. Lo que ocurre es que aún no lo sabes condisionada como estás por tus muchos dones.

-¡Ah pues! ¿Se puede saber qué dones son eeeeesos? (mirada coqueta)

-Por sus cabellos de oro y lo exiguo de su intelecto, mi amol. Pero todo ello queda eclipsado por esa bellesa infinita, por esa sinturita finita y por ese… por esas… y por lo que no tiene finito ¡Mamasota!

-¡Ay que liiiindo! No entendí nada, pero sonó muy chévere

-¿Sierto, mi amor? Sabía que a pesar de ser rubia y medio imbésil usted iba a comprender que me ama ¡Qué rica está usted AMORSOTE!

– Usted es bien sinvergonsón, lisensiado. No sé si tal ves yo pueda amarlo algún día (mirada croqueta)

-De repente me entró como hambre. Debe ser por esa mirada tan croqueta. ¡La invito a senar en un lugar íntimo que conosco acá mismo! ¡Casi ni se nota que es una gasolinera!

-¡Ay, pues yo le asepto la invitasión, lisensiado Argimiro José!

-Pero antes quiero entregarle este presente con todo mi corasón.

-¡Ay mi amor! ¡Qué llaves tan chéveres! ¡Graaaaasias!

-Pero ese no es el presente, mi amor. Lo que pasa es que el presente no está presente acá mismo y por eso no puede presensiarlo aún. Lo tengo acá mismo aparcado a dos cuadras.

-¡Sielos! ¿Qué será? ¡Ay que neeeervios mi amor!

(se desplasan a dos cuadras porque allá no había sona asul)

-¡Ay mi amoooor! ¡Unas llaves y un carro! ¡Qué hermosos regalos!

-Entre al carro, mi amor. Manehe usted hasta la gasolinera. Norberto nos cantará unos joropos bien románticos mientras toca el arpa, el cuatro y las maracas. Con lo que le queda libre toca el tambor. Toca como los mismos ánheles. Como los mismos ánheles del infierno. ¡Qué mal toca el caezagüevo!

BOOOOOOOOM… CLON clon clon….¡POF!

-¡Ay lisensiado, usted me tiene que disculpaaaar! Ya cuando me saque la lisensia de manehar, seguro que lo hago mehoooor…

-¡Era un carro importado! ¡Un Seat Panda casi nuevo, mi amor!

– ¡Ay que liiindo! ¡Trae acá en el suelo un espehito para retocarme el make up!

-Era el retrovisor. Pero yo la sigo amando igual. Bueno, tantito menos, pero ya se me pasa ¡Señora, tenga la bondad de salirse de debaho del auto, no la vayamos a lastimar! Más aún…

-¡Ay mihito! No se me preocuuuupe que apenas me lastimé. Aún me queda la otra pierna pues. ¡Bendisioooones!

——————(Continuará)——————–

¡Amanda Patrisiaaaaaaa! 
Te amo Amanda Patrisiaaaa
Y amándote esperaréeeeeeeeeeeeee…

Ya tú sabes que no mientooooooooo
Acá espero en soledaaaaad
a que llegue ya el momeeeeento…
De resibir la ordeeeeeen…

deaaaaaa leeee jaaaaaa mieeeeeeeeentoooooooooooooo! 

 

 

 

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Siempre Antonio

Siempre Antonio

-¿Motivo de su visita al cielo de España?

-Óbito flagrante con agravante de morición pertinaz.

-Me pase al fondo a la sala VIP, pero pisando por los periódicos, que está fregao el portal

-¡País!

-¡Jesús!

#SiempreForges

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Capítulo 31: (especial) CRÓNICAS DESDE EL PARAÍSO: diario de dos emigrantes en Asturias

Capítulo 31: (especial) CRÓNICAS DESDE EL PARAÍSO: diario de dos emigrantes en Asturias

Los años 70 son apasionantes. Hay incluso quien, por llevar la contraria y hacerse el que lleva la contraria, considera que son apasiondespués. ¡Ñiñiñiñiñi! ¡Ipisindispíis! A ver, que habrá quien quiera más matices, porque todos los siglos tienen años 70. En ese tema los siglos vienen equipaos de serie. Yo me refería a los años 70 del siglo equis equis. Los del siglo equis palito equis eran diferentes porque no se habían inventao los Bee Gees, los pantalones de campana, ni los cantantes de rumba con pajarita talla 58.

Es más: en la década de 1870 no había ni Mirinda en los bares, lo cual deja claro que era una década de mierda con muchas carencias. Además, la gente se hacía fotos de familia y eso, y salían con unos caretos y unas pintas que aquello metía miedo a las polainas. Como queriendo decir: “Cuidao con nosotros, que semos unos chungos de los años 70 del siglo equis palito equis”. Si de petaca alguien salía en el retrato con cara de chiste o algo, le afeaban la conducta por salir bien y tener que repetir la foto. Algunos fotógrafos contrataban a gente pobre y chusma así, les enseñaban los retratos de familia, y si infartaban o se iban por la pata abajo del mismo acojone, es que la foto era buena.

-A ver, ustedes pongan cara de tener acidez de estómago, y de que les duelen tres callos en el dedo gordo y cuenten hasta 6000 en lo que se va haciendo la foto al óleo. A ver, la señora con cara inquietante, tápese la enagua, que le asoma un poco por entre la bajera del faldón ¡Impúdica! ¡Guarra! ¡Esto no es un selfie!

El caso es que la década de 1970, que es la que nos ocupa, tenía la particularidad de que se extendía entre los años 1970 y 1979, lo cual nos da una idea de la verdadera dimensión del momento. Ya de mano, ibas al cine y antes de empezar la peli te cascaban el NO-DO que era una cosa tradicional de mucha información que ponía el mundo al alcance de todos los españoles. Lo primero que hay que decir, es que el nodo empezaba siempre con una música molona:

 Tiiiii, tiririiiiii, tiriri, tiriri, tiriri… (y así todo el rato).

Y la música terminaba así:

Tiii tiiiii ti ti ti ti ti tíiiiiiiiiiiii… que era mucho mejor que tachín o chinpún, que eso estaba muy visto. Luego ya, si había suerte, se inauguraba algo. Si era una cosa muy gorda de inaugurar, rollo pantano o sitio con máquinas tochas y un botón rojo de inaugurar, la cosa empezaba con “Su Excelencia el Jefe del Estado…” y si no, pues se ponía una tonadillera o algo de eso y un señor con voz raruna como de tener mocos, decía:

“La popular tonadillera “La Niña de los Hematomas”, inauguró este magnífico parque infantil con columpios totalmente hechos en España, sin homologar ni nada, donde las futuras generaciones se forjarán como españoles de bien con las rodillas todas pelás. En las imágenes podemos observar a esta graciosa pequeñuela que se acaba de abrir la ceja con el canto’l tobogán, oportunamente afilado. Es de destacar el maternal gesto de la Niña de los Hematomas, a la que vemos en el momento de reintroducir el globo ocular de la pequeñuela en la cuenca. Para finalizar el entrañable acto, la tonadillera les dedicó algunas coplas a los agradecidos infantes, que llenos de júbilo y alborozo se entregaron como corresponde a sus despreocupados juegos y mutilaciones…”

Porque los niños en los 70 nos alborozábamos con cualquier mierda. Así daba gusto de ir a ver una pinícula. Lo de la tele ya era otra dimensión muy jevimetal. Por ejemplo, se inventó el “Un Dos Tres”, que era un concurso que iban parejas, como en First dates pero en otro plan, y primero tenían que responder preguntas. En otro plan también:

-Por veinticinco pesetas, nombres de animales que podemos encontrar en el zoo. Por ejemplo: “avutarda”

Ti turu tirirururú pi… pi… pí ¡Cu, cu! ¡Cu, cu! (que la música también, le roncaba la huevera)

– ¡Avutarda! (la primera la solía acertar todo el mundo, y de ahí la expresión “Eres más tonto que cagal-la en la primera pregunta del Un Dos Tres”)
– ¡Elefante!
– ¡Foca!
– ¡Tu puta madre!

¡TOLÓN TOLÓN TOLÓN! Y Don Cicuta te jodía vivo porque en los zoos no tenían tuputamadres. Los zoos españoles eran muy precarios y no tenían de ná.

Y entonces una azafata vestida de domadora de circo con unas gafas más tochas que los tapacubos de un Pegaso, cogía la calculadora y echaba cuentas, que eso era un prodigio:

– ¡Han sido tres respuestas acertadas! A veinticinco pesetas cada una (clic, clic clic clic, clic, clic, clic, clic ¡Ay, mierda! Clic, clic clic… clic… clic… … clic!) ¡SETENTA Y CINCO PESETAAAAS!

Con calculadora también yo ¡No te jode!

La cosa es que la pareja que más perras ganaba, seguía la semana siguiente. Que oye, a mil doscientas pesetazas cada semana, ya eran cuartos. Las otras dos parejas, que habían ganado una mierda pinchada en un palo -con doscientas cincuenta pesetas no se iba a ninguna parte- pasaban a la eliminatoria, que era una cosa de mucha risa. Por ejemplo, había que llenar una taza de ácido sulfúrico hasta el borde, bajar por un tobogán español sin homologar, saltar de un trampolín a una piscina llena de mierda mientras te estampaban huevos en la cabeza, que en casa nos partíamos todos el ojal, y luego ya metías el ácido sulfúrico que quedaba en la taza de Duralex en una tarreña que había al final del recorrido. La tarreña era de Duralex también, que era lo único que aguantaba el ácido sulfúrico. En caso de hecatombe nuclear, lo único que sobreviviría sería el Duralex. Ni cucarachas ni nada. El puto Duralex, que no había manera de acabar con aquello. Eso lo pilla Hitler pa blindar los Panzer y gana la Segunda Guerra Mundial con la chorra. Total, que el que más miembros conservara sin desintegrarse, ganaba la eliminatoria. El que perdía se iba a la mierda y no levantaba cabeza más en toda la vida, porque perder en el Un Dos Tres era de catetos.

La pareja ganadora iba a la subasta, que aquello era la escojonación del átomo. Ahí salía gente haciendo cosas de risa, y dejaban un objeto que lo mismo podía dar pistas de qué regalo escondía, que no darlas en absoluto:

– ¡Ay Pepe! Nos quedamos con la mierda de cartón piedra, que tengo un pálpito
-No, que me da mala espina. ¡La verruga con pelos, la verruga con pelos!
– ¿Y si les ofrezco cinco mil pesetazas y nos olvidamos de todo?
– ¡Pepe, mil duros! ¡Nos da pa un piso modesto! (con aluminosis, que era una enfermedad que venía de serie en los edificios baratejos, pero piso al fin y al cabo)
– ¡Aquí hemos venío a jugar! ¡LA VERRUGA!

Y entonces Kiko Ledgard cogía un tarjetón que iba pegao en el culo de la mierda de cartón piedra, y resulta que estaba el Seat 124 o el apartamento en la Manga del Mar Menor, Murcia. ¡Ooooooooooooh!

Y el paroxismo llegaba cuando cogía el tarjetón que iba pegao en el culo de la verruga con pelos:

-De todos es sabido que las verrugas, esas molestas lesiones cutáneas, pueden aparecer en diversos puntos del cuerpo de la persona humana, como manos, pies, o incluso en el mismo ojete… Sin olvidar, naturalmente, las verrugas plantares también conocidas como “ojos de gallo”. Y hablando de gallos, y aprovechando la feliz coincidencia de que el Arlanza desemboca en el Pisuerga, han ganadooooo…

– ¡Ay Pepe, que nos ha tocao un río!

– ¡ESTE MAGNÍFICO POSTE DE TELÉGRAFOOOOOOOOOOOS!

Luego ya, la dirección del programa te facilitaba un pasaporte falso pa que pudieras salir del país dignamente. Hoy le puedes hundir la vida a alguien con las redes sociales, pero por aquel entonces el Un Dos Tres era el puto amo del universo.

Los setenta tenían muchas otras cosas, ojocuidao: revistas de tetas, pelis de tetas y de quinquis, revistas de quinquis, quinquis con tetas, y niños que ponían ratas muertas en las vías de tren a ver qué pasaba. Como cosa científica.Y Quinqui. Fue un momento de mucho aperturismo cultural, que ibas a los coches de choque y ponían música de Los Chunguitos y te atracaban primero los de los coches de choque, que te dejaban sin la paga de la semana, y luego ya los quinquis titulares de los alrededores de los coches de choque, que ejercían una fascinación sobrehumana entre los quinquis. Estos últimos te quitaban las fichas. Por aquel entonces se aprovechaba todo hasta el extremo de atracarte dos veces por lo mismo. Hasta había quinquis que les robaban a los otros quinquis las fichas que te acababan de robar, que eso sí que es reciclaje de lo bueno ¡Qué recuerdos!

De aquella todo el mundo iba en la amotillo sin casco. El casco era una cosa desconocida, o en caso de ser conocida, de mariquitas y blandengues. Como queda dicho, era una época de mucho aperturismo. Sobre todo, por traumatismo craneoencefálico. El único casco interesante era el de los refrescos y eso, que eran botellas pero los llamaban “cascos” como si fueran auriculares o algo. Era una época de muy poca lógica en la que cuando te acababas la Fanta de litro ibas a la tienda y te devolvían las perras del casco.

– ¡Una Fanta!
– ¿Con casco o sin casco?
– ¡Sin casco!
– ¡Ahí, con dos cojones chavalote! ¡El casco es de mariquitas!

No era como hoy, que estamos más avanzaos y primero pagamos el casco y luego se lo llevamos a domicilio al que lo recicla y se lo regalamos por la cara pa que lo recicle, que es más lógico.

“Deposite sus cascos en el contenedor verde ¡No sea mariquita!”

Otro día seguimos hablando de los años setenta, que quedan muchas cosas que decir, pero es que hoy me levanté nostálgico y me dio por el No-Do, el Un Dos Tres, los coches de choque y los envases retornables.

Y hablando de retornar, vuelven Sandra y Borja Mary con el capítulo 31, que ya van siendo capítulos. Y para celebrar que me da por la gana, es un capítulo especial.

Para quien no sepa de qué va la cosa, por si le apetece, dejo el enlace al primer capítulo para empezar la historia desde el principio propiamente dicho, que hay que ser masoca:

Ir al capítulo 1.

Al final de cada capítulo hay un enlace al siguiente, y bla, bla, bla… y también se puede ir a mi página güeb www.ismaalvarezpaz.es que está todo colocao en cómodos envases retornables.

He aquí pues, el capítulo 31:

 


 

¡Sonso tía! Espero que al recibo de la presente te encuentres bien. No como la última vez, que te encontrabas mal. Me tienes que perdonar que hoy no te escriba por Messenger ni por Whatsapp como siempre. Lo que pasa es que como estamos en los setenta y el Internet está prohibido o sin inventar o algo de eso, te tengo que mandar el Whatsapp por correo ordinario. Que no me gustan nada las ordinarieces, pero como es una cosa de fuerza mayor te fastidias. Estúpida. #QueNoHayInternetTeDigo

Tampoco te puedo poner emoticonos porque no están inventados, y para ponerlos tengo que usar los rotus de Carioca, que da mucho trabajo. Bueno, te pongo este de un esmarfón, y te arreglas:  Tía, los 70 son súper agotadores

#SonSúperAgotadoresTía (esto es un hashtag, que tampoco está inventado, pero yo lo pongo igual)

Pero eso sí: son súper aperturistas. En la tienda de debajo de casa han puesto un servicio nuevo muy moderno de compra on line con consultas de stock en tiempo real. Te asomas al patio de luces y haces así:

– ¡Norbertoooooooo!
– ¿Quéeeeeeee?
– ¿A cómo tienes la naranja güasintonaaaa?
– ¡A catorce pesetaaaaas!
– ¡Qué carísimoooo!
-Por culpa la crisis del petróleooo
– ¡Mándame tres kiloooos!
– ¡A qué cuentaaaa!
-A Sandramary@tercerocé.es
-Vaaaaaaa

Y te los manda por E-milio ipso facto, y pagas la compra por PayPal:

– ¿Cuánto es?
-Son tres kilos de güasintonas acertadas, a catorce pesetaaas… clic, clic, clic clic, clic… clic. Doble clic… ¡Cuarenta y dos pesetas, señá Mary!
-Toma 45 y lo que sobra lo metes P’ayPal bolso, E-milio, guapo.
– ¡A mandar!
– ¡Ea!

¡Cualquier día inventan la compra por teléfono, tía! Hablando de teléfono, voy a aprovechar el emoticono de esmarfón de antes: 

Los setenta son muy entretenidos y hay muchas cosas que hacer. Por ejemplo, esta mañana hemos ido a comprar el pan a la panadería, la leche a la lechería, la carne a la carnicería, los expendos a la expendeduría y los abogos a la abogacía, que estaban de oferta. También hemos ido a la abacería porque no nos quedaban abazos, pero estaba cerrada. Que eso ya nos ha llevado media mañana. Ya casi no llaman mariquita a Borja por ir conmigo a la compra, ni le pegan ni nada, porque hay mucho aperturismo. Pero yo lo mando al bar con los amigotes a tomar solysombras y cubaslibres y a decir “MecagoenlalecheMerche” y eso. Para que no lo discriminen por blandengue. Yo creo que me lo está estropeando un poquito ese tal Antonio Alcántara, que es un pesao y está en todas partes. Como la Mirinda. Una vez me lo encontré el mismo día en la calle Preciados, en Moratalaz, en 1992, y en la sopa Knorr. Y las cuatro veces estaba riñendo y cagándose en la cuna que lo arrulló el tío cretino.

Hablando de cret… de Borja: ¡Ay, qué mono que es! Desde que es abogado progre lo llevo hecho un pincel, Sonso, tía. ¡Está para comérselo con los pantalones de pana de pata elefante y el jersey cuello pico con corbata gorda! Espera, que pinto un emoticono: Estoy a ver si lo convenzo para que se deje las patillas más largas, como Peret.

Los viernes por la noche nos vamos a dar un voltio a la boite, que es como si fuera una discoteque pero se dice “buat” y movemos el esqueleto cantidubi, que es como decir que vas a bailar, pero haciendo oposiciones a imbécil. No veas lo que farda Borja con los zapatos blancos de punta fina, tía. Lo malo es que desde que se murió Franco, las boites están llenas de quinquis y milindroquis que te intentan seducir sacándote la navaja y diciendo cosas quinquis:

– ¡Chati, te invito a mi queli a ejcuchar el último de Camilo Sesto! ¡Ayyyyyy, que te lo daba tó!
– ¡No me da la gana!
-Pos uno de Camilo Sétimo. A mí me da lo mim-mo ¡Chati! ¡Tronga!

Y cuando la cosa ya se ponía fea, va Borja y se encara con el quinqui, que por cierto era monísimo con ese flequillazo, la camisa apretada, la cadena de oro gorda y la recortá escondida en la pata elefante.

– ¡Oiga, señor quinqui, le conmino a que deje de importunar a mi mujer, o me veré obligado a llamar a la pol…. ¡A los maderos, a los maderos! ¡Tronco! ¡Malhechor! ¡Que te des el queo, cara peo!
– ¡Será “que te des el piro vampiro”!
– ¡Ahí, ahí! Eso también

Menos mal que en ese momento entró El Fary a la boite y dijo:

– ¡Deja a los chavaleees! ¡Que camelen lo que ellos vean que quieren camelar! ¡Ere un figuraa! ¡Qué arte má grande! ¡Quinqui! ¡Que ere un quinqui! ¡Ole!

Entonces Borja hizo una maniobra de distracción, sacó un billete de mil pesetas y amenazó con él al quinqui de boite ¡Qué valiente tía! Imagínate cómo sería, que el quinqui se llevó toda la cartera de recuerdo.

– ¡Y no vuelva por aquí! ¡Quinqui de boite!

Y el Fary a lo suyo:

– ¡Ole! ¡Qué arte má grande! ¡Como un pachá has quedao con la chavala! ¡Ere un número uno! ¡Blandengue! ¡Que seguro que haces la compra y llevas casco que no es retornable! ¡Ole!

Cuando le dejó de temblar el pulso y eso, nos pusimos a bailar, porque ponían nuestra canción:

¿Qué pasa contigo tíiio?
Conmigo qué va a pasaaar…

Y luego llega la parte de:

Y es que me paso el día de juerga
Todas las noches sin descansar
dándole al vino y a la guitarra
con las chavalas cerca del mar… 

Que es una canción muy transgresora y aperturista, como queriendo decir que no das un palo al agua y eres un borrachuzo. No sé dónde vamos a llegar, tía…

Pues ya te digo, tía. Por aquí todo bien y muy moderno, que hasta hemos puesto portero automático.

– ¡Matíaaaaas!
– ¿Quéeeee?
-Suba, y bájeme la basura ¡Haga el favor!

Y automáticamente sube y te baja la basura. A veces se equivoca y te sube la basura y luego baja. Pero es buena persona y gasta poco, que es normal con la mierda que le pagamos. Pero con mucho aperturismo, tía.

¡Ay, te dejo! Que está llegando Borja en el 124 y va a empezar el Un Dos Tres. Otro día te cuento más cositas ¡Besitos de Borja y Sandra Mary! Espera, que te pinto un emoticono: 

PD: Mañana echo el Whatsapp al buzón.

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Espancia: ese país

Espancia: ese país

Año 2024. Amanecía un nuevo día en Espancia. Porque en Espancia eran mucho de tirar la casa por la ventana y los días eran todos nuevos de paquete a estrenar. Como las compresas, las tiritas, o el papel de toilete, que normalmente son nuevas a estrenar, lo cual es un lujo muy de agradecer. Atrás quedaban las viejas rencillas y rencores, que ahora se resolvían amigablemente y con educancia:

-¡No estoy de acuerdo con esa idiotez que defiende, pardiez! Creo que me veré obligado a romperle la cara con mucho respeto. ¡Fascista de mierda!

-No se moleste. Acabo de estamparle la bota en el entrepatuelo, y a fe mía que eso ha de doler.

-Cierto es. Permítame que me doble sobre mi propio eje, no por ser descortés, ¡Líbreme Dios! Que no es sino a causa de los mismos dolores. ¡Hijoputa!

-¡Que pase un buen día y que le den mucho! ¡Rojazo!¡Asqueroso!

-Buenos días tenga usted, ¡Cabrón! ¡Comermierdas!

Espancia era ahora un país moderno que tenía condones de colores, chicles de sandía y bolsas de conguitos de marca blanca de a medio kilo. En la tele ponían anuncios de yogures para hacer caca en condiciones, y de señoras que por fin se podían vestir de bailarinas de samba porque las pérdidas de orina ya no eran un problema gracias a tenaleidi. Que nadie entendía muy bien la relación entre ambas cosas, ni que a los sesenta años les diera por vestirse de samberas por la calle, pero yo qué sé…

Desde el fallecimiento físico del caudillo, las cosas habían cambiado mucho. Como ya no podía gobernar físicamente a causa del fallecimiento, que es un factor limitante que afecta muchísimo en las cosas de la gobernancia, unos señores americanos habían metido en un disquete el programa que tenía para gobernar y lo habían subido a Internete, que eso de gobernar en la nube es una cosa la hostia de moderna. Ni teles de plasma, ni nada. Espancia era el primer país del mundo en tener un gobernante cloud: el cloudillo.

En lo del tema del himno y la bandera, al fin estaba todo el mundo de acuerdo, y ya no había polémicas ni nada. Al principio la bandera iba a ser de color blanco, como los Kleenex, pero pronto se descubrió que, además de ser muy desaboría, era poco sufrida y se ponía de roña que aquello lo había que frotar con lija y dejarlo en remojo toda la noche. Por ello se creó una comisión parlamentaria, que tras dos años de deliberaciones llegó a la brillante solución de que la bandera fuese color roña. Aquello duraba años colgao del palo y se sabía que tocaba lavarla cuando ondeaba sola sin viento ni nada. Como todavía quedaba un poco sosa, se decidió añadir un plato de patatas fritas rampante, y un perrete sacando la lengua, que eso le gusta a todo el mundo. En la esquina de abajo dejaron hueco para patrocinios, y de paso se sacaban unas perras. El primer año patrocinó la bandera “Frutas Genciano S.L.”, como queriendo apoyar a la pequeña empresa. Para evitar polémicas innecesarias, el día de la fiesta nacional se celebraba en combinación con el cupón de la ONCE, y asunto resuelto.

Lo del himno ya fue algo más complejo, porque todo el mundo quería colar sus soflamas y sus ideologías de mierda en la letra. Que si la libertad, que si la patria, que si la fraternidad, que si Suiza… Una mierda todo.

Por eso finalmente se hizo un crowfounding de esos y la cosa quedó así:

7Espaaaancia, Espaaaaancia.
Espancia es la obleeeea (no se podía decir “hostia” porque ofendía a los no católicos)

Espaaaancia, Espaaaaancia
¡Es más mejor que Fraaancia!
(como queriendo simbolizar que era más mejor que Francia.Ofendía a los franceses, pero como no votan en Espancia daba igual)

¡Espancia! ¡Una!
¡Espancia! ¡Dos!
¡Espancia! ¡Libre!
¡Espancia! ¡Camisa blanca de mi esperanza!

¡Ju! ¡Ja! (aportación de Chimo Bayo)

(y luego ya la traca final que tiene que tener todo himno:)

¡Espancia, Espancia, Espanciaaaaaaaaa!
¡ZAPATO, MANUBRIO, COPÓN! 

¡CHIN! ¡PON!  (excelente aportación de Paquirrín a modo de final, como queriendo decir que chimpón)

Y así nadie discutía por mierdas. Si acaso por cosas importantes como el fúmbol o el cola cao. El tema de la música también había generado mucho debate, y encendidas polémicas que habían hecho arder las redes sociales, que estaban ya churruscadas de tanto arder por gilipolleces. Así que se decidió crear otra comisión de notables, pero como no quedaban notables crearon una de aprobadetes raspaos. Tres años y cuarenta millones de euros después, decidieron que cada cual lo cantara o cantase con la música que se le cantara o cantubiese por la parte del micrófono o de la micrófona propiamente dicha. Esto generaba muchos problemas en las competiciones deportivas internacionales, porque nadie sabía muy bien qué música poner al dar las medallas y eso. Y al final siempre ponían el Carabirubí Carabirubá del Fary o una de Raffaela Carrá, que son canciones que llevan uniendo a gente borracha durante generaciones y le gustan a todas las personas humanas que sean normales. Y encima luce mucho más que estar en el podio como un pasmarote con la mano en el corazón oyendo un himno tostón que no se puede bailar ni nada.

¡EXPLOTA EXPLOTA MESPLÓ! ¡TUPÚN!

Y echas la cabecica p’atrás que te se salen las cervicales del sitio mientras te cuelgan la medalla. Espectacular, nos ha jodío mayo.

Ande va a parar. Y por eso era.

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